Hurlingham 2001: comerciantes alarmados por la posible apertura de un supermercado chino

Hace 25 años, cuando era impensado el auge actual de Shein y Temu -las populares plataformas chinas de comercio electrónico de uso masivo-, hubo movilizaciones y conferencias de prensa de comerciantes atemorizados por la posible apertura de un autoservicio chino en William Morris.

El 18 de mayo de 2001, hubo una sorpresiva movilización desde Km.18 hasta el municipio, (en ese entonces ubicado en Délfor Díaz 1660). Eran comerciantes de Hurlingham que se manifestaron reclamando a las autoridades municipales que no permitan el funcionamiento de los súper chinos.

Un mes antes, comerciantes de William Morris y de Km 18 advirtieron en una conferencia de prensa la intención de capitales orientales de instalarse en la zona. El propietario del supermercado «Los Purretes» de Morris, Emiliano Duarte, encabezó ese encuentro con los periodistas y expresó que «para los autoservicios y los almacenes de barrio, la llegada de autoservicios chinos es toda una amenaza».

El propietario del supermercado «Los Purretes», Emiliano Duarte, fue el vocero de los comerciantes del sector, anunciando movilizaciones reclamando protección al comercio local. La conferencia de prensa se hizo en abril de 2001 en las oficinas de Los Purretes, sobre la calle Villegas al 2200 en William Morris

En ese tiempo, y en ese año 2001 particularmente, la situación económica era realmente acuciante para el conjunto de la sociedad, y por supuesto, la crisis afectaba severamente a los medianos y pequeños empresarios locales que consideraban una competencia desleal estos emprendimientos orientales.

Por eso la apertura del primer supermercado chino provocó la inmediata reacción de los dueños de autoservicios, supermercados y almaceneros. Hubo denuncias al Juzgado de Faltas, colocación de pasacalles y volanteadas rechazando la presencia de estos comercios de «origen foráneo».

El Juez de Faltas, Rafael De Francesco, manifestó en ese momento, que «no estaban dadas las condiciones legales para que supermercados chinos llegaran a Hurlingham».

Tras la movilización del 18 de mayo de 2001, el intendente Juan José Álvarez ante medio centenar de empresarios, dijo que se quedaran tranquilos, que el municipio estaba «al lado del comercio local». En octubre de 2001, Álvarez dejó la intendencia en manos de Luis Acuña.

Nada ni nadie pudo impedir que los chinos se instalen en todos los barrios del distrito. Lo mismo que ocurrió en todo el país. Proliferaron los supermercados en todos los rincones de la Argentina. En pocos años, los chinos instalados en la Argentina se posicionaron como la primera corriente migratoria (fuera del continente americano) con mayor presencia en el país.

Superados los pruritos nacidos del imaginario popular, sobre supuestos malos hábitos de las familias chinas que generaban desconfianza en el público, finalmente los consumidores los fueron eligiendo, sobre todo por vender a precios más económicos.

La actividad supermercadista no es algo que los chinos hayan desarrollado en otras partes del mundo.  Es algo que solo ocurrió en la Argentina con la llegada masiva de inmigrantes proveniente en su gran mayoría  de la provincia de Fujian frente a la isla de Taiwán. Fujián era una de las zonas más pobres de China y a principio de siglo encontraron en la Argentina un país barato para radicarse (en relación a Europa, Oceanía o EEUU) y descubrieron que la instalación de autoservicios era un negocio posible y rentable y así de boca en boca, los fujianeses empezaron a venir, instalar un supermercado y luego llamaron a sus familiares para que vengan a trabajar en él, ahorren y abran su propio local y así seguir con esa cadena.

25 años después de esas alarmas por la llegada de «un» supermercado chino, se abrieron en Hurlingham más de 100 comercios a lo largo y ancho del distrito, sobre todo en las zonas periféricas. Dos veces más súper chinos que farmacias.

Publicado en EL CLÁSICO #16, edición de mayo 2026.

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