Hurlingham 1995, una reseña de hace 30 años

Vista parcial de la Av. Julio A. Roca en los inicios de la década del ‘90. Por esos años la ciudad de Hurlingham contaba con más de 53 mil habitantes; en Villa Tesei llegaban a 73 mil y en William Morris no llegaban a 40 mil habitantes. Foto: Raúl Coria.

¿Cómo era Hurlingham cuando se separó del Partido de Morón? En mayo de 1995 Juan José Álvarez había sido electo intendente. El primero en la historia del flamante municipio. Más allá de los datos demográficos, ¿Cómo era esa nueva comuna, cuáles eran sus características? La mirada de quien fue el primer presidente del Concejo Deliberante, Fernando Arnedo (1946-2017).

Fernando Mario Arnedo, que fue elegido concejal por el Partido Justicialista y luego primer presidente del Concejo Deliberante, hizo una descripción lapidaría de Hurlingham antes de su autonomía. Recordaba «aquel Hurlingham con montones de ramas en las veredas que no se retiraban nunca; un Hurlingham en penumbras; ese Hurlingham que se inundaba periódica y sistemáticamente, donde cuando llovía un poco media plaza de Villa Club desaparecía bajo el agua por una semana, y en el que un buen chaparrón nos procuraba de inmediato 70 cm. de agua y cientos de casas anegadas en calles como Acasusso, Mascagni, Schumann, Bolívar, Dell Eva, Albeniz, Castro Barros, Finochietto; aquel Hurlingham donde al costado de la Avenida Roca aparecía un hueco oscuro al que llamábamos plaza, territorio que se constituía al amanecer en un cementerio de botellas rotas, jeringas descartables e indicadores varios de miserias diversas».

También señalaba que «por aquél entonces el hospitalito languidecía librado a la suerte de lo que AVHOS (la asociación de voluntarias del Hospital) y algunos sueldos que pagaba Morón pudieran hacer; las salitas de atención primaria eran precarios recintos donde solo podía curarse lo que la buena voluntad puede curar. En Barrio Luna, al igual que más allá de Camargo, más allá de Pedro Díaz, más allá de Villegas, más allá del cementerio Parque, salvo alguna mínima excepción, el asfalto no existía».

Arnedo puntualizaba que «la Avenida Pedro Díaz era un deformado camino, originalmente de asfalto, desdibujado por manchones de tierra, cascote o parches de irreconocible material» y que «donde se alza el Centro Cultural, entre los cardos emergían las ruinas sin techo del que fuera el Club de los Obrero de Italar».

Esa era la radiografía que Arnedo hacía de Hurlingham en 1995.

Descripción acertada por cierto. Las distintas gestiones de los gobiernos municipales de Morón, siempre habían tenido en un segundo plano a Hurlingham. Era como si el municipio de Morón fuera únicamente comprendido por las localidades que eran atravesadas por el ferrocarril Sarmiento. Los vecinos de Hurlingham sentían la desidia de las administraciones municipales, por eso la autonomía fue bien recibida por la gran mayoría con la esperanza que deficiencias de larga data, pudieran ser resueltas por un gobierno municipal «más propio».

Fernando Arnedo fue electo concejal en tres ocasiones. Presidió el Concejo Deliberante y fue intendente interino. Falleció a los 71 años el 1 setiembre de 2017.

Antes de encabezar la lista de Concejales del PJ en 1995, Fernando Arnedo, había sido parte del gabinete municipal de Morón, también fue funcionario en la Dirección Nacional de Migraciones con Gustavo Beliz como Ministro del Interior. En 1998 asumió la intendencia de Hurlingham en forma interina, reemplazando a Juanjo Álvarez, que había sido nombrado Secretario de Seguridad de la Provincia de Buenos Aires. Fue reelecto concejal en 1999 y en 2001. También fue Secretario de Gobierno de la Municipalidad de Hurlingham en el segundo gobierno de Juanjo. Fue asesor de Mario Oporto en el Ministerio de Educación de la Provincia de Buenos Aires, y antes había formado parte de la intervención a la provincia de Santiago del Estero en el área educativa. Falleció a los 71 años, el 1 de setiembre de 2017.

Publicada en EL CLÁSICO. 

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