Entre cumplir, cambiar y cuestión de cueros

FOTO DE EVA CABRERA

POR RODY RODRIGUEZ.

Pocos creían que Cristina Kirchner fuera candidata y finalmente en las elecciones que vienen es la principal protagonista.

Sin querer o queriendo, Cristina Fernández de Kirchner terminó siendo el eje sobre que el que giró todo el cierre de listas de las PASO, ya no solo en su espacio partidario, sino en el de casi todo el arco político.

Desde hacía tiempo, distintos voceros del gobierno nacional dejan trascender que lo mejor para Cambiemos es la postulación de Cristina, aunque dudaban de su concreción. «La polarización nos beneficia. Cristina Kirchner tiene un piso muy alto de adhesión pero un techo también muy bajo. Tiene muchísimo rechazo» explican los albañiles de las consultoras contratadas por el macrismo. Otras especulaciones suman las causas judiciales que obligarían a la ex presidenta a hacer prácticamente campaña en Comodoro Py. Con ese panorama adverso, poco sentido tendría su postulación. Para muchos observadores eran riesgos innecesarios para la ex mandataria.

Para no pocos peronistas también la postulación de Cristina era un riesgo innecesario. «Si se presenta puede ganar este año, pero nos cierra el camino para el 2019», razonaron algunos dirigentes del PJ del conurbano. «Su postulación nos obliga a hablar del pasado, y nosotros necesitamos plantarnos y cuestionar el presente y ganar», exclamaban otros.

De allí el impulso de no pocos dirigentes de plantear la necesidad de que haya PASO en el PJ. La figura de Florencio Randazzo, (el frustrado candidato a presidente kirchnerista del 2015) surgió como la alternativa. El «Flaco» podía ganarle a cualquier candidato dentro del peronismo. Menos a Cristina. Pero perder una elección primaria, interna, contra Cristina, era posicionarse sólidamente a futuro.

Los otros espacios partidarios, también estaban pendientes de lo que hiciera la ex mandataria. Sobre todo Sergio Massa y Margarita Stolbizer, quienes hallaron en Cristina una obsesión común para establecer su alianza. Una obsesión que en el caso de la ex concejal radical moronense, ya aparece como enfermiza. 

La creación de Unidad Ciudadana, (que tuvo su génesis en el discurso que Cristina hizo en Comodoro PY en abril de 2016), puso patas para arriba al peronismo. Randazzo se quedó con una PASO vacía. Tenía sentido perder 80 a 20 contra Cristina, pero de poco vale ganarle 80 a 20 a un puntero de Mario Ishii por ejemplo. Visto esto, muchos nuevos Barones del Conurbano que pregonaban renovación, corrieron en fila hacia los brazos de la Señora, por las dudas que se animara «a jugar» y ellos quedaran afuera.

Hasta el final, muchos dudaron de su postulación. ¿Se animará, se arriesgará?.

Finalmente a Cristina «le dio el cuero» y se puso el traje de candidata. Rápidamente los «melones» se acomodaron. Marcos Peña advirtió sin que nadie se lo pida que «no le tienen miedo a Cristina» y ya no repiten en el gobierno que su candidatura es lo mejor para Cambiemos.  Desde una oposición amable, Massa intenta colaborar adelantando que, como en 2015, trabajarán para frenar a Cristina.

Desorientado, Florencio Randazzo intenta hacer pie en un escenario que no sospechaba. Dicen que en el encuentro que tuvo con Cristina, le ofrecieron ser primer candidato a diputado por una lista de unidad. No se sabe porque dijo que no. Tampoco se sabe porque dijo que no, cuando le ofrecieron ser candidato a gobernador en el 2015. Lo cierto es que no hubo acuerdo. Randazzo solo se limitó a musitar el verbo «cumplir» obviando algunas cuestiones: Primero se dice, después se cumple. Randazzo alteró esa lógica y arrancó al revés, diciendo que iba a «cumplir» lo que nunca había dicho.

En concreto, La Cámpora y el sabbatelismo lograron fortalecer la idea del Frente Ciudadano, dejando el embrión de un debate por venir, que es el impulso del kirchnerismo como instancia superadora del peronismo, en contra de aquellos que sostendrán la idea del peronismo como movimiento contenedor de diversos espacios, entre ellos el kirchnerismo. Pero para eso falta bastante.

En el medio hay una PASO que es el arranque de un trienio electoral que terminará con las elecciones presidenciales de 2019.

perón vuelve

EL CUERO DE PERON

Recordamos lo ocurrido hace 45 años…

En 1972, el entonces presidente de facto, Alejandro Agustín Lanusse iniciaba una incipiente apertura política. Pero de esa apertura solo un nombre importaba, el de Juan Domingo Perón. El ex presidente proscripto desde 1955, mantenía, desde el exilio, una influencia cada vez mayor en la política argentina. Todos los políticos, y los militares, estaban pendientes del accionar del General. Hasta que el 27 de julio de 1972, Lanusse desafiaba a Perón a volver al país si quería ser presidente.

«Si Perón necesita fondos para financiar su venida (sic), el presidente de la República se los va a dar. Pero aquí no me corran más a mí, ni voy a admitir que corran más a ningún argentino, diciendo que Perón no viene porque no puede; permitiré que digan porque no quiere, pero en mi fuero íntimo diré porque no le da el cuero para venir», dijo Lanusse desde el Colegio Militar. Ese «No le da el cuero» tuvo su respuesta meses después. Perón vino cuando quiso (el 17 de noviembre de 1972), puso de candidato a su delegado personal Héctor Cámpora, al que lo desplazaría del gobierno siete semanas después para volver a la presidencia con el 61,86 % de los votos.

 

DERRUMBES

Los objetivos de los candidatos parecen claros. Sergio Massa quiere derrumbar a Cristina Kirchner y Cristina Kirchner quiere derrumbar a Mauricio Macri. Macri está derrumbando a la clase baja y media de la Argentina. La izquierda quiere derrumbar a todos y Florencio Randazzo ya está derrumbado. No hay ninguna encuesta que le otorgue dos dígitos.

 

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1 Response

  1. Lorena Raquel Schepis dice:

    Y, les duele, cómo les duele, paciencia, así las cosas con la vista de un solo ojo. La peor debacle del ex FPV, más listas que votantes, la verdad, la puta verdad, demasiadas listas, de Unidad, poco muy poco, manos que se suelten, respaldos que no hay, billeteras que se cierran, disputas por el manejo de los fondos, un triste y decadente intento por disfrazar la realidad. Paciencia, las palabras floridas y las citas a ciegas, no alcanzan para disimular la triste y puta realidad. Saludos.