Obispo Vázquez: “Lo que te sobra a vos le corresponde al pobre, lo decían los padres de la iglesia desde los primeros siglos”

El rol de la iglesia en tiempos de pandemia, el protagonismo de los pobres, la grieta, el derecho a la tierra, son algunos de los temas tratados en esta entrevista a Monseñor Jorge Vázquez, obispo de Morón, diócesis que incluye a Hurlingham.

Por Rody Rodríguez.

Jorge Vázquez es hace tres años y medio Obispo de Morón; comenzó su sacerdocio hace casi 40 años y lo ejerció mayormente en la zona sur, donde nació, en Lomas de Zamora. El 3 de febrero de 2017 el papa Francisco lo nombró obispo coadjutor de Morón e inició su ministerio pastoral el 30 de junio de 2017 sucediendo a Luis Guillermo Eichhorn.

 

-Suponemos que está con mucho trabajo. En estos tiempos pandémicos, hasta los que no son creyentes o dicen no serlo, andan pidiéndole ayuda a Dios… «si Dios quiere tendremos vacuna…» «si Dios quiere el año que viene vamos a salir de esta…» y «ojalá que Dios nos ayude» y meta pedirle Dios…

-No queda más remedio, cuando la cosa se viene fulera se mira para el cielo.

 

-Sabemos -más allá de la broma- que la Diócesis de Morón viene realizando una intensa tarea social en comedores comunitarios, por ejemplo.

-Si, si, si y la verdad que en principio la pandemia nos dejó a todos en un momento como paralizados, semejante problema mundial, porque no es solamente era un problema de Argentina. Lo cierto es que la reacción no se dejó esperar y con nuestras comunidades empezamos a trabajar en red, fundamentalmente con el tema alimentario a través de Caritas, la necesidad alimentaria fue y es muy, muy importante.

 

-Pero muchas de esas tareas ya las realizaban en distintas parroquias ¿no?

-Si, pero por ejemplo: acá en Morón no había ollas populares. No había en Morón pero en Merlo y Moreno si, y no pocas, pero en lo que es propiamente Morón empezaron a haber ollas populares, y en un comedor como el de Haedo, de la Parroquia Sagrada Familia que tenía 80 personas por mes termina en 500 vecinos yendo a buscar comida. El crecimiento fue exponencial y además con gente que jamás había ido a pedir un plato de comida a ningún lado, gente de clase media, cuentapropistas, gente que trabaja por su cuenta que se quedaron sin trabajo, no tenían nada que los sostuviera, entonces empezaron a recurrir a estos comedores.

 

-Y frente a esa situación, en esos casos de gente que por primera vez debe pedir para lo esencial, para comer, además de lo material, ¿cómo se los ayuda, cómo se los contiene desde lo emocional?

-Depende mucho de la actitud que se tiene, yo creo que hay que tener una actitud de cercanía muy grande y no humillar al otro cuando se ofrece un plato de comida, al contrario, hacerlos sentir protagonistas también y esa contención es muy importante, y yo creo que hay otra contención que es fundamental que es el escuchar, saber escuchar al otro, sobre todo a los que están pasando los momentos más difíciles en estos tiempos de la pandemia… porqué está bien el tema físico, cuidarnos, nos aislamos, todos nos aislamos y eso ayuda, pero es una cosa que llega un momento en que el aislamiento se vuelve en contra, porque empiezan otros problemas de salud. Me contaron algunos amigos psicólogos que ellos nunca tuvieron tantos pacientes como ahora, necesitan quien los escuche, y ese también es un desafío, que todos se expresen, encuentren un lugar en donde puedan desahogarse, donde puedan ser tenidos en cuenta de lo que les está pasando.

 

-A veces abundan foros y encuentros en los que se habla de los pobres, pero no hablan los pobres, digo por lo importante que es ser escuchado.

-Exactamente. En la iglesia, en su opción por los pobres, junto con los que menos tienen los pobres son protagonistas, no solamente objetos de dádivas y lo que tenemos que tener en cuenta es que son personas, protagonistas que construyen el futuro y su propio futuro; a veces ¿hay que tender una mano en momentos especiales?, sin duda, pero el pobre tiene que ser el protagonista y hay que escuchar al pobre, hay que eliminar un paternalismo que a veces es erróneo.

 

-En una instancia en la que los pobres fueron protagonistas fue en el reclamo de tierras, en la toma de tierras y en la discusión sobre la propiedad privada. ¿Cuál es su mirada respecto a este tema?

– Acá en la zona oeste hubo algunas problemáticas sobre todo en La Matanza, en Merlo, Moreno, y bueno después en Lomas de Zamora en el famoso Guernica, pero hay cosas que se han ido solucionando y hay un montón de cuestiones que se mezclan, se mezcla el dominio del territorio, intereses políticos, toda una serie de mezcolanzas, y lo real es la falta de techo pero también es real que a veces las tomas son muy violentas y se hace muy difícil de negociar. En cuanto a la propiedad privada no es que esté en discusión… como dice la Doctrina Social de la Iglesia, la propiedad privada tiene una hipoteca social, lo dicen los Papas, no este solamente, sino todos los anteriores, y además hay una cosa…en la creación del hombre, Dios no creó el mundo para 3 o 4 familias, lo creó para todos.

En los primeros siglos de la Iglesia, en el siglo I, siglo III, IV, lo decían los Padres de la Iglesia, «lo que te sobra a vos le corresponde al pobre».

 

-¿Cómo percibe el futuro?, ¿cómo cree que va a ser esta nueva normalidad que se avecina?

-Yo creo que no van a ser tiempos fáciles, claro que para el año próximo la vacuna puede llegar a ser muy importante, ahora si no estuviera la vacuna yo creo que el año que viene va a ser más o menos como el que pasamos, y la verdad que creo que todavía no tenemos plena conciencia de lo que será la nueva normalidad, no la tenemos todavía. Es como que uno sigue con la inercia de lo que venimos haciendo.

 

-Cuando hizo su aparición el coronavirus, y comenzaron las campañas con las primeras etapas de la cuarentena, se escuchó decir que esta pandemia nos iba a convertir en seres más buenos, que todos íbamos a ser más solidarios y después se comprobó que no es tan así y por el contrario, comenzaron a haber manifestaciones de odio muy preocupantes.

-Si. Si, son preocupantes, por eso si hay algo que hay que desterrar definitivamente es la grieta, eso es absolutamente destructivo… más en un momento así.

 

-Bueno, está el mensaje del Papa en el que habla de la necesidad de hermanarnos, en su encíclica fratelli tutti, pero lograr ese ideal parece utópico ¿no? cuando se mantiene esa idea del sálvese que pueda, esa ley de la selva.

-Si, pero eso yo creo que no corre más, la experiencia nos va a ir llevando hasta la conciencia de que no es así, que es imposible salvarse solo. Puede que algunos no lo entiendan pero yo creo que aun por un tema de supervivencia, es obvio, que solo es imposible. Y sumar odio es echar nafta al fuego.

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