La importancia del día 15 de setiembre en la historia de Hurlingham

Por Rody Rodríguez.

El 15 de setiembre de 1857 se decidió hacer la primera planificación urbana en lo que hoy es Hurlingham. Ese puede ser considerado el punto de partida de nuestra historia.

Hurlingham nació como municipio el 28 de diciembre de 1994. Ese día se sancionó en tiempo record la Ley Provincial 11.610 que otorgó la Autonomía Municipal a la Circunscripción IV del Partido de Morón, compuesto por las ciudades de William Morris, Villa Tesei y Hurlingham. Fue un trámite express en las Cámaras de Diputados y la de Senadores de la Provincia de Buenos Aires. En cuestión de horas se concretó el deseo de muchos vecinos que durante décadas reclamaron esa autonomía municipal.

Naturalmente, el 28 de diciembre quedó institucionalizado como el Día de Hurlingham.

Ese día además se lo conoce popularmente como el “Día de los Inocentes”, una jornada que se convirtió en el día de la broma permitida. El día para el engaño, para las trampas que luego son rubricadas con la frase “Que la inocencia te valga». Este ritual de la burla poco tiene que ver con la verdadera conmemoración del Día de los Santos Inocentes, tradición de la Iglesia Católica que data de los primeros años de la era cristiana cuando supuestamente en esa fecha, el Rey Herodes I dio la orden de acabar con todos los niños menores de 2 años nacidos en Belén, con el fin de asegurarse que el anunciado Mesías, Jesús de Nazareth fuera asesinado.

Donde no hubo inocencia fue en la decisión de crear el nuevo Municipio. Se trató de un recurso motivado exclusivamente por las necesidades partidarias del entonces gobernador Eduardo Duhalde en su interna con el presidente Carlos Menem. Duhalde buscó debilitar los dos grandes distritos que en ese momento gobernaban intendentes menemistas, General Sarmiento que tenía a Luis Ortega (hermano de Palito) como intendente y Morón, conducido por Juan Carlos Rousselot.

La idea era sencilla, dividir esos dos municipios y hacer de cada uno de ellos, tres distritos, y así licuar el poder de esos referentes del menemismo. Lo mismo que ahora pretende hacer la gobernadora María Vidal con La Matanza, para disminuir el poder electoral del peronismo.

Era necesario que la creación de los Municipios se realizara en 1994, para poder cumplir con el calendario electoral previsto para 1995. Y así fue. En el último día hábil de ese año, en sesiones extraordinarias y maratónicas, fueron creados los municipios de Hurlingham e Ituzaingó, divididos del poderoso Morón, que quedó claramente reducido. Lo mismo ocurrió con General Sarmiento que pasó a ser San Miguel, y de ese distrito se desprendieron las nuevas comunas de Malvinas Argentinas y José Clemente Paz.

Bienvenida la Autonomía que permitió a Hurlingham dejar de ser “el patio trasero de Morón”, pero no es cierto que ese sea el logro de años de lucha vecinal. Si bien queda para los tiempos el registro de que ya en 1958 se había constituido la Asociación Pro Autonomía Municipal de Hurlingham, la “independencia” llega por necesidades partidarias, mezquindades, “avivadas” y acciones con muy poco de inocencia.

Además de estos detalles, no es justo que el 28 de diciembre quede establecido como Día de Hurlingham, por que este pueblo tiene una historia centenaria antes de ese día, y el Día de Hurlingham debe contener esa historia

Claro que antes de la Autonomía, Hurlingham tuvo otro día para su festejo. Por Decreto Municipal N° 9717 del 25 de agosto de 1965 de la Municipalidad de Morón, se estableció el 21 de octubre como el Día de Hurlingham. También hay un decreto provincial (N° 8336/65) que respalda la decisión del entonces Intendente radical José Nanoia.

Para muchos investigadores el año de nacimiento de Hurlingham es 1863. Entonces 100 años después, fue creada la Comisión Promotora pro-festejos del Centenario de Hurlingham. La presidía Juan Procaccini que renunció al poco tiempo, haciéndose cargo de esa comisión José Nanoia, por entonces concejal. La Municipalidad de Morón lo designó por decreto 7330 del 17 de abril de 1964.

Cinco meses después, la comisión creyó conveniente elegir un día para Hurlingham. Así fue que en una reunión realizada en el Club Defensores en la mañana del 13 de setiembre de 1964, los concurrentes deciden organizar los festejos del Centenario (con un año de atraso) en el mes de octubre y que era conveniente entonces buscar un día de ese mes de octubre para ser “proclamado para la posteridad Día de Hurlingham”.

Para agilizar la tarea, uno de los integrantes de la Comisión trajo una revista de efemérides del Círculo Militar Argentino, y allí encontraron que el 21 de octubre de 1520 Magallanes descubrió el estrecho que lleva su nombre, y que ese día de 1820 San Martín creó la bandera del Perú y que el 21 de octubre de 1860 se juró la Constitución Nacional. Esos antecedentes históricos poco y nada tenían que ver con Hurlingham, sin embargo fueron suficientes para que la Comisión que presidía Nanoia adopte el 21 de octubre como el día del pueblo, y que una comisión permanente organizara los festejos del Día de Hurlingham para todos los 21 de octubre, y así fue hasta la mencionada autonomía.

Pero si creemos que el 28 de diciembre no merece ser el día de este pueblo, mucho menos ese caprichoso 21 de octubre, que no guarda ninguna relación con Hurlingham y su historia.

PLANIFICACION Y PUNTO DE PARTIDA

No hay una fecha de fundación clara, ni siquiera un fundador. Es tanta la confusión, que el periódico El Progreso (el decano del periodismo local), que tiene el más completo archivo histórico de esta ciudad, publicó el 29 de octubre de 1988 un “Suplemento dedicado al 125° Aniversario de Hurlingham” y un año después, el 14 de octubre de 1989, editó el “Suplemento dedicado al 132° aniversario de Hurlingham”. En sólo un año, Hurlingham había acumulado 7, como los perros.

Pero el error nace de la falta de documentación histórica que tiene el distrito. Solo existe un libro, “Historia de Hurlingham” de Jorge Pumiere editado en 1971, luego reeditado por El Progreso, trabajos como el de Elvira Ocampo de Shaw en 1958 y el de Héctor Javier Cornejo en 1963 más algunos artículos periodísticos. Por eso cuando en los colegios les piden a sus alumnos que investiguen sobre la historia de Hurlingham, la tarea se torna casi imposible.

Luis Grünewald, un arquitecto que a fines de los años 80 investigó mucho sobre ciudad y patrimonio, escribió en ese entonces en El Progreso sobre cuál es el punto de origen o nacimiento de una ciudad o un pueblo en el siglo XIX. En ese artículo plantea que el origen de Hurlingham, llamado antes Paso Morales, es fruto de un asentamiento espontáneo por la llegada de distintas familias que se radicaron en la zona. Entonces para algunos Hurlingham nació con el inicio de la construcción de un molino harinero, el de Louis Languevin en 1860, -que comenzó a funcionar en 1865- o la instalación del almacén de Nicolás Machiavello, en 1863. No hay año preciso, mucho menos un día.

Pero es Grünewald el que plantea en un artículo publicado en mayo de 1987 también en El Progreso, que la fecha de nacimiento de Hurlingham tiene que estar vinculada a la decisión de planificar la ciudad y esto fue en 1857.

En ese entonces a las municipalidades las conducían los Jueces de Paz, (con atribuciones similares a las de un intendente). De acuerdo a los archivos de la Dirección de Geodesia y Catastro de la Provincia de Buenos Aires, el 15 de setiembre de 1857, durante la gobernación de Pastor Obligado, el Juez de Paz de Morón, Serapio Villegas celebró un contrato con el ingeniero Adolfo Sordeaux (fundador de Bella Vista) para efectuar la mensura del partido de Morón. Cuando le tocó hacer los planos sobre los terrenos de la zona de Paso Morales (actual Hurlingham), Sordeaux dividió esos terrenos en 14 chacras. La primera fracción, denominada Cero, fue vendida a la sociedad de Luis Languevin, en enero de 1860 y en ella construye un molino harinero.

Es entonces el 15 de setiembre de 1857, el día que comenzó la primera planificación urbana de estos pagos. Hoy, 161 años después, sigue siendo la planificación estratégica del distrito, tema de debate y su concreción se impone como una necesidad imperiosa.

Pero volviendo a la importancia de las fechas. Es sin dudas el 15 de setiembre la fecha que debe ser considerada “Día de Hurlingham”, porque implica un verdadero punto de partida en la historia de una ciudad, porque destacar esa fecha obligar a mirar, atender y revalorizar más de un siglo y medio de historia, una historia obviamente mucho más rica que los 23 años de Hurlingham lleva como municipio autónomo.

 

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1 respuesta

  1. Ignacio Barraza dice:

    Tienen idea de donde puedo ver (ya no abrigo la esperanza de conseguir) el libro «Hurlingham» escrito por Elvira Ocampo de Shaw? Gracias

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