Por Horacio Magnacco.
A más de 100 años de su creación como teatro primero, y como cine en los años 30, el Cosmopolita hoy recibe el trato delicado y esmerado de un grupo de vecinas y vecinos que tienen ganas de sacarlo adelante, para que vuelva a tener el valor que tuvo en sus años mozos.
En redes sociales me llamó la atención una propuesta, era atractiva y diferente: Escuchar entero un disco a oscuras. El lugar lo hacía más interesante: El cine/Teatro Cosmopolita, en su histórico edificio de Güemes 1645, justo detrás de la iglesia Sagrado Corazón, en el llamado Casco Histórico de la ciudad.
A través de los años, el escenario del Cosmopolita vivió un esplendor con históricas visitas cuando formaba parte del circuito de artistas que recorrían el país, sobran los ejemplos, las orquestas típicas de tango de Osvaldo Pugliese, Aníbal Troilo, el cantor Julio Sosa y algunos años después los integrantes del Club del Clan y tantísimos otros. Hasta se habla que el mismísimo Carlos Gardel, el zorzal criollo, saludó desde el proscenio del Cosmopolita (después de cantar, claro).
Más acá en el tiempo pudimos ver allí una espectacular puesta de Alfredo Alcón y al cantautor cubano Santiago Feliú, acompañado por Frank Delgado. Hasta no hace mucho ensayaba y amenizaba las milongas la orquesta de Tango de Hurlingham y el lugar volvía a brillar por un instante.
Hoy un grupo de vecinos trata de levantarlo y llevarlo al lugar que se merece, a fuerza de sacrificios, trabajo solidario y fines de semana compartidos.
La propuesta de escuchar un disco en la oscuridad se llama «Pulso» y está comandada por Diego Porras, un músico con ganas de transformar y generar desde éste lugar ya mitológico.
Diego, junto a Matías Principato y Josefina Dolenz le dan forma al ciclo que busca mostrar sonidos puros en discos muy bien seleccionados, los tres hacen una curaduría exquisita para que la experiencia sea única.
El primer disco elegido es Durazno Sangrando, el segundo de Invisible, un trío liderado por Luis Alberto Spinetta junto a Machi Rufino y Pomo Lorenzo que lo grabó en 1975. Precios populares, si sos socio, pagás la mitad.
Después de las palabras de Diego y la bienvenida de Betty, presidenta de la Comisión Directiva del Cosmopolita, que agradeció el trabajo y el apoyo al crecimiento del espacio, se apagaron las luces y el sonido (nítido, profundo, profesional) tomó toda la sala del Cosmo. Una experiencia maravillosa, mágica. Ésta fue la primera de las presentaciones de Pulso, la historia seguirá el 16 de mayo con la escucha colectiva de La Banda de Corazones Solitarios del Sargento Pepper, el disco que marcó un antes y un después en la carrera de The Beatles. Incluye un segundo programa esa misma noche, se trata del disco del año 2001 titulado 10 000 Hz Legend del dúo francés Air, que combina electrónica y buen gusto en partes iguales. En el Cosmopolita se podrá combinar la noche del sábado con algo para picar y beber, todo siempre a beneficio del lugar.
Pero Pulso es solamente una de las actividades que ofrece este nuevo renacer del Cosmopolita, el menú semanal incluye películas curadas por La Cofradía del Celuloide, que ya emitieron Luna de Avellaneda (2004/ José Luis Campanella), casi un homenaje al lugar.
Hoy se ofrecen actividades de todo tipo: talleres de folclore, salsa, bachata, zumba, yoga, tango, teatro, taek-wondo y danza jazz. Se están haciendo trabajos de carpintería, escenario, telones, electricidad y ya no se inundan los camarines.
De a poco el Cosmopolita se va ordenando edilicia y administrativa-mente, fruto de la voluntad de ciudadanos que quieren lo mejor para ese espacio tan significativo para la historia de nuestra comarca.
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@centrocosmopolitahurlingham/
PUBLICADO EN EL CLÁSICO. Edición #16. Mayo 2016.





