Encuentro Nacional de Mujeres: Con la mente abierta y el corazón en la mano

Por Gabriela Chamorro.

En  las redes sociales del sitio La Tinta (Periodismo hasta mancharse) resumieron el domingo a la noche un hecho innegable. «Mientras seis hombres participan del debate presidencial, más de 200 mil mujeres, lesbianas, travestis, trans, bisexuales y personas no binarias hacen política en la calle»

Política. Y política de la buena: con interpelaciones pero también con propuestas; con críticas pero con aportes; con disidencias pero también con acuerdos.  Porque la política la hacemos todes y si alguien quiso meter al pueblo en la cabeza que la política era mala palabra y que estaba allá arriba, al alcance de nadie, las mujeres y diversidades reunidas en La Plata demostraron estos tres días lo contrario.

De todo el país, de Latinoamérica y del resto del mundo se acercaron a la capital de la provincia. Participaron de talleres, conversatorios, charlas, marchas, festivales, expresiones artísticas, rituales, presentaciones de libros e informes, conferencias, actividades culturales y no dejaron de nombrar, de denunciar, de gritar de todas las formas posibles las graves heridas que el sistema patriarcal deja en nuestros pueblos.

Algunas con sus hijes, otras con su grupo de militancia política, sindical, con la asociación, campaña, ONG, Fundación, universidad con la que se identifican todas llegaron colmadas de energías y sueños. Y el Encuentro dio sus frutos el día de cierre con el cambio de nombre, algo esperado, algo discutido desde hace tiempo y que era una necesidad urgente. El año que viene, el 2020 la cita será en San Luis y allí sería el 35° Encuentro Plurinacional de Mujeres, Lesbianas, travestis, trans, bisexuales y no binaries, porque entre quienes luchan contra las desigualdades de siglos no hay lugar para la discriminación ni el odio.

Si bien la desigualdad de género es transversal y llega a todas las ramas en donde se mueven mujeres y disidencias hubo, como desde hace varios Encuentros temas ineludibles: la violencia machista; los femicidios y transfemicidios y travesticidios; la implementación urgente de la ESI,  el cupo laboral trans, la separación de la Iglesia y el Estado y, por supuesto el aborto legal seguro y gratuito como un deseo para el año que se avecina. De hecho de todos los colores que se vieron en las calles el verde fue el verdadero protagonista, estaba presente en casi todes en el glitter, en los pañuelos, remeras, buzos, soquetes, cintas anudadas en las mochilas, prendedores, pins, vinchas y hasta en muffins y magdalenas que se ofrecían para saciar el apetito y acompañar algún mate.

La Plata fue una fiesta. La alegría fue contagiosa. La ansiedad y la calma se mezcló y se amigó como complementaria en charlas y debates que solo buscaron construir.

Distintas generaciones ofrecieron generosas sus saberes y se escucharon unes a otres con la mente abierta y el corazón en la mano.

 

Fue un privilegio ser parte de ella.

Estar allí, con mis dos hijas.

Estar ahí y ser la voz de mi nieta.

Estar ahí y ser la voz de todas y todes los que no están y ven vulnerados sus derechos días tras día.

 

Y no olvidar jamás que “En nuestra jaula, se pueden abrir las ventanas” (Azahara Alonso).

(Foto: Amparo Fernández)

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