Reclamo vecinal: Todos por nuestro Hospital

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Por Raúl Coria.

El sábado 9 de agosto un grupo de vecinos se manifestaron en defensa del Hospital San Bernardino y se quejaron de la atención de su personal médico y no médico, también denunciaron mala praxis. Estuvieron frente a la casa del intendente Acuña y terminaron concentrándose en el Hospital, donde fueron atendidos por el Secretario de Salud del Municipio, Carlos Semec.

Vecinos con pancartas e improvisados afiches se reunieron en la puerta del Centro Cultural Leopoldo Marechal, en Villa Tesei, e iniciaron desde allí una marcha reclamando mejor atención tanto en la guardia como en todo el sistema de salud de la Municipalidad de Hurlingham. La convocatoria surgió a través de la página de facebook “Todo Hurlingham por nuestro hospitalito San Bernardino”. La marcha prosiguió con rumbo a la casa del intendente Luis Acuña, con el que tenían la intención de entrevistarse. Un fuerte dispositivo policial acompañó a los manifestantes, mientras que la casa de Acuña también estaba custodiada por policías que, en un primer momento, intentaron impedir –sin éxito- que los vecinos lleguen a la vivienda del jefe comunal.

Luego los que no tuvieron suerte fueron los vecinos, que pese a reclamar a viva voz la presencia del intendente, no lograron hablar con él.

La marcha se dirigió luego al Hospital San Bernardino, sobre la calle Argerich. Una vez allí armaron una especie de abrazo al frente del nosocomio mientras desplegaban los carteles con distintos reclamos y consignas en defensa del hospital municipal. Tras un minuto de silencio por las personas que habían fallecido en los últimos tiempos “producto de la mala atención”, según dijeron los organizadores, las autoridades del San Bernardino invitaron a una comisión a dialogar sobre las distintas quejas vecinales.

Antes de ingresar a la reunión Hurlingham al Día dialogó con Débora Ovejero, hija de Dulcirio Ovejero de 69 años que falleció el 8 de junio pasado, un par de horas después de que en el Hospital le habían diagnosticado una gastritis.

Débora relató que ese domingo 8 de junio alrededor de las 20 hs Dulcirio Ovejero se descompuso, con fuertes dolores abdominales. Su hermana decidió llevarlo al Hospital San Bernardino “porque es lo más cercano y directo”, dijo. En la guardia le tomaron la presión y le dijeron que tenía una gastritis. Ovejero volvió a casa, se acostó un rato y cuando se levantó para ir al baño, no llegó, se desplomó en el pasillo. Su hija comentó que “los vecinos lo llevan de nuevo al hospitalito y cuando llega mi hermano, habla con la guardia y le dijeron que ya no se puede hacer más nada, el señor ya esta muerto”.

Como si este drama fuera poco, Débora contó que “la médica que lo atendió se negó a firmar el certificado de defunción, porqué decía que no tenía la matrícula, que era una residente y que por eso se negaba a firmar”.  La médica en cuestión se llama Carolina Murillo. Ese fue el desencadenante que llevó a Ovejero a organizar la marcha.

Otro promotor, Antonio Villareal, amigo y vecino del fallecido Dulcirio Ovejero, agregó: “no se lo dejó en observación, se tapó el síntoma, medicándolo con un sertal o una buscapina y después lo mandaron a la casa y eso fue casi como una condena de muerte”. Y sentenció: “Ellos pueden poner un montón de excusas pero para nosotros, la única realidad es que tenemos a un ser cercano en el cementerio”.

Villarreal cree que las autoridades “especulan con el dolor de los familiares, con el dolor y la falta de recursos de la gente para enfrentar estos casos”, y exclamó: “siempre tenemos que terminar llorando la muerte de seres queridos en el Hospitalito. No es joda, es algo muy grave. Nosotros tenemos que tener el derecho de tener un centro asistencial cercano que nos pueda asistir”.

El personal de las salas de atención primaria en Hurlingham tienen un régimen horario como el de los empleados municipales, con lo cual, a las 2 de tarde, (y algunas excepcionalmente hasta las 5), ya están cerradas, sin atender los sábados y los domingos.

Villarreal continúa con su queja: “Lo que nosotros nos preguntamos por qué los vecinos de Hurlingham que pagamos los impuestos tenemos que recurrir al (hospital) Bocalandro o al Posadas. En una emergencia no llegamos, y esto no es una cuestión de ideologías políticas, es una cuestión de vida o muerte”.

Antonio Villarreal relató también una experiencia personal sobre los medicamentos que fabrica el Hospital. “Mejor que no lo entreguen” recomendó y contó que su nena tuvo un malestar en los bronquios y la garganta y que luego de ser medicada en Hospital empeoró. “Pasó una semana y estando medicada la nena estaba cada día peor, entonces la llevo a otra doctora y me dice que estuvo bien recetada, pero que no tome más los medicamentos que entregan allí, “es talco solamente eso’ me dijo.

Ovejero y Villarreal fueron dos de los vecinos que mantuvieron una reunión -que duró aproximadamente unos cuarenta minutos- con el titular de Salud, Carlos Semec.

Los vecinos quedaron en confeccionar un petitorio y las autoridades prometieron dar soluciones a los problemas planteados. Villarreal anticipó que en la comisión canalizarán los problemas que los vecinos hayan tenido en el Hospital. “Va a ser una comisión abierta, nos vamos a contactar con todos los que hayan tenido una mala experiencia en el Hospital y que hayan sido mal atendidos y los vamos a invitar a integrarla”

Carlos Semec: No somos perfectos

Luego de la reunión con los vecinos, el Secretario de Salud, Carlos Semec, dialogó con El Diario de Hurlingham y dijo “Algunas veces suceden cosas… que bueno, que hay que corregirlas, no somos perfectos”.

El Secretario de Salud de la Municipalidad de Hurlingham, Carlos Semec, agradeció “a la comunidad por acercar los reclamos” y comentó que “los reclamos que han hecho nosotros los vamos a analizar”. Semec dijo que están “para corregir cosas, para ayudar a la gente y para mejorar el sistema sanitario”.

El titular del área sanitaria reconoció deficiencias en salud, aunque las minimizó: “Algunas veces suceden cosas… que, bueno… que hay que corregirlas, no somos perfectos pero no han sido cosas graves las que nos han reclamado, se puede corregir perfectamente”.

Con respecto a la falta de medicamentos, Semec argumentó que “tenemos algunas demoras con respecto a las pruebas que se le realizan a las drogas para poder distribuirlas, y eso ya no dependen de nosotros sino de los entes reguladores que son las que las analizan”

El eje de los reclamos vecinales se centró en la mala atención de la guardia, sobre esto el funcionario acuñista aseguró estar “trabajando sobre eso y tratamos de ubicar los casos puntuales para poder corregirlos”. Y advirtió que “el personal que se tenga que separar de su trabajo porqué a nosotros no nos conforma, se lo separará y pondremos a la gente adecuada e idónea”.

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