Mercedes D’Alessandro inauguró el ciclo de Género y Economía de la UNAHUR

La directora Nacional de Economía, Igualdad y Género, Mercedes D’Alessandro, expuso el pasado viernes 20 de agosto en el primer encuentro del ciclo Género y Economía “Aportes para la igualdad en el trabajo y la producción”, organizado por la Universidad Nacional de Hurlingham.

La iniciativa forma parte del Programa de políticas de igualdad de género creado en 2018, orientado a transversalizar la perspectiva de género en la UNAHUR. En ese sentido, el año pasado se llevó adelante el ciclo de encuentros «Género y ciencia» junto a referentes del campo científico y académico.

Durante el encuentro, la Secretaria Académica, Lizzie Wanger explicó las acciones realizadas por la Universidad con perspectiva de género. «Nos desvela, nos preocupa, nos inquieta la desigualdad y consideramos necesario un cambio cultural», planteó. «La política pública es fundamental para estos cambios que nos proponemos, para garantizar derechos y cerrar las brechas de desigualdad», agregó.

La exposición de Mercedes D’Alessandro se centró en los desafíos económicos que enfrenta el Estado y las herramientas con las que cuenta para lograr una sociedad más igualitaria. En ese sentido, explicó que el impacto de la pandemia fue desigual en varones y mujeres y dijo que, por ello, la recuperación que inició este año apunta a “cerrar las brechas de desigualdad estructurales, que se incrementaron con la crisis por la pandemia”.

“La perspectiva de género reconfigura conceptos claves de la teoría económica, como el trabajo. Cuando hablamos del trabajo desde la perspectiva de género, además del trabajo asalariado, contemplamos el trabajo doméstico y de cuidados no remunerado, que un 75.7% es realizado por mujeres. Esto es clave para pensar otros conceptos: como desigualdad, pobreza, mercado laboral, el crecimiento económico, el desarrollo de un país”, expresó.

En esta línea, D’Alessandro sostuvo que entender la dinámica del trabajo doméstico no remunerado es necesario para trabajar las desigualdades. “Si no lo entendemos, no vamos a llegar a una recuperación económica sostenible, ni el desarrollo económico de la Argentina; vamos a tener más pobreza, más desigualdad. Porque los hogares monomarentales- que son los más afectados- son el núcleo duro de la pobreza. Si no tenemos una respuesta para estas mujeres, no tenemos respuesta para la pobreza. Y no tenemos tiempo ni nos podemos dar el lujo de desconocer estas cuestiones a la hora de pensar posibles soluciones”, explicó.

Históricamente, las mujeres cobran menos que los varones, tienen tasas de desempleo y niveles de precarización mucho mayores que ellos, y menores ingresos. Es decir, en la pobreza las mujeres están sobrerrepresentadas. El impacto de la pandemia fue asimétrico y afectó más a ellas, como también a los trabajadores informales y jóvenes. Su recuperación también es más lenta, principalmente porque no se encuentran representadas en los sectores más dinámicos y porque a la crisis económica se suma una crisis de los cuidados.

Por eso, comentó, revalorizar y fortalecer la infraestructura de los cuidados es un eje clave en la recuperación económica, ya que dinamiza todo el sistema productivo. El otro eje al que se apunta es la inserción de las mujeres a los sectores estratégicos de la economía, que son los más masculinizados. “Del 2019 al 2021 duplicamos el presupuesto en obras públicas. Necesitamos que las mujeres lleguen allí. Medidas activas que estimulen la contratación de mujeres y personas trans en sectores dinámicos, como la tecnología, la industria, la construcción”, concluyó.

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