El proyecto proponía transformar las márgenes del Reconquista en Bella Vista frente al campo de Deportes del Club El Retiro, en un complejo recreativo de gran escala, capaz de atraer vecinos de toda la región e incluso turistas porteños.
En 1965 estuvo en tratamiento un singular proyecto para construir un balneario a orillas del Río Reconquista. La iniciativa surgió de las autoridades del entonces Partido de General Sarmiento (que incluía las actuales comunas de José C. Paz, Malvinas Argentinas y San Miguel).
El complejo turístico se construiría en Bella Vista, por la zona de la ex fábrica Pirelli, desde las inmediaciones de las vías del Ferrocarril San Martín hasta la calle Chubut, de este lado del río, ya en William Morris, había amplios terrenos, por ejemplo los que hoy ocupan el campo de deportes del Club El Retiro.
La página «Bella Vista Buenos Aires» publicó la nota recordando ese proyecto en base a un artículo que había salido el 15 de enero de 1965 en el periódico «Bella Vista», que dirigía Alberto Piñero.
La nota destaca que la iniciativa fue impulsada por el entonces diputado radical Héctor Daniel González, en base a un proyecto que había armado el vecino Rodríguez Viscobi y contó con la aprobación del intendente Ángel Tesi, -también de la UCR-, como una respuesta a una «sentida necesidad» del Partido de General Sarmiento.
Era un complejo recreativo de gran magnitud.
Según el texto del proyecto, el balneario contemplaba una infraestructura inédita para la zona: Vestuarios, de dos pisos, con capacidad para al menos 500 personas, equipados con baños, duchas de agua caliente y servicios sanitarios.
Dos grandes piletas de natación: Una pileta principal de 100 x 100 metros, con profundidad variable desde 1,50 hasta 5,60 metros, destinada a adultos.
Una pileta para menores de 20 x 50 metros, con profundidades progresivas hasta 1,50 metros.
Ambas piletas se ubicarían al margen del río y se llenarían mediante bombas hidráulicas, con sistemas de recambio y filtrado de agua, usando el Agua proveniente del rio Reconquista. La playa seria de arena, cerrada perimetralmente con tapiales de dos metros de altura.
Instalaciones para buffets, locales comerciales y alquiler de servicios, con amplias galerías. Pista de baile cubierta frente a la rambla, con tarima para orquesta, escenario para teatro o cine al aire libre y piso de parquet.
Amplia playa de estacionamiento, Sala de primeros auxilios, Boletería, secretaría y tesorería en el acceso principal.
El proyecto también incluía un esquema de licitación pública, permitiendo que empresas privadas se hicieran cargo de la construcción y explotación del balneario por un plazo de 20 años, al término del cual el complejo pasaría a manos municipales sin costo alguno.
No era una novedad pensar al Reconquista como un atractivo turístico. Hasta mediados del siglo XX las aguas del río no habían sufrido la degradación que se aceleró desde entonces. Todavía hay vecinos que recuerdan los picnics en las orillas del rio y las zambullidlas que se podían hacer en los días de calor.
Ya en los 60, en los años en los que se pensó el proyecto del balneario, la calidad de las aguas no era buena, por eso de imaginó la construcción de grandes piletas, cerca de la playa de arena. En la publicación de Bella Vista consideran que la idea es «imposible de imaginar hoy. Lo que en los años 60 parecía una oportunidad de desarrollo turístico y social, hoy resulta completamente inviable. En la actualidad, el Río Reconquista es el segundo río más contaminado del país, con niveles alarmantes de metales pesados y microorganismos patógenos y agrega: «La contaminación proviene de décadas de descargas sin tratamiento previo: efluentes cloacales, residuos de mataderos, curtiembres y numerosas industrias asentadas en su cuenca».
PUBLICADO EN LA REVISTA EL CLÁSICO N°12. Enero 2026





