Martín Yrigoyen, combatiente radical, vecino de Hurlingham, hermano de Hipólito

Por Rody Rodríguez.

5 de abril de 1916, muere Martín Yrigoyen, el hermano de Hipólito Yrigoyen, vecino de Hurlingham, fue un hombre clave en los orígenes de la Unión Cívica Radical. Martín comandó los grupos de combatientes de las revoluciones radicales de 1890, 1893 y 1905. Tenía su chacra sobre la actual calle Eva Perón, (ex Bustamante). Su esposa Sara Bonorino fue una activa benefactora de instituciones de Hurlingham. Murió a los 61 años, tres días después que su hermano se consagrara como el primer presidente electo en comicios obligatorios, secretos y universales.

Martín Demetrio Yrigoyen Alen fue uno de los hermanos menores del ex presidente de la Nación Hipólito Yrigoyen. Cuando Martín nació, el 8 de octubre de 1854, hacía un año que su abuelo Leandro Antonio Alen había sido condenado a muerte y ejecutado por rosista. Fue el 29 de diciembre de 1853 en la Plaza de la Concepción. El cadáver fue exhibido durante cuatro horas, colgado de una soga en el cuello. Los pequeños Yrigoyen eran señalados por los vecinos como «los nietos del ahorcado». No tenían amigos, jugaban entre ellos, entre hermanos. Ser de familia de Federales no era fácil tras la caída de Juan Manuel de Rosas en la Batalla de Caseros. Para colmo eran la comidilla del barrio porque una de sus tías maternas, Luisa, había quedado embarazada de un sacerdote y se escapó con él.

En cambio el otro hermano de la madre, el tío Leandro, era más respetado, un hombre serio estudiantes de Derecho, que les llevaba unos 10 años a sus sobrinos. Fue un tío muy cercano a ellos, casi un hermano mayor, un guía y consejero.

EL MILITAR

Aún adolescentes definieron su futuro, Hipólito quiso ser abogado como su tío, mientras Martín con solo 13 años eligió la carrera de las armas. A esa edad participó en la Guerra del Paraguay, formando parte de la tripulación del vapor «Coronel Espora». Martín Yrigoyen fue edecán del presidente de la Nación Nicolás Avellaneda y participó en 1880 en los combates de la Batalla de los Corrales Viejos, uno de los enfrentamientos de la Guerra Civil por la federalización de la ciudad de Buenos Aires. Fue ascendido a Coronel el 7 de julio de 1888, pero influenciado por su hermano Hipólito y por su tío Leandro, volcó todo su empeño a la política.

Fotografía tomada personalmente por Aristóbulo del Valle en Rosario en Noviembre de 1891 en una de las reuniones entre algunos de los fundadores de la Unión Cívica Radical: sentados de izquierda a derecha están Guillermo Leguizamón, Marcelo T. de Alvear, en el centro Leandro Alem, Francisco Barroetaveña y Juan Posse. Arriba, parado, el tercero desde la derecha, de levita y fumando un habano está don Martin Yrigoyen.

EL REVOLUCIONARIO

En 1890 tuvo un rol sobresaliente en la Revolución del Parque de Artillería que dio origen a la creación de la Unión Cívica Radical y fue comandante militar en jefe de todas las fuerzas revolucionarias de la rebelión radical de 1893 que nace como respuesta al escandaloso fraude en las elecciones de 1892 que llevaron a la presidencia a Luis Sáenz Peña.

Martín designó a su amigo y vecino de Hurlingham, Luis Finochietto como comandante militar de la Junta revolucionaria de Morón. Finochietto ya se había destacado en la Revolución del Parque y fue partícipe en la fundación de la UCR.

La conducción de Martín Yrigoyen al frente de casi 10 mil hombres armados fue enérgica y eficiente. Desde el cuartel general montado en Temperley, los revolucionarios tuvieron un desempeño muy efectivo en el resto de la Provincia de Buenos Aires. Recibieron la adhesión de los habitantes de 88 municipios que decidieron nombrar al sobrino de Alem como gobernador de la provincia. Martín decidió seguir al frente del movimiento, coordinando las distintas acciones militares de su ejército y trasladó temporalmente la capital de la provincia a Lomas de Zamora.

Pero ese accionar no tuvo el desenlace que la victoria militar de los radicales suponía. Una mezcla de impericias y traiciones echaron por la borda el trabajo que había encabezado Martín Yrigoyen.

Estando en condiciones de convertirse en General a los 35 años, Martín desistió de este privilegio para dedicarse plenamente a sus ideales políticos. Representando a la Unión Cívica Radical asumió como Diputado Nacional en 1894, siendo reelecto en 1898. Antes fue dado de baja del Ejército.

Frente de la quinta que Martín Yrigoyen tenía en Hurlingham, la llamó «Atalaya» y estaba sobre la actual calle Eva Perón (Ex Bustamante) entre Finochietto y Mascagni. Allí solían refugiarse tanto su tío Leandro Alem como su hermano Hipólito Yrigoyen.

EL VECINO

Siguiendo el mandato familiar de que el mejor ahorro es la tierra, adquirió campos en los pagos de Vedia, al noroeste de la provincia de Buenos Aires, en el límite con la provincia de Santa Fe y también compró una chacra en la zona a la que recién estaban conociendo como Hurlingham. Eran unas 6 hectáreas en lo que hoy es el barrio Luna, sobre la actual calle Eva Perón a la todos siguen llamando Bustamante, entre Finochietto y Mascagni, hasta la calle Lizt, zona en las que tenían sus quintas Enrique Padilla, los Tasistro, los Leloir y obviamente los Luna. A la chacra la bautizó «Atalaya» y era su residencia de descanso (cuando tenía tiempo de descansar).

En esa chacra vivió algún tiempo Leandro Alem que mantuvo una relación estrecha y de afecto privilegiado para con su sobrino Martín,

Tras la muerte de su tío en 1896, Martín lo homenajeó poniéndole su nombre a las tierras que tenía en Vedia, donde ya se había formado un poblado alrededor de su propiedad, del que se lo considera fundador.

El 20 de octubre de 1900 se casó con Sara Máxima Bonorino Roballos, con la que tuvo 8 hijos: Sara, Martín, Elida, Roque, Marta, Blanca, Celia y María Susana y crió además a Sara Dominga, hija de Hipólito. Todos crecieron en Hurlingham.

Martín siguió encabezando revueltas radicales, lideradas por su hermano, como la de 1905 hasta que tanto esfuerzo dio su fruto, y en las elecciones del 2 de abril de 1916, por primera vez con el voto universal, secreto y obligatorio Hipólito fue electo Presidente de la Nación. En esos comicios Martín fue candidato a diputado nacional, pero apenas tres días después, Martín Yrigoyen murió en Hurlingham, a los 61 años.

El guerrero no tuvo reposo en vida y no pudo disfrutar la llegada del radicalismo al poder. El resultado de tantos años de sacrificio y luchas no le dio a Martín Yrigoyen la dicha de poder ser parte del primer gobierno popular de la Argentina.

Tras su muerte, plazas, escuelas y calles de distintos puntos del país se llaman Martín Yrigoyen, una de las más conocidas está en Castelar.

Sin embargo en Hurlingham, el lugar elegido por él, donde estaba su chacra «Atalaya» que fue refugio de Leandro Alem y de su hermano Hipólito, que fue base de reuniones prerevolucionarias, de innumerables tertulias políticas, no le rindió homenaje en ningún espacio público, solo el viejo Comité de la Unión Cívica Radical ubicado en Vergara 4540, lleva su nombre.

Los restos de Martín Yrigoyen descansan en el Cementerio de la Recoleta, en el mausoleo de los caídos en la Revolución del Parque.

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