Día del Peluquero: El «Tano» Antonio: 50 años, tijera en mano

Por Rody Rodríguez.

Antonio Manocchio cumple 50 años como peluquero, y desde entonces tiene su peluquería en la Av. Jauretche. Un repaso por su trayectoria y el recuerdo a los peluqueros de barrio.

El 25 de agosto se celebró en todo el mundo el Día del Peluquero. Y entre los muchos artistas de la tijera que habitan Hurlingham hace muchos años, está Antonio Manocchio, que este año cumple sus bodas de oro como peluquero. 50 años en un oficio que lo convierte en un personaje destacado de la ciudad. «Tengo clientes a los que le corté el pelo a ellos, a sus hijos y a sus nietos, atendí a tres generaciones en Hurlingham» dice orgulloso este italiano llegado el 30 de setiembre de 1954, en el barco a vapor Augustus. Llegó al Puerto de Buenos Aires, acompañado de su madre y un hermano, proveniente de Isernia, al sudoeste de Roma.

Aquí los esperaban familiares en José C. Paz. Diez años después, -luego de haber trabajado de múltiples cosas- un amigo, Humberto, lo convence de dedicarse a la peluquería. Sus primeros pasos los dio como ayudante de peluquería de mujeres en Martínez, mientras se perfeccionaba en el oficio.

En 1969, comenzó su trayectoria como profesional, luego de haber hecho cursos en L’Oréal, la mítica empresa francesa de cosmética. De inmediato trabajó en una peluquería de hombres en Villa del Parque, en Cuenca y Beiró y un año después, llegó a Hurlingham. Abrió su primer local en Villa Club, sobre la actual calle Amoroso, a la vuelta del Club Defensores, y unos meses después alquiló un local en la entonces Av. Eduardo VII 1380. En marzo de 1977, Antonio compró el local de enfrente, y desde entonces, ininterrumpidamente hasta la actualidad, atiende su peluquería en Jauretche 1439.

Antonio recuerda esa avenida aún angosta, con zanjas a los costados y muchas casas quintas. «Vi crecer Hurlingham» afirma y rescata el haber conocido mucha gente «muchos buenos vecinos y clientes fieles, que vienen siempre». Alguno de esos clientes no son vecinos. Es el caso del ex crack de Boca, Norberto Muñeco Madurga, que viene desde Flores a Hurlingham, especialmente para que el Tano le corte el pelo.  Vale aclarar que Antonio es un fanático hincha de Boca. La Bombonera es su «tercer» hogar después de su casa y la peluquería.

Para Antonio la fidelidad se explica «porque muchas veces no vienen por la peluquería o por como corto el pelo, se crea una especie de amistad, este es el lugar donde se habla de fútbol, de política, de mujeres, de actualidad en general,  se genera una relación de confianza que termina siendo fundamental».

Por su peluquería pasaron y pasan empresarios, políticos, jueces, deportistas, el Tano señala que alguna vez paso el intendente Juan Zabaleta; el ex concejal e intendente, Fernando Arnedo, y concejales y dirigentes de todos los partidos políticos. «A veces cayeron tipos de sorpresa, como Roberto Lavagna, que estaba de campaña por Hurlingham para ser presidente en 2007 y aprovechó para cortarse el pelo» recordó.

Obviamente la crisis económica afecta al rubro de los peluqueros. «Encima, siempre la actividad baja bastante en invierno» asegura, pero Antonio no baja las tijeras, y sigue trabajando con entusiasmo.

Sobre la irrupción de numerosas «barberías», Antonio estima que se trata de una moda que se impuso muy fuerte. «Pero eso fue siempre así, cuando yo empecé a principios de los 70 estaba de moda el corte a navaja, que revolucionó el estilo de cortes de pelo. Ahora se impuso el corte con máquina y hay chicos que son muy buenos, andan muy bien. Algunos son artistas haciendo dibujos en el pelo. También en el corte de barba, con mucho estilo, y con mucha capacidad» y tras reconocer las virtudes de los «chicos nuevos» asegura que «con un estilo más tradicional, con navaja y tijera, nosotros seguimos subsistiendo» y exclamó: «ojalá haya laburo para todos».

¿POR QUÉ ES EL DÍA DEL PELUQUERO?

En el siglo XIII el peluquero era varón y se encargaba de mantener las pelucas de la nobleza.

El rey Luis IX, Rey de Francia le dio tanta importancia a esa labor que jerarquizó a su peluquero declarándolo hombre libre, equiparándolo a los caballeros, jueces, médicos y magistrados, autorizándole el uso en su atuendo de un espadín que era símbolo de tal distinción. El 25 de agosto de 1270 se santificó a Luis IX, y se tomó esa fecha para celebrar en todo el mundo el Día del Peluquero.

En nuestro país por primera vez su celebración se remonta al año 1877 en el que se creó la Sociedad de Barberos y Peluqueros.

A través del tiempo la profesión se fue organizando hasta llegar al Congreso Nacional de Peluqueros realizado en el año 1940 en la ciudad de Pergamino, convocado por la ex Federación Argentina, que en su asamblea oficializó definitivamente el 25 de agosto como Día del Peluquero.

PELUQUEROS DE BARRIO

Pretender recordar a todos los peluqueros que son parte de la historia de Hurlingham sería imposible, pero algunos nombres resultan imprescindibles, por ejemplo Fernando Rospide, en la década del 50; el ya legendario Rossano; Pedro y Martín; Rogelio Yocco; el inolvidable Aníbal «Tijetira» Ochoa; que tenía su local en la galería Parisi; Eugenio Paini, peluquero y director de orquesta de tango, o Juan en la galería Elisei que fue peluquero de Palito Ortega. También Jorge Di Bennardo, recordado y valorado peluquero de mujeres. Algunos más jóvenes pero lamentablemente fallecidos recientemente como Ricardo Morales. Y más cerca en el tiempo Vanesa y Rubén, peluqueros de Diego Maradona.

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