El derecho a la resistencia

 

Cuando el Estado se aleja de su principal finalidad, que es ni más ni menos que proteger los derechos fundamentales de todo ciudadano, es decir cuando no protege la vida, la libertad, la propiedad, el trabajo etc. cuando no alcanzan otros medios que nos brinda el Estado Democrático para proteger esos derechos, surge la posibilidad de recurrir, de utilizar el Derecho de Resistencia, tal como lo vemos en la actualidad, en donde las personas se agrupan en movimientos para defender sus derechos.  A veces otras herramientas jurídicas, por ejemplo el Recurso de Amparo, en muchas ocasiones se vuelve insuficiente o inaplicable, por ello, en estos casos, la resistencia no altera el orden democrático, ni mucho menos se transforma en una desobediencia legal, es decir nadie que ejerza el derecho a la resistencia está cometiendo algún tipo de delito por ser parte de una manifestación de protesta o plegarse a una huelga. Porque ocurre que la resistencia a veces es el único medio cuando las garantías constitucionales no son suficientes o son inaplicables para que se les garantice esos derechos.

El Derecho de Resistencia es la herramienta de los excluidos, los que no cuentan con determinados medios para hacer exigible sus derechos. No son grupos de criminales organizados, por lo general son grupos que protegen sus derechos fundamentales, sus necesidades básicas, derechos y necesidades que son derechos humanos universales.

Si hablamos de la historia, previo al estado civil, los hombres vivían en un estado natural donde gozaban de sus derechos y libertad sin ningún tipo de norma que ponga un límite, ante ello se vieron en la necesidad de organizar un gobierno civil, es lo que el filósofo John Locke, llamó contrato social, mediante el consenso, se garantizaba los derechos a la vida, la libertad y demás, básicamente se cedían el poder al gobernante pero no los derechos, es decir que el gobernante debía respetar los derechos, y en caso de que no lo hiciera, se daba lugar a la resistencia.

Por ello el Derecho a la Resistencia, es claramente permitido en aquellos casos donde las personas o grupo de ellos viven en la desigualdad, marginación y pobreza, en donde los derechos fundamentales son vulnerados ya que no tienen acceso a la vivienda, al trabajo, a la alimentación y demás. Están resistiendo para reclamar el pleno goce y efectivo cumplimiento de sus necesidades más vitales. Entonces lo que hay que entender también es la diferencia, entre un derecho vulnerado de forma total y un derecho vulnerado de forma transitoria, porque este grupo de personas sale a exigir  que su derecho le sea devuelto para poder gozar de él, es decir que hay una aniquilación total del derecho, a diferencia de aquel en donde el  derecho le es interrumpido transitoriamente, por ejemplo el caso aquellas personas que vuelven a su casa o van hacia su  trabajo y se enfrentan con una protesta social, en donde  se está cortando una calle, el derecho ya sea de transitar libremente, o poder acceder a su trabajo, se está quebrantando de forma temporal, es decir que su derecho va ser restituido casi de forma automática, a diferencia de ese  grupo  que está resistiendo para que su derecho le sea devuelto y poder gozar de él, lo que está exigiendo es que se tomen medidas para que la vulneración de su derecho deje de existir.

 

 

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1 respuesta

  1. gustavo zapata dice:

    El veneno de la derecha y la cura popular
    G.Zapata – Sec Gral CTA MHI

    En estos días en que se hunde el titanic de la política del gerente presidencial, luego de apuntar directo al iceberg del endeudamiento y el desguace de todas las políticas industriales, sociales y laborales, crecen las operaciones. Una de ellas, insidiosa y para la que muchos incautos (Goebbels ya probó que se pueden generar mayorías artificiales) es la de condenar a todos los políticos por corruptos e incapaces. Si el gerente evasor y el hada privatista no tienen aprobación, entonces que no la tenga nadie.
    En primer lugar, las y los políticos que se postulan no vienen de otro planeta o país, sino que representan racimos de sectores e intereses sociales bien concretos, incluso cuando se dediquen toda la vida a la tarea. Son la expresión, grotescos en algunos casos carriolescos o más dignos en otros de la cultura de construcción de poder y gestión de lo público de los distintos sedimentos históricos de nuestro propio pueblo. Educados en dictaduras y conflictos sociales, criados durante la fragmentación social y política del menemismo, del todo por un dólar del capitalismo de este siglo, son lo que sobresale y se ve de una cultura donde ancianas llenas de lujos almuerzan para millones que ayunan y platinadas que se burlan de todo venden rifas por televisión, mientras otro grita y muestra lindas pibas para vender cualquier cosa que se cuadre.
    En segundo, parece que fue hace un siglo que una mujer con alta formación política explicaba con detalle y de memoria el paso a paso del industrialismo, de los derechos que cada día crecían y de los recursos de un estado distribuidos para el disfrute de las mayorías (y de las minorías, aunque jamás lo reconozcan). Quedaron cuentas por saldar, pero lo innegable era un país donde los estudiantes tenían notebooks y libros, los sueldos subían y los fines de semana no conseguias una mesa para cenar afuera, quedaron en un culposo olvido.
    Los estafadores con carnet nos convencieron que todo eso no lo merecíamos, que no podía ser que los servicios fueran baratos, que todo era una ilusión para sostener el robo de un pbi por el equipo gobernante. Luego nos convencieron que un conocido contrabandista y evasor, de familia de mafiosos, era capaz de mejorar y no robar una vez en el gobierno. Nos llenaron de mentiras (que no todos tragaron, es cierto) que volvían a decir “salariazo” y “revolución productiva” con frases de propaganda de detergentes.
    Ahora los mismos que pagan en dolorosas cuotas lo que compraron hace dos años y medio, renuevan sus ilusiones culpando a toda la política de los males que adquirieron gustosos. Todos los políticos son iguales, rezan cada día para desconocer como buenos analfabetos políticos, que hay quienes luchan y dan la vida por los trabajadores y el pueblo, entremezclados por culpa de los infelices con dni, junto a malandras y canallas de todo pelaje y lengua larga.
    Es cierto que los medios masivos/empresarios socios activos de los especuladores, explotadores y delincuentes financieros y agrarios, bombardean sin descanso la mente abollada de los que aplauden linchamientos, odian sin comprender y votan como compran.
    Se hace necesario rescatar a los que no tienen miedo porque no tienen precio. Podría llenar páginas y páginas de nombres e historias de estos ejemplos de sindicalistas, presidentes de sociedades de fomento, clubes de barrio, de cooperadoras escolares, concejales, diputados y senadores, presidenta (bueno en este caso sólo conozco en detalle un caso) de personas dedicadas a transformar y mejorar la vida de sus conciudadanas/os, compañeras/os, vecinas/os. Pero seguro que ud mismo conoce alguno y completaría largamente esa lista. No hace falta mucho esfuerzo para reconocer que muchos de los elegidos actualmente merecen barrotes y no cargos públicos bien rentados.
    Pero hace falta coraje y decencia para reconocer a las y los dignos, honrados y luchadores que hoy convocan plazas y se pronuncian por la recuperación de ese camino de crecimiento con inclusión que extraviamos en diciembre del 2015.

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