Lucas Delfino se trepa a las quejas por la suba de tasas con una iniciativa insólita


Por Rody Rodríguez |
El concejal macrista quiere que se vote de nuevo la ordenanza fiscal, que también fue aprobada por Cambiemos el año pasado, porque dice que no habían asumido los nuevos concejales. Mientras tanto la provincia incrementó un 900 % el revalúo fiscal y desde mañana aumentan los pasajes de trenes y colectivos, la luz, la medicina prepaga, entre otros bienes y servicios.

Siguen las protestas por los aumentos en las tasas de Servicios Generales. Semanal-mente un grupo de vecinos se manifiestan para quejarse por los incrementos que en algunas zonas trepan al 100%. No son manifestaciones masivas. La del viernes pasado por ejemplo, en la puerta de la Municipalidad, fue muy inferior a la cantidad de gente que a la misma hora y en el mismo lugar asistió a una clase de zumba.
Pero la escasa concurrencia a una protesta no invalida que el reclamo de los vecinos deba ser atendido, porque la queja es razonable. La plata no alcanza, y por más que haya justificaciones válidas desde el gobierno para aplicar los aumentos, el bolsillo de la mayoría de los ciudadanos está muy dañado.
En los últimos días se sumó el revalúo fiscal con el consiguiente aumento del impuesto inmobiliario. Por ejemplo, una familia que vive en una casa del Barrio Cartero, que estaba valuada en unos $100 mil, en los últimos días recibió la factura con el nuevo valor de casi un millón de pesos. Ese mismo vecino del Barrio Cartero paga una tasa municipal de alrededor de $ 600 y además paga expensas de casi $800 por servicios que en general realiza el municipio.
El Defensor del Pueblo bonaerense, Guido Lorenzino, analizó que «si bien el revalúo se tendría que haber ejecutado antes, no se lo puede aplicar de golpe, sobre todo en un contexto donde el salario de los trabaja-dores no le gana a la inflación» e indicó que «este impactante y desproporcionado incremento disparará aún más las subas del agua y la luz, las de las tasas municipales y de bienes personales».
La actualización de los montos traerá aparejado que muchos inmuebles de clase media que hasta ahora no pagaban el impuesto por Bienes Personales ahora tendrán que abonarlo y aportar al fisco. El mínimo no imponible de este tributo para 2018 es de $1.050.000, una suma a la que se llega rápidamente si se cuenta con una propiedad y un automóvil.
Por su parte el concejal de Cambiemos Lucas Delfino alza su voz de protesta contra la suba de tasas municipales pero le resultan ajenos los tarifazos que se aplican desde mañana en pasajes de colectivos y trenes, facturas de luz, medicina privada, entre otros. Nada dijo tampoco del revalúo inmobiliario del 900% que aplicó el gobierno de María Eugenia Vidal. Los reclamos de los dirigentes locales de Cambiemos son notoria-mente contradictorios, es como si un ministro de trabajo contratara personal en negro. Realmente inverosímil.
Pero Delfino fue más allá del reclamo y junto a todo su bloque, presentó un proyecto de ordenanza para suspender la suba de impuestos municipales, y llamar a una sesión extraordinaria donde el tema sea debatido por los nuevos concejales del distrito.
Delfino argumenta que como los aumentos de ABL, fueron aprobados antes de que los concejales electos en octubre ocupen sus cargos, debería haber un nuevo debate por lo él cree sería «respetar la voluntad de los vecinos». De este modo, el edil macrista se desentiende de lo que los concejales de su espacio político votaron el año pasado y de seguir su lógica, todas las ordenanzas que vota el Concejo pierden valor cada dos años, ya que todo debería ser refrendado por los concejales que asumen. La propuesta es insólita. Si esto fuera así, no solo en el Concejo Deliberante de Hurlingham, sino también en las legislaturas provinciales o en el Congreso Nacional, no habría ordenanzas, no habría Leyes, el funcionamiento legislativo sería imposible.
Así es de confusa la estrategia político comunicacional de Cambiemos. Otro ejemplo: Hace unas semanas el concejal Alfredo Carrasco intentó descalificar al intendente usando el nombre de un funcionario nacional como insulto. «El peronismo critica al Gobierno nacional y provincial para la tribuna, pero después lleva a delante estos aumentos. Juanchi Zabaleta es como el Aranguren del peronismo». Una ocurrencia que poca gracia causaría en la Casa Rosada, si es que estuvieran atentos a los dichos del concejal del PRO.

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1 respuesta

  1. David dice:

    Estimado redactor, por favor no copie partes de otros diarios: “La actualización de los montos traerá aparejado que muchos inmuebles de clase media que hasta ahora no pagaban el impuesto por Bienes Personales ahora tendrán que abonarlo y aportar al fisco. El mínimo no imponible de este tributo para 2018 es de $1.050.000, una suma a la que se llega rápidamente si se cuenta con una propiedad y un automóvil.”
    Así cualquiera hace periodismo.

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