Marcha contra el aeropuerto de El Palomar y respuestas contra el ejemplo Washington

Un nutrido grupo de vecinos se movilizó ayer, 18 de diciembre, desde Hurlingham hasta El Palomar, expresando su oposición a la decisión del gobierno nacional de convertir a la Base Aérea de El Palomar en aeropuerto comercial para que desde allí opere la empresa Flybondi, la primera aerolínea low cost.
Los vecinos, movilizados bajo la consigna “no al aeropuerto trucho” marcharon desde la Av. Roca esquina Centenera hasta la base aérea de El Palomar.
La convocatoria nació del grupo “stop flybondi” que integran, entre otros, Lucas y Leandro Marisi, abogados que realizaron una presentación judicial, a la marcha también asistieron concejales como Adrián Eslaiman, que es uno de los que impulsó una declaración del Concejo Deliberante local contra conversión del aeropuerto.

Días atrás, el ministro de Transporte, Guillermo Dietrich, acompañado por el funcionario del ministerio del Interior y ahora concejal del PRO en Hurlingham, Lucas Delfino, detalló a los intendentes Deigo Valenzuela de Tres de Febrero y Ramiro Tagliaferro de Morón las “ventajas” que la nueva función de la base aérea traería a la región. Explicaron que «ciudades como Washington cuentan con aeropuertos cercanos que no generan ningún perjuicio en la calidad de vida de sus vecinos, sino por el contrario son facilitadores para el crecimiento».
Al respecto, el abogado Leandro Marisi dice que eso es “un pésimo ejemplo ya que el aeropuerto de Washington se hizo en 1941, cuando todavía no existía -como ahora- las normas y recomendaciones de la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI) para que los gobiernos instalen los aeropuertos en zonas alejadas a las urbanas, a su vez destaca que hace 76 años no se conocían los estudios médicos de la universidades más prestigiosas de EE.UU y Europa que en investigaciones realizadas en los últimos 30 años han demostrado que los aeropuertos en zonas urbanas generan un aumento sustancial en los casos de cáncer, ACV e infarto en la población de la zona afectada fruto de los gases tóxicos que emanan los aviones al despegar y aterrizar”.
Marisi afirmó que “contrariamente a lo que señalaron desde el gobierno nacional, en el último año 2016 los vecinos de Washington han presentado un record de reclamos por contaminación sonora y daño en la salud y hasta hay procesos judiciales en marcha y todo ello a pesar de que ese aeropuerto posee, a pesar de su mala ubicación, grandes ventajas como estar en una aeroisla, tener un gran río como el Potomac al lado y poseer 3 pistas, todas características que ayudan a mitigar el impacto ambiental y que en el caso de la Base Militar de Palomar no están presentes”.

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