Alejandro Slokar: «El Poder Judicial no puede suplantar la voz de otros poderes»

 

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Alejandro Slokar es un destacado jurista que integra la Cámara de Casación desde el 2011. Nacido en Hurlingham, (estudió en la ex Escuela 10 y en el Esteban Echeverría), se graduó en la UBA en 1987, por ese entonces ya trabajaba como secretario letrado de la Cámara en lo Criminal y Correccional de Morón. Realizó su tesis doctoral en España, integró la cátedra de Raúl Zaffaroni y trabajó en la Cámara de casación Penal junto a Jorge Casanovas. Fue secretario de Política Criminal y Asuntos Penitenciarios durante el gobierno de Néstor Kirchner. Es profesor titular por concurso de Derecho Penal en la UBA y la Universidad Nacional de La Plata. Ejerció la docencia también en las Universidades de Lomas de Zamora, Universidad de Cádiz y la Universidad Complutense de Madrid. Es miembro fundador de la Asociación Civil Justicia Legítima, la organización que propone la modernización de la justicia.

Alejandro Slokar presidió durante todo el 2016 la Cámara de Casación Penal de la Nación. La presidencia es rotativa y el pasado 6 de diciembre fue designada en su lugar la jueza Liliana Catucci.

En diálogo con El Ciudadano, Slokar evaluó el año transcurrido:

«El año fue intenso, las circunstancias son bien complejas conocidas por todos, Comodoro Py se transformó en, casi, un epicentro, un eje que desplazó a otros ámbitos, a otros terrenos, fruto de esta, yo diría ‘justicia espectáculo’. La nota de espectacularidad, la dan algunos procesos que cobran relevancia desde el punto de vista mediático y que fueron colonizando a la agenda judicial. Yo digo desde siempre que la justicia no es eso, eso es solo un aspecto que comprende al fuero penal con asiento en Comodoro Py, pero la labor del judicial, no de la justicia en términos de valor, sino estrictamente con lo que desempeña un poder de Estado, cual es el Judicial, apunta al resguardo de derechos, esto es donde queda sino el interés del inquilino defraudado, el ama de casa que sufre de desprotección, un obrero siniestrado… es decir, esa es una agenda que lamentablemente no está en el objeto o la atención permanente de la ciudadanía, y creo que es indispensable… de modo entonces que reducir en un simplismo la justicia, la labor que llevan adelante algunos jueces de Comodoro Py, no es bueno, no es bueno porque para el caso también desplaza la labor de otros poderes del Estado».

Los cambios en la Corte Suprema de Justicia también fueron analizados por el Juez Slokar: «El máximo Tribunal tiene otra dinámica resultado de nuevas incorporaciones, tal el caso del juez Horacio Rosatti y del Juez Carlos Rosenkrantz. En verdad el ministro Rosatti merece todo mi respeto, yo me desempeñé como colaborador de él, siendo secretario en el Ministerio de Justicia, él fue ministro del gobierno de Néstor Kirchner, es una persona de mucha valía y en verdad una incorporación importante. Entre los muchos temas que nos unen está el tema del pago de impuestos a las ganancias por parte de los magistrados. El Ministro Rossati ya se había pronunciado como conjuez de la Corte, en un fallo que favorecía el pago de impuesto a las Ganancias».

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Ese un tema de profunda discusión en la Justicia Argentina y en toda la sociedad, y una de las demandas de Justicia Legítima, el colectivo judicial que Slokar integra desde su fundación: «Desde siempre lo que reivindicamos es la proximidad a la ciudadanía o sea una Justicia que esté más vinculada, bien cercana a las demandas que son sociales, por eso apuntaba también a aquellos núcleos que conforman quizás la exigencia o el reclamo permanente de la sociedad en favor de la Justicia. ¿Cómo no pagar impuesto a las ganancias? ¿Cómo no exhibir declaración jurada de bienes?, ¿cómo no tener jornadas más amplias de trabajo?, ¿cómo permanecer en ferias, se dice vacaciones durante más de un mes y medio de tiempo al año?. Es inaceptable. Es mucho lo que hay que transitar, para desde luego acercar la justicia a la gente y tener legitimidad…. por eso justicia legítima.

A Alejandro Slokar se lo suele presentar como un discípulo del actual integrante de la Corte Interamericana de Derechos Humanos y ex Juez de la Corte Suprema, Raúl Zaffaroni, de hecho es autor junto a él, del Manual de Derecho Penal. Es común escuchar que ambos jueces, como así también a los integrantes de Justicia Legítima se los caracterice como jueces garantistas. Al respecto existen posturas contrapuestas, para algunos el garantismo es un elogio, para otros un desmérito. Para Slokar no hay discusión: «Decimos desde siempre que el que no sea garantista, es un juez contranatura. De modo entonces que si el garantismo es el resguardo a las libertades, a los derechos de los ciudadanos en la constitución desde luego que el juez está llamado a cumplir esa misión que es el último, el valladar que aparece como inexpugnable en una sociedad en donde hay conflictos, pujas, y en verdad muchas veces avasallamiento de poder, poder no solo formal, sino también fáctico, y es el juez en definitiva el resguardo a los derechos de todos nosotros, por eso insisto en que el juez es garantista… o no será.

El 2017 es un año electoral, y probablemente Comodoro Py siga siendo escenario del desfile incesante de dirigentes políticos denunciados. Consultado sobre ese fenómeno que algunos llaman la judicialización de la justicia, Slokar va más allá: «Yo hablaría de la criminalización de la política, no tanto la judicialización de la política. El Judicial, insisto, es un todo más vasto, o sea comprende al Fuero Civil, al fuero Contencioso, al Fuero Laboral, tantas veces desatendido, en este caso se trata ni más ni menos que la actuación de jueces penales, que tienen una visión sesgada de la realidad, o sea apunta efectivamente a la comisión de un hecho, en principio ilícito y a la determinación de sus responsables. Desde ese lugar diría que la labor del judicial es la de un poder permanente, que trasciende la contingencia, lo que tiene que ver con la coyuntura del punto de vista electoral y es sano que así sea, el juez en cualquier caso como contrapeso, como reaseguro a la democracia desde siempre se le identifica con ese componente contramayoritario lo que no significa antimayoritario  sino contramayoritario en el sentido que produce ese balance o sea tantas veces hay que alzarse contra la decisión de algunas mayorías que hasta podían intentar imponer la pena de muerte si se las deja pero en el caso está el juez para el resguardo de lo que establece un texto constitucional desde siempre con ese carácter vitalicio siempre trasciende esa coyuntura».

Recientemente Slokar presentó el libro América y su porvenir jurídico, en el que participaron, entre otros, el presidente de la Corte Interamericana de Derechos Humanos Roberto Caldas y Raúl Zaffaroni. En ese libro, sostiene que en varios países de la región se percibe un «neoautoritarismo». Al respecto Slokar explicó: «Nadie duda que hay una pugna entre lo que se da a llamar financierismo a través de corporaciones, que tratan de mitigar y desvanecer la intervención de los Estados nacionales para imponer sistemas excluyentes y para el caso, lo que tienen que neutralizar es la actuación del Poder Judicial.

En definitiva, lo que hay que ver cómo se acompasa la situación del Poder Judicial frente a la situación de nuevas hegemonías en el contexto de estas democracias condicionadas, que siempre tratan esos poderes de subalternizar al otro. No son propias de la Argentina, son propias de un catálogo universal. Hay particularidades. Yo diría que hay fenómenos más o menos bizarros. Es propio de una reacción corporativa y que guarda una nota de autoconservación, si se quiere. El Poder Judicial, desde esa condición, es un protagonista, ocupa un rol dentro de la democracia, pero lo que no puede hacer es suplantar la voz de los otros poderes. Cuando juega un rol para reemplazar otros poderes del Estado, es un fenómeno patológico en una democracia.

Finalmente y con mirada hacia el futuro, Alejandro Slokar afirma estar empeñado en una modernización de la Justicia. «No es una opinión que pueda soportar individualmente porque depende del compromiso y de la vocación de tantos integrantes judiciales en, primero renovar y luego atender el sentido del reclamo y traducir eso en alguna eficacia ya del orden práctico. Digo cuatro o cinco pautas son las que garantizan ese mayor acercamiento: mayor horario de trabajo, atención a cuestiones que hasta ahora no son prioritarias, el cumplimiento estricto de la ley en el sentido de desfavorecer privilegios, y con eso y si fuera tal avanzaríamos muchísimo»

 

POR una Justicia de Verdad y con Memoria. En el Museo Sitio de la Memoria de la ex ESMA, el pasado 14 de diciembre, Alejandro Slokar, junto a Estela de Carlotto de Abuelas de Plaza de Mayo y Vera Jaratch de Madres (Línea Fundadora), en oportunidad de hacer entrega del material documental y testimonial, el expediente digitalizado, la versión fílmica del juicio y las audiencias de la Causa por los crímenes cometidos en este ex centro clandestino de detención, tortura y exterminio. «Siempre nos preguntamos si el trabajo está concluido… Para que se prolongue a lo largo del tiempo precisa de políticas de memoria. Revirtiendo los términos: necesitamos una Justicia de Verdad y con Memoria. Solo eso puede constituir una garantía de no repetición», expresó Slokar.

 

 

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