Alarma entre vecinos por el nuevo tráfico aéreo desde El Palomar y optimismo de Dietrich y Delfino

Movilizaciones, reclamos y quejas en redes sociales, pedidos de amparo en la Justicia, oposición de concejales y organizaciones sociales, son algunas de las reacciones que provoca la utilización de la base aérea de El Palomar, como aeropuerto comercial para que funcione allí la empresa aérea de pasajeros Flybondi y también la noruega Norwegian, la firma cuyas rutas acaban de ser aprobadas por el Ministerio de Transporte de la Nación.

Las obras en la Base Aérea de El Palomar ya se iniciaron, y apuntan a una terminal provisoria, que funcionará en enero; luego se realizará la definitiva que debería ser de unos 3 mil metros. El dinero para la construcción provendrá, por una parte, del Sistema Nacional de Aeropuerto y, por otro, de la empresa Fly Bondi, actualmente investigada por el fiscal Jorge Di Lello, por presuntas irregularidades en la entrega de rutas áreas a empresas de low cost y el vínculo en emprendimientos y sociedades anónimas entre Richard Guy Gluzman, propietario de Fly Bondi, y Mario Quintana, ex presidente de Farmacity y actual vicejefe de Gabinete.

Para la construcción de la pista definitiva será necesario desmontar las 140 hectáreas linderas a la I Brigada Aérea, consideradas por el Grupo de Investigación en Ecología de Humedales de la Universidad de Buenos Aires como uno de los últimos humedales en el conurbano, con ejemplares de flora de más 100 años y una fauna silvestre de más de 200 especies. Todas condiciones como para ser declarado Reserva Natural. Vecinos de El Palomar, realizarán este domingo desde el mediodía el festival Sembrando Conciencia en Derqui y Leones, que incluirá una asamblea abierta «sobre el impacto que generaría un aeropuerto comercial» en esos terrenos. Por ello, presentaron un amparo ante el Juzgado Federal 1, mediante el cual también exigen la realización de una audiencia pública.

El vacío legal sobre la protección de los humedales da vía libre al avance del desmonte. «Si bien Argentina adhirió a la Convención Relativa a los Humedales de Importancia Internacional especialmente como Hábitat de Aves Acuáticas (RAMSAR) no existe ley que proteja los humedales», detalló  Guillermo Iracheta, abogado que impulsa la demanda de los vecinos. Los humedales cumplen funciones ecológicas vinculadas a la mejora del suelo, la amortiguación de la erosión de las lluvias, la regulación de las inundaciones, la preservación de la biodiversidad». «Para poner un kiosco en la Provincia de Buenos Aires tenés que hacer un estudio de impacto ambiental. Para el desarrollo del aeropuerto no hubo estudio ni audiencia pública» destacó Iracheta.

No es la única presentación judicial contra la reconversión del aeropuerto de El Palomar, el abogado y vecino de Hurlingham, Lucas Marisi realizó una presentación en el Juzgado Federal de San Martín 2 a cargo de la doctora María Isabel Fons. Marisi consideró que la obra del aeropuerto se monta sobre una «clandestinidad ambiental» y explicó que «en las dos cabeceras de la Base Aérea de El Palomar, que tiene una pista corta, donde no hay lugar para acuatizaje no hay descampado. En un extremo está el colegio EMAUS de El Palomar y en el otro el colegio Mariano Moreno de Hurlingham. Además, ellos mismos han reconocido que como mínimo deberían extender el largo de la pista. Habría que demoler el colegio Emaús. Recuerdo cuando fue la tragedia de LAPA que el avión y atropelló en una trayectoria de 500 metros, se llevó puesto autos, colectivos y mató gente».

Mientras tanto, en Hurlingham, los distintos grupos de vecinos que rechazan el futuro movimiento aéreo comercial en la zona, armaron la página en Facebook «Stop Fly Bondi-Paremos Fly-Bondi», y para el lunes 18 a las 17.30 hs, convocan a una marcha bajo la consigna «No al aeropuerto trucho» que partirá desde la estación de servicio YPF en Roca y Centenera hasta la Base Aérea de El Palomar.

El concejal Adrián Eslaiman es uno de los más acérrimos opositores a la reconversión de la Base en aeropuerto comercial. Presentó en el Concejo un proyecto de decreto (aprobado por la mayoría) en el que se opone a la Resolución N° 408/2017 del Ministerio de Transporte de la Nación, que autoriza a la empresa Fly Bondi Líneas Aéreas S.A. a operar vuelos comerciales desde la pista de la Base Aérea Militar de El Palomar, además solicitaron al Intendente Juan Zabaleta que promueva acciones judiciales para impedir el comienzo de las operaciones. Para el concejal Eslaiman «la actividad aeroportuaria es una de las actividades que peor impacto ambiental tiene cuando es realizada en zonas urbanas» y afirma: «apenas entre el 5 y el 7% de los argentinos viajaron en avión alguna vez, son datos oficiales. ¿Hay que someter a más del 90% restante a que se afecte su salud y calidad de vida?».

El Palomar ya ha experimentado actividad como aeropuerto comercial, a raíz del cierre por reparaciones del Aeroparque. La última vez fue en 2010, cuando recibió vuelos de las desaparecidas Pluna (de Uruguay), Sol, BQB (Buquebus) y Andes. Actualmente recibe aviones de transporte de la Fuerza Aérea, y eventualmente, otras aeronaves, como ocurrió meses atrás con aviones de la Fuerza Aérea de Estados Unidos. Mientras que en el 2007, el Municipio de Morón, durante la gestión de Martín Sabbatella, intentó, sin éxito, utilizar la Base Aérea de Morón Sur para vuelos de cabotaje.

DELFINO Y EL EJEMPLO WASHINGTON

Para reforzar el proyecto del gobierno y contrarrestar las movidas vecinales contra el negocio de Fly Bondi, el Ministro de Transporte de la Nación, Guillermo Dietrich se reunió con los intendentes de Morón, Ramiro Tagliaferro y de Tres de Febrero, Diego Valenzuela, por Morón y Tres de Febrero.  De encuentro participó el subsecretario de asuntos municipales y concejal electo, Lucas Delfino y el Subsecretario de Asuntos Municipales de la Provincia, Alex Campbell.

Dietrich fue contundente en la defensa del proyecto Palomar: «el transporte aéreo es una pieza fundamental y no hay que tener miedo a las transformaciones», sentenció. Para Lucas Delfino, las expresiones de Guillo Dietrich fueron «tranquilizadoras», habló del «desafío y las posibilidades de desarrollo» que puede generar la actividad aerocomercial en El Palomar y dio como ejemplo que «ciudades como Washington cuentan con aeropuertos cercanos que no generan ningún perjuicio en la calidad de vida de sus vecinos, sino por el contrario son facilitadores para el crecimiento». El nuevo concejal cree que el aeropuerto de El Palomar hacer que las ciudades «se desarrollen» y «sean más competitivas», además de generar «más oportunidades» a los vecinos. Delfino supone que el aeropuerto de El Palomar tendrá fuerte impacto en materia de empleo, ya que calcula la generación de más de 1500 empleos directos y 20.000 indirectos aproximadamente.

 

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