
La última semana dejó en la provincia de Buenos Aires una fotografía política que consolida una tendencia anunciada desde hace meses: el gobernador Axel Kicillof se afianza como el principal líder de la oposición a nivel nacional, superando ampliamente a Cristina Kirchner en la percepción ciudadana y ubicándose como el principal contrapeso del presidente Javier Milei de cara a 2027. En tanto los sectores opositores a Kicillof, incluido el propio kirchnerismo, ensaya diferentes alquimias políticas con el propósito de desbancarlo de ese sitial, por ahora sin mayores alcances que algún título en algún medio porteño.
Por Jorge Déboli
Una encuesta de la consultora Casa Tres —publicada por IngoGEI y por otros medios durante la semana— reveló que, ante la pregunta abierta sobre quién representa hoy la principal oposición al Gobierno nacional, el gobernador bonaerense obtiene el 36% de las menciones, mientras que la expresidenta se queda con el 23%. La distancia de 13 puntos no es menor, sobre todo si se compara con el inicio de la gestión libertaria: en enero de 2024, ambos dirigentes igualaban en un magro 6% de reconocimiento opositor.
El dato adquiere relevancia en plena ebullición de la interna peronista. Kicillof ha construido su crecimiento evitando profundizar la disputa interna con el kirchnerismo y concentrando su discurso en la confrontación directa con la Casa Rosada. La estrategia parece darle frutos: mientras Cristina Kirchner cumple un año de prisión domiciliaria y su capacidad de acción política se encuentra limitada, el gobernador bonaerense se perfila como la figura con volumen institucional suficiente para disputar el centro de la escena nacional.
Además del ascenso de Kicillof y la interna peronista, la última semana dejó movimientos en el resto del arco opositor que perfilan un escenario de reconfiguración de cara a 2027. La Libertad Avanza, el PRO y la UCR bonaerense transitan caminos paralelos que, aunque aún no confluyen, apuntan a una competencia cada vez más polarizada.
La Libertad Avanza: ofensiva territorial y autonomía jurídica
El espacio que lidera Javier Milei en la provincia busca consolidarse con dos movimientos estratégicos. Por un lado, avanza en el reconocimiento como partido político provincial, un trámite que le permitiría competir en las elecciones con sello propio y no depender de estructuras prestadas, como ocurrió en el turno electoral anterior. Por otro, despliega una ofensiva territorial con el «Cabildo Abierto por la Libertad», una iniciativa que recorrió los 135 municipios bonaerenses para relevar problemas y propuestas de los vecinos.
En paralelo, el senador libertario Diego Valenzuela impulsa un proyecto para reformar la Ley Orgánica de las Municipalidades (LOM), con el objetivo de recortar la tutela provincial sobre los distritos y otorgarles mayor autonomía administrativa y financiera. La iniciativa busca generar consenso con intendentes peronistas, aunque el propio Valenzuela reconoce que sin un acuerdo con el partido de gobierno provincial el anhelo libertario deberá esperar.
El PRO: unidad interna y la búsqueda de un frente amplio
El PRO bonaerense ratificó a Cristian Ritondo como presidente y a Soledad Martínez, intendenta de Vicente López, como vicepresidenta primera, en una lista única que refleja el consenso interno y la representación de los principales referentes del espacio. La conducción partidaria busca consolidar su estructura territorial y proyectarse como «una alternativa de gobierno» para la provincia.
En ese marco, Ritondo viene planteando la necesidad de armar un gran frente electoral que incluya al radicalismo y a todos aquellos que quieran enfrentar al peronismo en el distrito más poblado del país. Sin embargo, el partido también mira con recelo a La Libertad Avanza: existe temor en el PRO de que Milei los «deje sin nada» si entregan la eliminación de las PASO sin garantías ejecutables, como ocurrió en la Auditoría General de la Nación o en la Bicameral de Inteligencia.
La UCR: un partido en reordenamiento interno
El radicalismo bonaerense atraviesa un proceso de normalización institucional. Emiliano Balbín asumió como presidente del Comité Provincia, alineado con el senador nacional Maximiliano Abad, en una lista de unidad que busca cerrar las disputas internas que se extendieron por casi dos años. La Convención provincial se constituirá formalmente el 8 de agosto en el club Atenas de La Plata, un paso clave para ordenar el partido y definir su política de alianzas de cara a los próximos desafíos electorales.
El centenario partido aún no definió su posición frente a la invitación del PRO para integrar un frente amplio. Un sector, liderado por Miguel Fernández, se muestra reticente a un acuerdo que pueda incluir a La Libertad Avanza, mientras que el espacio de Abad evalúa una postura más amplia una vez que se consolide el proceso de renovación interna.
Un mapa de polarización creciente
Los datos de encuestas refuerzan la idea de un escenario cada vez más bipartidista en la provincia. Un sondeo de “Insights Politicar” proyecta que el peronismo obtendría el 44,5% de los votos en la provincia, mientras que La Libertad Avanza alcanzaría el 38,4%, con una brecha de 6,1 puntos entre ambas fuerzas. El PRO y la UCR, en ese escenario, apenas cosecharían el 4,6% y el 3,3% respectivamente, lo que plantea serios interrogantes sobre su viabilidad como fuerzas independientes.
Sin embargo, la misma encuesta deja abierta la posibilidad de que los votantes del centro y la centroderecha tradicional tiendan al «voto útil» en un escenario de alta polarización, lo que podría favorecer a una eventual alianza opositora. (*) Periodista; Lic. En Cs. Políticas.
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