El legado de los vecinos en dos Sociedades de Fomento

A la izquierda, caminando frente a la Sociedad de Fomento Villa Club, va Eduardo Oliva, dirigente por más de 60 años de esa entidad. A la derecha: frente de la Sociedad de Fomento de Parque Johnston sobre la calle Julián Aguirre.

Villa Club y Parque Johnston cumplen 75 años.

Las sociedades de fomento de Villa Club y de Parque Johnston nacieron en 1951 durante el gobierno nacional de Juan Domingo Perón y de Cesar Albistur Villegas como intendente de Morón, fueron tiempos donde este tipo de instituciones tuvieron un fuerte impulso desde el Estado y ese fortalecimiento las convirtió en verdaderas herramientas para el progreso de los barrios donde actuaban.

IMPULSO COMUNITARIO EN VILLA CLUB

El 12 de de mayo de 1951 se creó la Sociedad de Fomento de Villa Club. La nueva entidad se constituyó en la ferretería de Petarca y Vicarini, en Granaderos 347 y fue presidida por el dueño de casa, Juan Domingo Petarca, acompañado por Claudio Arena como vicepresidente; Antonio Ruiz como secretario; Juan Carlos Rey como prosecretario, Inocencio Mier Primicia como tesorero; Miguel Méndez como protesorero y Jorge Taboada como secretario de actas.

La primera sede social estuvo ubicada en Guardia Vieja 2365.

Ya en 1953 la Sociedad de Fomento de Villa Club tuvo su casa propia. Compraron un lote en la calle Libertad (actual Recagno) 451 y allí construyeron su sede.

Anteriormente funcionaba otra entidad en el barrio, la Comisión Vecinal de Villa Club, que tuvo entre sus referentes a Edgardo A. Di Doménico y Salvador Guida y que como principal objetivo gestionó la pavimentación y construcción de veredas.

La que perduró en el tiempo y se constituyó en una de las instituciones más importantes de Hurlingham fue la Sociedad de Fomento de Villa Club, y entre sus primeros logros más trascendentes se destacó la creación en 1952 de la escuela primaria, la que hoy es la Escuela N°8. Fray Luis Beltrán, ubicada en Plumerillo entre Recagno y Kennedy en la que fue designada como primera directora una maestra radicada en Hurlingham desde 1940 y de muchísimos años en la docencia como fue Adelina Taroppio de Devotto.

Otro hecho destacado fue la apertura de una sala de primeros auxilios, que tuvo como uno de los principales impulsores a Federico Dalí, tesorero de la entidad y concejal por el peronismo en los ‘50, como así también es recordada la labor de los médicos Ema Mori de Alurralde y Enrique Batto y del siempre recordado Délfor Díaz.

Los desagües pluviales, los asfaltos, los pasos a nivel, la red de gas, fueron otras de las luchas fomentistas, a las que se agregaron en las últimas décadas reclamos por la inseguridad.

Algunos de los dirigentes que presidieron la entidad fueron Juan Barcos, Manuel Domingo Souza, Domingo Ferruza, Gerónimo Ramírez, Arsenio Vega, Nicolás Di Nizo y Eduardo Pedro Oliva que permaneció en la Sociedad de Fomento más de 60 años.

LA VIGENCIA DE PARQUE JOHNSTON

La Sociedad de Fomento Parque Johnston nació el 13 de mayo de 1951, en la casa de Ricardo Onel ubicada en Arribeños (luego Finochietto 1950). Fue una de las tantas entidades creadas por esos años y que fueron las herramientas de los vecinos para procurar mejoras en los barrios recién nacidos, como por ejemplo el que se levantó  sobre las tierras que habían sido rematadas entre otros por R. Johnston (no hay certeza si la denominación del barrio tiene está vinculado a esta agencia).

La primera comisión directiva fue encabezada por Onel, acompañado por Pascual Nardozza, Guillermo y Carlos Vila, Miguel Gil, Amado Videla, Mauricio Laperrouza, Ángel Andrade, Armando Rivarola, Ignacio Mangano, Genaro Orlandi, Alfonso Iluzzi y Miguel Domínguez, entre otros.

Apenas creada, la Sociedad de Fomento se trazó como objetivo resolver el flagelo de las inundaciones. No fue una tarea sencilla. Al contrario, a medida que el barrio fue creciendo sin la construcción de la infraestructura adecuada, las lluvias -sin necesidad que sean torrenciales ni demasiado continuas- provocaban un desastre.

A lo largo de los años, los integrantes de la entidad, además de no cesar en sus reclamos, trataron de mitigar ese drama, apelando a soluciones de emergencia, por ejemplo la realización de zanjeos, pero si las lluvias superaban esas zanjas, no les quedaba otra que esperar que bajaran las aguas.

Casi medio siglo esperando la respuesta del Estado no hicieron que los miembros de la Sociedad de Fomento se resignaran. Siguieron exigiendo.

En julio de 1996, con Hurlingham autónomo y Juanjo Álvarez como intendente se avanzó en la solución de ese histórico castigo que sufrían los vecinos de esa zona. Con fondos del llamado Ente de Recuperación Histórica del Conurbano, en tiempos de Eduardo Duhalde como gobernador, se construyó la esperada Cuenca Johnston que terminó con las calamitosas inundaciones.

Pero la tarea institucional fue más allá de la lucha por obtener mejoras de infraestructura como la mencionada cuenca o la pavimentación e iluminación. En la sede de Parque Johnston se creó una de las bibliotecas más importantes del distrito, la Biblioteca Popular Julián Aguirre.

Entre los nombres que se destacaron participando y haciendo de la Sociedad de Fomento Parque Johnston una de las instituciones más sólidas del municipio, merece destacarse la labor de los ex presidentes de la entidad Miguel Andrade y José Colella, este último con mucho protagonismo en el desarrollo de las obras de la Cuenca Johnston, como así también, el ex concejal radical Juan Carlos Griolli, presidente de la Sociedad de Fomento durante varios períodos.

A lo largo de los años, la entidad mantuvo una importante cantidad de asociados y su biblioteca es una de las más visitadas y consultadas del distrito.

 

Publicado en EL CLÁSICO #16. Edición de mayo de 2026

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí