Chapuceo de Vidal en su reunión con los candidatos «sin tierra”

La gobernadora María Eugenia Vidal encabezó en Tres de Febrero, un encuentro de candidatos a intendentes de Juntos por el Cambio, de distritos gobernados por el peronismo. Les pidió que convenzan a la gente que hay que cruzar un río bravo para llegar a la orilla del bienestar.

Lucas Delfino, que hizo las veces de supuesto anfitrión, habló del rol de los candidatos a intendente para que Vidal sea reelecta.

 

Por Rody Rodríguez.

Los 86 candidatos a intendente de los 67 distritos bonaerenses que no son gobernados por el macrismo (los llamados «Sin Tierra») recibieron el pasado miércoles 31 de julio a la gobernadora María Eugenia Vidal, que llegó en el helicóptero de la gobernación al predio del club hípico San Jorge en el partido de Tres de Febrero, aunque los organizadores y hasta la propia gobernadora estuvieron convencidos que estaban en Hurlingham.

Sin embargo, el desconocimiento de los límites de Hurlingham por parte del candidato a intendente Lucas Santiago Delfino (que tampoco conoce en detalle el nombre de los barrios que pretende gobernar) no fue lo más destacado de la jornada del miércoles pasado.

La gobernadora tuvo una actitud chapucera en la reunión. Sus declaraciones fueron un conjunto de consignas sin fundamentos. Tuvo un discurso poco preparado, buscando ser efectiva con frases no sustentadas con datos reales.

Pese a que la mandataria bonaerense instó a sus candidatos a que «sigan viendo en cada uno de nosotros la honestidad y el compromiso de decir las cosas con la verdad sobre la mesa»; la verdad brilló por su ausencia en la mesa del club militar donde se efectuó el cónclave.

Por ejemplo en su afán de criticar al peronismo, Vidal lanzó una dura acusación: «Ellos nos dejaron escuelas sin gas, hospitales destruidos y el ‘Pata’ Medina como parte del sistema». Hablar del tema del gas en las escuelas, al cumplirse un año de las muertes de los trabajadores docentes, Sandra Calamano y Rubén Rodríguez en una escuela de Moreno que sufría graves fallas de infraestructura, es por lo menos inhumano. Bien sabido es que la responsabilidad de la infraestructura escolar es absolutamente del gobierno provincial. El municipio de Hurlingham, por caso, tuvo que proveer de estufas eléctricas para paliar la desidia provocada por la Dirección General de Cultura y Educación.

Lo que dijo sobre los hospitales no es menos grave. En Hurlingham, la gobernadora abandonó el UPA provincial ubicado en Barrio Mitre, y el intendente Juan Zabaleta decidió municipalizarlo en defensa de la salud pública, eso al margen de la inversión realizada por la comuna en el Hospital San Bernardino, con compra de tomógrafo incluido, con fondos municipales.

En cuanto a lo del Pata Medina, el propio sindicalista de la UOCRA se ocupó de responderle: «La gobernadora miente para hacer campaña. Durante todo el año 2016 y principios del año 2017 tuve relación con el actual gobierno de la Provincia, del mismo modo que la había tenido con gobiernos anteriores. De hecho, me reuní personalmente con María Eugenia Vidal para hablar de la realidad de los trabajadores de la construcción. En esa reunión la gobernadora me felicitó frente a sus ministros».

Tuvo otros dichos poco oportunos, por ejemplo dijo que en las elecciones hay que optar por «el camino de lo digno, lo que vale la pena o si volvemos al camino del atajo y de lo trucho». Todavía está fresco el escándalo de los aportantes truchos que la tuvo a ella y Lucas Delfino como protagonistas. Sus asesores deben recomendarle eliminar la palabra «trucho» del discurso, porque si hubo quien transitó el camino de lo trucho estos años, han sido los dirigentes de Cambiemos al decidir recaudar fondos para sus campañas electorales de una manera fraudulenta.

En contra de todo lo que dicen las propias estadísticas oficiales, Vidal cree o busca hacer creer que «para atrás no hay nada bueno». Utiliza la infeliz metáfora de comparar su gestión con cruzar «un río bravo». Ella dice que «nos miran y dicen: estamos cansados de nadar, o ¿Cuándo llegamos a la otra orilla? ¿Falta mucho? Sabemos que llegando a esa orilla vamos a estar mejor; para atrás no hay nada bueno» insiste. Pero no hay un solo índice económico que haya registrado una mejora en estos últimos tres años y medio. En ese pasado al que el macrismo invita a no volver se consumía más carne, más leche, había más inversiones, más empleo, menos pobreza, menos inflación, mayor poder de compra, había más comercios y pymes trabajando…

«Atrás» quedó una provincia menos endeudada que la actual.

La gobernadora María Eugenia Vidal después de reunirse con sus candidatos a intendente en el San Jorge, visitó una casa en Hurlingham. «Me contaron que Julia y Luis salen a caminar siempre por Villa Club, así que vinimos con Lucas Delfino a visitarlos para que nos cuenten cómo lo ven y que puede mejorar» escribió la mandataria en twitter. La casa elegida fue la del radical Luis Casas, (ex delegado municipal en 1983 y candidato a intendente de la UCR en 1995). El encuentro con el ahora militante macrista tuvo por objeto desacreditar a los que señalan la poca vocación de la gobernadora Vidal de tener contacto con «la gente».

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