Hace 15 años, Hurlingham fue noticia por el secuestro de Florencia Macri

 

Ocurrió en abril de 2003. El auto que la secuestró apareció en Villa Tesei y el rescate se entregó en Villa Club. Hubo un sólo condenado y el dinero del pago jamás se encontró.

En el año 2003, otra vez un secuestro conmocionaba a la familia Macri. Como en 1991, cuando Mauricio Macri fue secuestrado y liberado tras el pago de 6 millones de dólares. En abril de 2003 Mauricio Macri era presidente de Boca y estaba en plena campaña en la primera elección para jefe de gobierno de la ciudad de Buenos Aires, representando un frente que lideraba el PJ. Esta vez la víctima de un secuestro fue la hermana menor de Mauricio, Florencia Macri.

 

Florencia de 19 años, estudiaba en la Universidad del Cine en San Telmo. La tarde del 29 de abril de 2003, fue interceptada en el pasaje Giufra 330 y la subieron en el asiento de atrás del Peugeot 206, el auto de la empresa de su papá, SOCMA, que Florencia utilizaba. El auto de la joven fue encontrado más tarde en la esquina de Mariano Acha y Alzaga en el barrio La Juanita, en Villa Tesei, mientras que Franco Macri recibía una llamada que le informaba el secuestro de su hija y el pedido de un rescate de un millón y medio de dólares.

Franco Macri no quiso dar parte a la policía, pero debido a que el caso fue difundido por los medios de comunicación y por tratarse de un delito de acción pública, la jueza María Servini de Cubría, a cargo del juzgado federal de turno, decidió intervenir de oficio en el hecho. Por eso efectivos de la Policía Federal, de la Bonaerense y agentes de la SIDE, se lanzaron a la búsqueda de la joven Macri.

Florencia pasó 5 días y 12 horas en cautivero. Durante ese tiempo, Franco y su otro hijo, Gianfranco Macri negociaron con los secuestradores, logrando un descuento del 50% por el rescate. Los captores terminaron pidiendo U$S 755.000.

El 5 de mayo del 2003, Gianfranco llevó la plata en una bolsa de consorcio hasta la calle Combate Pavón, y la arrojó -como se lo habían pedido- al predio de club San Jorge. Detrás de Gianfranco, estaba el operativo a cargo del jefe de la División Secuestros Extorsivos de la Federal, Juan José Schettino. Querían atrapar al «cobrador». Pero no pudieron. «Estaba muy oscuro», dijo el jefe policial, que un año después, estuvo preso por el secuestro y muerte de Axel Blumberg.

Florencia fue liberada horas más tarde, cerca de una remisera en Moreno.

La hija de Macri había estado en una casa en la localidad de La Reja. Cuando la liberaron estaba en buen estado de salud, y ella misma dijo: «Me trataron mejor que mi mamá».

A los 10 días atraparon al que fue el único condenado, Martín Zidar, un ex convicto por robo quien confesó que para llevar adelante el secuestro utilizó «una casa alquilada, un teléfono celular y una bicicleta»; que sabía de la existencia de Florencia por una nota en una revista de espectáculos y que solo contó con la ayuda de un personaje apodado Tero que la ayudó a «levantar» a Florencia en San Telmo. El resto lo hizo todo solo.

Zidar dijo que la plata del rescate la había enterrado en su casa de Moreno. Efectivos de la división Delitos Complejos realizaron decenas de allanamientos sin encontrar un solo dólar.

Según la periodista Clarisa Ercolano en su libro Escuchas Ilegales, fuentes allegadas al expediente desplegaban la hipótesis de un autosecuestro, en particular porque la familia Macri «tenía una póliza de seguro que contempla ese siniestro». Por su cuenta, los abogados de Florencia apuntaban en ese entonces a que el dinero habría sido robado en el momento en el que se allanó la casa del secuestro. Lo cierto es que el botín nunca apareció.

Martín Zidar fue condenado en 2004 a 11 años de prisión por el hecho.

Como dato anecdótico, un par de años después, Florencia Macri estuvo de novio con Nicolás Barlaro, un muchacho bastante mayor que ella que había estado tres años preso por participar de un secuestro. Curiosamente, mucho antes, el mismo Barlaro había noviado en su adolescencia con Juliana Awada, la esposa del actual Presidente.

 

 

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