Jorge D’Andrea de ATSA: «Hay que cuidar a los que nos cuidan la vida»

Jorge D’Andrea, referente de la Sanidad y dirigente de la CGT, trazó un duro diagnóstico sobre el impacto de la crisis económica en el sector. Denunció el cierre de clínicas, la precarización que sufren los jubilados en el PAMI y reclamó una «discusión seria» que ponga fin a la precarización laboral.

El 21 de setiembre fue el Día de la Sanidad, en ese marco, el secretario general de ATSA Hurlingham, Jorge D’Andrea, brindó un crítico y extenso panorama sobre la realidad de los trabajadores de la salud y la alarmante situación social del país. El dirigente sindical, quien también integra la central obrera de la CGT regional, denunció la fuerte caída del poder adquisitivo, el avance del empleo no registrado y el desfinanciamiento sistémico que asfixia tanto a la medicina privada como a la seguridad social.

«Creo que hoy poder festejar el día sería lo justo, sería lo lindo, lo más importante que podría tener un trabajador, una trabajadora, poder festejar su día, pero bueno, lamentablemente venimos… y la verdad es que da pena, mucha tristeza», comenzó señalando D’Andrea en el programa “¿Cómo sigue esto? de Rody Rodríguez en Radio UNAHUR. «Los que tenemos trabajo no les alcanza y no nos alcanza el dinero para llegar a fin de mes, y después los tantos y muchos compañeros y compañeras que han quedado lamentablemente sin trabajo, y con el miedo de mañana no saber si vamos a tener trabajo aquellos que tenemos trabajo».

Frente a este escenario, el líder sindical remarcó la importancia de la acción colectiva: «Esto nos hace a que nos organicemos, que nos sigamos organizándonos y tratando de defender los derechos que nos quedan, los pocos derechos de los tantos que nos quieren sacar este gobierno, y bueno, organizándonos como siempre, preparándonos para la lucha».

LA «GRAN MENTIRA» DEL EMPLEO INFORMAL Y EL DEBATE CULTURAL

Al ser consultado sobre el crecimiento del trabajo no registrado y las plataformas de reparto, que desde los discursos oficiales suelen presentarse como emprendimientos independientes, D’Andrea fue tajante en catalogarlo como una precarización encubierta que destruye la movilidad social.

«Es una gran mentira que el gobierno trata de inculcar en esta nueva cultura que les llaman ellos, no sé cuánto, de que han conseguido tantos miles de puestos de trabajo, es mentira», disparó. «Nosotros no podemos creer que un trabajador formal no llegue a fin de mes, así que imaginémonos aquellos compañeros que viven de nosotros, porque son los compañeros que llevan al domicilio lo que compramos, ya sea una pizza, ya sea la carne en el supermercado, y cada vez hay menos consumo, cada vez hay menos trabajo, no podemos creer que eso sea un trabajo regular y que eso dignifique la vida de un compañero o una compañera».

Para graficar el retroceso, D’Andrea compartió un caso recurrente en la seccional: «Yo tengo compañeros que hace 30 años estuvieron trabajando formalmente en un trabajo con relación de dependencia, con vacaciones, con aguinaldo, y con la obra social, y hoy lamentablemente tiene que estar arriba de una moto repartiendo pizza porque no tiene otra, y nos llama dos veces por semana para ver si hemos conseguido un trabajo, un trabajo que aunque no dignifique el salario de lo que vaya a cobrar, por lo menos tiene un aguinaldo y por lo menos tiene la obra social que muchos compañeros tratan de mantener». En ese sentido, concluyó: «La dignificación del hombre y de la mujer pasa por el trabajo, por la dignidad de un trabajo digno y con un salario digno. En lo demás es todo mentira, en lo demás es todo un circo y esa batalla cultural que dice que han ganado lo están llevando al ostracismo a gran parte de la sociedad o a la gran mayoría de la sociedad argentina. Ya no tenemos clase media y estamos hundiendo a nuestros trabajadores, a nuestros compañeros y compañeras en la pobreza».

EL DESFINANCIAMIENTO DE LA SALUD: OBRAS SOCIALES VS. PREPAGAS

Uno de los puntos más técnicos y críticos de la entrevista rondó en torno al financiamiento de la salud. El dirigente comparó los recursos con los que cuentan las obras sociales sindicales frente al esquema desregulado de las empresas de medicina prepaga.

«La obra social depende del salario de los trabajadores. Nosotros, si tenemos un promedio general del 80% de los trabajadores estamos ganando 1.400.000 pesos. Entonces lo que percibimos o lo que dejamos de ahorro para cubrir nuestra obra social son 140.000 pesos por mes», detalló minuciosamente. «Y si nosotros vemos a (Claudio) Belocopit que es uno de los referentes de la salud prepaga… donde tiene la libertad de cobrarles los aumentos que quieren y están percibiendo 600.000 pesos por una sola persona y se queja, imagínate cómo podemos dar salud a las obras sociales de los trabajadores con 140.000 pesos por mes para toda la familia. La realidad es triste».

A esto se le suma la preocupante situación edilicia y de cobertura médica en la región bonaerense: «Se están cerrando muchas clínicas, hemos cerrado y es difícil que vuelva a abrirse. Hoy la salud, pero no desde ahora, desde hace 25 años venimos con una emergencia sanitaria que nadie agarra el toro por las astas para decirle que nos sentamos en una mesa y queremos ver qué queremos de la salud de nuestra Argentina».

El golpe presupuestario impacta directamente en los jubilados y en los tratamientos de alta complejidad a través de la obra social estatal: «Nuestros abuelos, nuestros queridos jubilados hoy no tienen nada de lo que tenían y cuando el PAMI dice ‘la plata del PAMI no alcanza’ le están pagando a la clínica 13 mil pesos por abuelo. Es imposible poder también brindar la salud que realmente se merece nuestro querido viejo con 13 mil pesos». En relación con la infraestructura local, sentenció: «Acá en Hurlingham sufrimos el tema del hospital de PAMI, ese hospital que fue un objetivo, tal vez personal para algunas coyunturas, lo tenemos que pensar como una necesidad que tiene nuestro pueblo de tener salud como la educación».

EL CUIDADO DE LOS PROFESIONALES Y EL LLAMADO POLÍTICO AL PERONISMO

Pese a la devaluación salarial, D’Andrea rescató el valor humano de los estudiantes de salud, haciendo referencia a los jóvenes que cursan la carrera en la Universidad Nacional de Hurlingham (UNAHUR). Sin embargo, advirtió que la vocación no debe ser una excusa para la explotación.

«La enfermería, si uno lo ve y lo mira desde el salario, dice cualquier cosa menos enfermera. Evidentemente los que eligen esa carrera es porque hay una vocación de servicio, gracias a Dios, tan importante que hace a que cuando llegamos a una clínica no solamente el médico sino la enfermera, el enfermero, es la que nos recibe, la que nos cuida, la que nos baña, la que nos da los medicamentos, la que nos protege», destacó con orgullo. «Claro que sí que hacen falta enfermeros, claro que hacen falta más trabajadores y también hacen falta más empresarios que cumplan con el salario que trabajan y en muchos casos le pagan en dos o tres veces el salario (…) desde el gobierno nacional le tenemos que dar—y perdonadme la expresión—más pelota al cuidado de los que nos cuidan la vida, nada más y nada menos».

Finalmente, el dirigente gremial analizó el porvenir político y electoral, enviando un mensaje directo a las discusiones internas del peronismo y marcando distancias tanto con el asistencialismo puro como con los planes de ajuste del oficialismo.

«Lo primero que creo que hay que hacer es hacer peronismo. Yo que he vivido en el peronismo de toda la vida, yo siempre le serví al peronismo, nunca me serví del peronismo. Creo que necesitamos hacer política desde el peronismo. Ya basta de inventos, de dedos, basta de hombres y mujeres que hoy están peleando candidaturas y no están hablando de proyectos», manifestó con firmeza. «Ya basta de motosierra, porque creo que la motosierra del que soñó que con una motosierra nos iban a dar un beso, evidentemente nos equivocamos, pero también basta de mentiras, también basta de decir lo que vamos a decir y después no cumplimos. Creo que nuestra sociedad, nuestra gente está cansado, cansado de esto y creo que lo que hay que hacer es realmente sincerarse y trabajar en un proyecto que le solucione la vida a todos».

«Yo estoy hablando de la justicia social donde el hombre y la mujer se dignifican a través del trabajo, a través de tener la dignidad de un salario que eso le permita dignificar a la familia, a la educación, la recreación, todo lo que hace a la vida de un ser humano natural y normal», concluyó. «Cuando dejemos de ser alcahuetes de alguna embajada, pensemos en nuestra Argentina (…) el trabajo es el que dignifica a la familia y la vida y creo que allí es donde tenemos que empezar a cambiar la historia y que la historia la vamos a cambiar con cuestiones que hacen a transformar. Si no somos capaces de transformar, no vamos a transformar nada haciendo lo que ya hicimos y evidentemente no nos fue bien».

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí