
En la Semana Santa de 1987 ocurrió uno episodio trascendente en la historia de la Democracia que se había recuperado cuatro años antes: Un grupo de militares se sublevó contra el gobierno democrático.
En esos días de abril hubo dos protagonistas excluyentes, el presidente de la Nación, Raúl Alfonsín y el teniente coronel Aldo Rico, cabecilla de los carapintadas.
Apenas ocho años después, en la Semana Santa de 1995, los dos personajes centrales de esas jornadas que tuvieron en vilo al país todo, coincidieron en Hurlingham.
Era en abril de 1995: Alfonsín ya no era presidente y Rico ya no era un militar sedicioso. Gobernaba Carlos Menem en la Nación y Eduardo Duhalde en la provincia, ambos buscaban la reelección en las elecciones del 14 de mayo de 1995. En ese marco de campaña electoral para elegir presidente, gobernador y por primera vez, intendente de Hurlingham, fue que Alfonsín y Rico encabezaron en la Semana Santa, actos proselitistas en Hurlingham.
COINCIDENCIA EN PASCUAS
La revista «Hurlingham a través del espejo» que dirigía Jorge Pagés y que tenía como principal redactora a Marilí Sostres, publicó en la su edición N° 40 de abril de 1995 una nota sobre esos dos actos desarrollados en la Semana Santa de ese año.
Bajo el título «Coincidencia en Pascuas», la nota arrancó así: «Como protagonizando los ecos de anteriores e infaustas jornadas, tanto Raúl Alfonsín como Aldo Rico eligieron la semana de Pascuas para visitar el nuevo municipio de Hurlingham. Los actos realizados por ambos políticos tuvieron un denominador común, la escasez de público».
«Apenas un puñado de boinas blancas» fue el contundente subtítulo de la revista El Espejo para graficar el acto radical: La crónica sobre el mitin de la UCR señaló que «desde el palco armado en la intersección de Jorge Newbery y la avenida Jauretche, Raúl Alfonsín y Leopoldo Moreau, entre otros, dirigieron la palabra a un grupo de entusiastas militantes calculado entre 100 y 150 personas que se reunían en el lugar. Con su reconocida calidad de orador y su habitual estilo discursivo, el expresidente fustigó duramente al gobierno actual y expuso los lineamientos que atribuyó a Massaccesi del programa del gobierno de la Unión Cívica Radical».
En el palco frente a una concurrencia rala también estaban los dirigentes Manuel «Titi» Martínez, Umberto Elisei, el candidato a intendente y Luis Miguel Casas y primer concejal Antonio Serafini.
En su discurso Alfonsín hizo hincapié en «la instauración de una democracia verdaderamente representativa» y lo que llamó «la recuperación de la decencia». En ese acto del 13 de abril de 1995 el expresidente hizo un esfuerzo ciclópeo para argumentar las razones por las que había que votar a los candidatos a la UCR.

«Rico, en acto pobre» fue el título que Pagés y Sostres le pusieron a la nota en la que contaron como fue el acto de campaña de los ex carapintadas.
«Con una repercusión aún menor que la obtenida por Alfonsín, Aldo Rico, logró reunir en su paso por Hurlingham a unas escasas 30 personas en el local partidario que posee el MODIN sobre la avenida Pedro Díaz frente al Stepinac».
«Visiblemente molesto por la escasez de público y la casi total ausencia del periodismo, Rico no efectuó discurso alguno y simplemente se sentó junto al candidato a intendente, Ricardo Bregante…»
A la hora de responder «la inquisitoria de las dos únicas periodistas presentes en el lugar» Rico «fustigó a sus principales adversarios políticos, asegurando que (José Octavio) Bordón no se diferencia de Menem más que en el bigote, motejando a los radicales de caraduras y acusando a Massaccesi de haber transformado a la gente de su provincia en kelpers».
«Finalmente Rico, se manifestó contrario a la reconstrucción de las listas de desaparecidos y de represores porque consideró que se trataba de cosa juzgada».
En las elecciones del 14 de mayo de 1995 en Hurlingham, la Unión Cívica Radical alcanzó el 10 por ciento de los votos. Quedó en tercer lugar detrás del peronismo y el Frepaso. Por su parte el MODIN juntó unos 2.600 votos quedando en 7° lugar.





