Una historia construida sobre toneladas de papel y litros de tinta

Las 500 ediciones del periódico El Ciudadano de Hurlingham y la cercanía del Día del Periodista, son una buena oportunidad para reproducir y actualizar una nota ya publicada en ese periódico, sobre el origen, el desarrollo y la actualidad del periodismo gráfico de Hurlingham.

Alguna vez dijimos que la vida de una comunidad queda reflejada para siempre en las páginas de un diario. Es ahí cuando la sangre se convierte en tinta y deja grabado para los tiempos la historia viva de un pueblo y de su gente.

Con la llegada de grandes corrientes migratorias de Italia y España que se afincaron en las primeras dos décadas del siglo pasado, surgieron los primeros medios de comunicación. El primero del que se tiene documentación es la revista Impulso en 1930; luego, en 1938, se conoció la revista Adelante que dirigía González del Solar.  Ambos medios reflejaban la intensa vida social de aquellos que no pertenecían a la selecta actividad anglosajona concentrada alrededor del Hurlingham al Club.

Por esos tiempos la empresa Goodyear instalada en Hurlingham en 1931 edita la revista Wingfoot Clan, una publicación corporativa pero que bien puede considerarse como uno de los primeros medios locales,

En 1941, Luis Casazza fundó el periódico Vida Social, que tenía como principal columnista a Indalecio Miras. Vida Social fue, tal vez, el cimiento más fuerte del periodismo local, incluso fue el generador de la creación de El Progreso, fundado por los hermanos Isaac y Pablo Pluda el 10 de abril de 1947 junto al citado Miras, El Progreso fue el gran vocero y promotor de la autonomía de Hurlingham. Por sus páginas transitaron nombres que hicieron un notable aporte al crecimiento de la ciudad, como Nicolás Levaggi, Hugo Navarro, Rafael Rody Rodríguez, y a fines del siglo pasado José Adolfo Gaillardou, Justo Ríos, Héctor Benítez, Luis Grunewald, Alfredo Sayús, entre otros.

También a finales de los años 40, otro club de fuerte arraigo en la zona Defensores de Hurlingham, creó Vida de Defensores, que luego se convirtió en la revista Vocero Defensorista

En 1952, Amadeo Blotta fundó el periódico El Triunfo, y ya en los 60 Oscar Neuber Sánchez dirigió el periódico de orientación radical El Pregón, con Hugo Novellino como secretario de redacción.

Otro importante aporte al periodismo zonal lo hizo Francisco Molina Cárdenas, que creó en la década del 70 los periódicos Realidad y Meridiano, medios identificados con el peronismo y que marcaron un estilo inédito en la región, inspirados en el diario Crónica con grandes titulares y mucha información política sindical y policial.

Para esa época Osvaldo de Santi editaba el periódico Río Reconquista, que competía con Realidad, El Pregón y el quincenario de los Pluda, El Progreso, en un muy buen momento del periodismo gráfico.

La actividad del Hipódromo de Hurlingham, por ese entonces con concurrencias masivas, generó también la creación de una publicación que fue la primera en el país en dedicarse a las carreras de trote. Fue la revista La Blanca, que tenía como responsables a Juan José Rodríguez y a Miguel Aceto.

Con la irrupción de la dictadura militar, en 1976, los periódicos con fuerte orientación política cerraron y las posibilidades de que aparecieron nuevos medios estaba absolutamente limitada

 

PERIODISMO EN DEMOCRACIA

A medida que la dictadura se debilitaba, esas grietas eran ocupadas por expresiones culturales como la música, el teatro y el cine y, por supuesto, por nuevos medios de comunicación.

Esto también se vio favorecido por la aparición de nuevas tecnologías, como el sistema off set para la impresión, que sumado a la incorporación revolucionaria de la informática para el diseño, hizo que irrumpieran numerosas publicaciones.

Así, en 1981, Osvaldo Grosso y Eduardo Miño fundaron el periódico quincenal Nuestra Ciudad. Nuestra Ciudad tuvo en sus páginas a hombres de larga trayectoria en el periodismo lugareño como Juan Carlos Recagno, Manuel Esteban Gutiérrez o Janis Upenieks, con jóvenes (en ese tiempo) que hacían sus primeras armas en la actividad, como Eduardo Oyarzú, el dibujante Láez y Rody Rodríguez, quien luego, en los primeros años de la Democracia, dirigiera los periódicos Prensa de la Ciudad junto Grosso y Upenieks y Apuntes junto a Gustavo Mayares.

La llegada de la Democracia, y por ende, el restablecimiento de la libertad de expresión fue el gran espaldarazo para el nacimiento de publicaciones diversas, muchas de ellas literarias impulsadas por jóvenes de gran creatividad como el mencionado Mayares, Javier Petit de Meurville o Fabián Barrales.

En 1984 Víctor Angel Stefanoni fundó Cuarta Voz, cuyas ediciones se prolongaron por casi dos décadas. Mayares y Alfredo Sayús hicieron El Ciudadano (antecedente directo de nuestro medio El Ciudadano de Hurlingham), luego El Rotativo y antes, en 1982, revista Esencia. También en el 84, Osvaldo Ravier y Guillermo Ramírez editaron La Columna; Horacio San Martín intentaba suerte con Solidaridad y Heriberto Reinoso hacía Protagonismo.

Mientras tanto, en Villa Tesei aparecía La Estrella, que luego dio origen a Nuestras Noticias, aún en vigencia, siempre dirigida por Inocencio Zayas.

Desde 1981 la Asociación de Comerciantes, Industriales y Profesionales de Hurlingham (ACIPH) editó Aquí Hurlingham, actualmente denominado Boletín Informativo, que fue dirigida entre otros por Hugo Ramos, Ricardo McIntyre, Guillermo Ramírez y Rody Rodríguez. El Centro Periodistas de Hurlingham también tuvo su propio medio bautizado Cuarto Poder y dirigido por José Adolfo Gaillardou.

Pero este auge provocado por los nuevos aires democráticos no alcanzó para sostener muchos de estos intentos.  Las consecutivas crisis económicas y la hiperinflación destruyeron a la mayoría.

Cuando la estabilidad económica lo permitió, otros emprendimientos comenzaron a surgir. Tal es el caso de la revista Nuestra Ciudad (que tomó el nombre de aquella revista de los años 80) dirigida en este caso por Délfor Guzmán y Secundino Arias que mantuvo una sólida continuidad.

Otra de las revistas nacidas en los años 90 fue Hurlingham a través del espejo, dirigida por Jorge Pagés y diseñada por Guillermo Beltrami, luego transformada en publicación de tamaño tabloide y rebautizada como El Espejo, que fue uno de los medios más destacados en investigación periodística, que contó con Marilí Sostres como secretaria de redacción

EL NUEVO MUNICIPIO

Un hito trascendente en los medios fue la obtención en 1995 de la tan ansiada autonomía municipal. Eso incrementó el interés ciudadano en el quehacer local y potenció a los medios de comunicación

Por ejemplo, El Progreso, pionero en la lucha por la autonomía, luego de casi 50 años como quincenal decidió reducir su periodicidad a semanal. Otros medios como Nuestra Ciudad, El Espejo y Nuestras Noticias aumentaron sus tiradas. Otros intentos tuvieron menos suerte como el caso de La Otra Campana de Máximo OjedaEl Corresponsal de Antonio Da Silva.

El 20 de julio de 1986 Gabriel Arrebillaga y los hermanos Claudio y Fabián Ruiz fundaron El Ciudadano de Hurlingham dirigido por Rody Rodríguez con Raúl Coria, Maru Pampín y Gustavo Mayares como principales puntales en esos inicios. Más el aporte de Ubaldo Luna, Gustavo César Ríos y Enrique Octavio Mujica

Casi con el municipio recién nacido, otra publicación causó gran impacto en la ciudad fue Hurlingham Time, dirigida por Alejandro Marina y Abel Guibe, de lujosa impresión a todo color, casi un clon local de la revista Caras que tuvo su intento de continuidad en la revista Hurlingham News que dirigió Hugo Ramos.

Otros medios aparecieron en los finales del siglo pasado como la revista de los Bomberos Voluntarios de Hurlingham, La Sirena, dirigida por Arístides Rodríguez, o la versión papel del primer medio informativo por Internet Hurlinet, que fundó Eduardo Oyarzú y luego dirigió Mayares, mientras Rody Rodríguez editó el periódico Cracks, que seguía las campañas de la Lifhur (la liga de fútbol infantil de Hurlingham). Más tarde Marcelo Cogan dirigió la revista El Retiro del club homónimo.  

La llegada del año 2000 también reavivó los ánimos para la aparición de nuevos medios, aunque las tremendas crisis económicas de los primeros años del nuevo siglo jugaron un papel determinante en su discontinuidad.

Algunos medios que merecen mencionarse son El Cronista de Hurlingham que editó hasta su fallecimiento Janis Upenieks, la revista de humor La Oca Loca de Horacio Cueno, el periódico literario Oestiario de Hernán Quiñones y la revista Metrópolis Suburbana editada por Gustavo Mayares y Rody Rodríguez.

En 2003 salió Boomerang, el primer periódico impreso a color del distrito dirigido por Analía Castillo.

Por esa época apareció la revista Hurlingham Casa X Casa creada por Eduardo Fortunato que contó con el aporte inicial de Lito Bacaicoa. Un hecho significativo en la historia del periodismo gráfico local fue la aparición de un competidor poderoso como es el zonal de Clarín Oeste, pero su incuestionable influencia no causó el daño que inicialmente algunos editores sospecharon. Hay otros medios que también contribuyen muy positivamente a la historia de la prensa gráfica de Hurlingham, como las revistas Punto de Encuentro del Taller Protegido parque Quirno, o El Puente del Colegio Sagrado Corazón.

Promediando la primera década del siglo XXI el universo periodístico sumó a La Opinión, dirigido por Fernando Muras, luego en manos de Marcelo Cogan, y El vocero de William MorrisEcos de Tesei, dirigidos por Délfor Guzmán y Miguel Angel De Paoli.

Ya a mediados de los años 80 la aparición de las radios locales en FM, y tiempo después de la televisión por cable también con propuestas periodísticas regionales, amplió el universo de los medios de comunicación. Y a finales de los 90 y principios del nuevo siglo hubo una explosión de medios digitales.

Pero, al margen de la influencia de las nuevas tecnologías, el papel siguió teniendo su peso y los medios gráficos mantuvieron su vigencia.

Durante un par de años Javier «El Profe» Romero exportó su Diario de Morón y editó El Diario de Hurlingham, dirigido periodísticamente por Rody Rodríguez; también apareció una colorida revista llamada Qué Pasa Hur, y los jubilados tuvieron su propio medio, Palabras Mayores, dirigida por Gabriela Chamorro.

En la actualidad, además de los mencionados semanarios El Progreso, hoy dirigido por Silvio Pluda y El Ciudadano, y de la revista CasaxCasa, se editan La Hora de Hurlingham dirigido por Marcelo Cogan; con el aporte periodístico de Ubaldo Luna, que también fue redactor de El Progreso y El Ciudadano y también fue responsable de la revista de la Asociación de Comerciantes de Villa Tesei. Marcelo Aguilera hace la guía comercial y algo más llamada D’Hurlingham, también se distribuye habitual-mente el periódico Sociedad, vinculado editorialmente a la agrupación política La Cámpora; y los amantes de los fierros tienen mensualmente la revista Tu Auto de Carlos Duarte.

Todos esos nombres, enumerados de manera no muy prolija no son todos los medios gráficos que se hayan editado (o que se editan) en el partido de Hurlingham.

La lista es involuntariamente incompleta. Es simplemente una aproximación a una historia plagada de desafíos, de ilusiones, obviamente también de fracasos y frustraciones, de hombres y mujeres que apostaron y apuestan por la comunicación, por la libertad de expresión, son los nombres que no solo relatan, sino también hacen la historia de una ciudad.

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1 respuesta

  1. Ignacio Barraza dice:

    Hola! Quisiera saber si conoce como puedo conseguir o acceder a algun ejemplar de HURLINGHAM TIME; la recuerdo de chico y hoy quisiera volver a verla. Desde ya le agradezco enormemente!

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