Acuña entre los desprecios y la resignación

NOTA 1 ACUÑA 3
Por Rody Rodríguez ||

No hay nada más doloroso y humillante para un hombre de la política que ser despreciado por la política.

Esto es lo que le ocurre a Luis Acuña desde hace tiempo. Despreciado por el macrismo, que no lo quiso incorporar a sus filas; despreciado por el kirchnerismo que no le facilitó la garrocha para pegar el salto de regreso; despreciado por sus propios funcionarios que emigran en masa de su gobierno, (en estas horas la nueva encargada de tránsito también renunció) y también despreciado por el propio Frente Renovador, del que forma parte y que está pensando en Acuña como moneda de cambio para favorecer a candidatos de otros distritos.

Desde hace rato se viene hablando de posibles acuerdos entre el PRO y el massismo para evitar el triunfo de Daniel Scioli en primera vuelta. Obviamente está descartado que Sergio Massa o María Eugenia Vidal o el propio Felipe Solá, renuncien a sus candidaturas, pero continúan conversaciones en el conurbano, tratando de imponer candidatos opositores en algunos municipios. Es que hay candidatos locales del Frente Renovador y el PRO que tienen chances de ganar y si hacen algunos acuerdos estas chances podrían concretarse.

Por ejemplo, el massista Joaquín de la Torre para ser reelecto en San Miguel tiene que superar al sciolista Franco La Porta, que ganó en las PASO, pero sería menos complicado si el candidato del PRO, Rogelio Frigerio renunciase. Eso puede ocurrir y como intercambio de gentilezas, Massa le pediría a Acuña que renuncie a su candidatura para mejorar la performance del macrista Lucas Delfino, que ya lo supera en todas las encuestas.

Es un mero intercambio de favores, con los candidatos como mercancía.

Para Massa es preferible beneficiar a Joaquín de la Torre que a Luis Acuña.

Aunque hace pocos días corría el rumor de que le pedirían a Lucas Delfino que renuncie para ayudar al intendente. “Es todo mentira” dijo el primer candidato a concejal del PRO, Alfredo Carrasco, “hay más chances de que Lucas se ponga de novio con Zulma Lovato a que nos bajemos de las elecciones”, graficó.

Estas semanas que faltan para las elecciones generales se transitan de manera extremadamente vertiginosa, Acuña necesita urgente sumar votos, quedó a 15 puntos del candidato del Frente para la Victoria, Juan Zabaleta, y casi empatado con Lucas Delfino. Es cierto que está trabajando más que en la campaña por las PASO, camina más por los barrios, pega más afiches y columneros, -aunque había dicho que no lo iba a hacer para no ensuciar- y distribuye más folletería. Pero no alcanza, no hay semana en la que un funcionario no renuncie a su cargo en el municipio, lleno de quejas y lamentos. Ahora es la responsable del área de tránsito, Cintya Soledad Soria, la que se sumó al éxodo hurlinguero. Curioso caso el de la Dirección de Tránsito. Se fueron todos.

Y encima ahora este desdén del massismo, que no es diferente al sufrido antes con el macrismo y con el Frente para la Victoria.

En cada declaración pública es habitual escuchar de Acuña más quejas que propuestas. Suele quejarse de haber tenido que sufrir una campaña proselitista como nunca se vio en Hurlingham. Tiene razón. Se rompió la lógica de las campañas políticas, donde el intendente hace campaña con la gestión, y los opositores critican al gobierno y proponen acciones que se concretarían si ganan las elecciones.

En Hurlingham no fue así. El que hizo gestión fue el opositor, y las quejas y las críticas llegaron por parte del oficialismo local. Fue el reino del revés.

Zabaleta lo explicó en un reportaje que publicó el diario Ámbito Financiero: “cuando vimos los problemas que el distrito tenía desde el punto de vista social, como el intendente no se ocupó, empecé a hacer articulación con los programas nacionales” dice y enumera los logros obtenidos en poco menos de 3 años, el UPA 24, la Universidad, los más de 26 mil nuevos jubilados, la lucha contra la mortalidad infantil (que tenía en Hurlingham el índice más alto del conurbano), son solo algunas de esas acciones exitosas.

Obviamente para que el candidato a intendente del Frente para la Victoria decida que la campaña sea la gestión, influyó su largo e intenso trabajo político. Juan Zabaleta no tiene que presentarse en ninguna oficina pública. Fue parte del nacimiento del kirchnerismo a nivel nacional, cuando eran muy pocos los que frecuentaban las oficinas de la Casa de Santa Cruz en 25 de Mayo y Sarmiento, antes del 2002 para charlar con Néstor Kirchner. Él era uno de ellos.

Es también por esto que los escasos intentos que hubo para tenderle a Luis Acuña un puente de regreso al kirchnerismo, chocaron con la negativa rotunda de los principales funcionarios del gobierno nacional.

Así las cosas, Luis Acuña deambula resignado el camino hacia el 25 de octubre lleno de angustias y broncas, soportando el maltrato y el descrédito de propios y extraños, con el rótulo de massista que ya lo incomoda, defendiendo en soledad su desgobierno municipal y viendo que los “hechos” con los que hizo campaña en otras ocasiones son ahora logros de su adversario.

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