La Torre de los Ingleses, el monumento porteño construido por un hurlinguense

Por Olivia Mulholland.

En 1910, con motivo del centenario de la Revolución de Mayo, los residentes británicos homenajearon a la Argentina con un monumento. La clomuna de 75 metros ubicada en Retiro, se inauguró en 1916, fue llamada Torre monumental, aunque todos se refieren a ella como Torre de los Ingleses. La empresa de Benjamin Gardom, vecino de Hurlingham, fue la responsable de la construcción.

Se cumplen 110 años de la inauguración de la «Torre Monumental», conocida popularmente como «Torre de los Ingleses», ubicada en la plaza de la Fuerza Aérea en Retiro. La torre se construyó como homenaje de los residentes ingleses a la Argentina en su Centenario, pero el 25 de mayo de 1910 Gran Bretaña estaba de duelo por la muerte del rey Eduardo VII y se suspendió la inauguración y la demora fue de nada menos que seis años. La Primera Guerra Mundial interrumpió el suministro de materiales y redujo la disponibilidad de mano de obra que estaba mayoritariamente a cargo de residentes ingleses, y muchos de ellos se habían ofrecido como voluntarios para servir en las Fuerzas Armadas de la Corona, además el arquitecto británico Sir Ambrose Macdonald Poynter, que había ganado el concurso para hacerse cargo de la obra, renunció quedando la construcción en manos de ingenieros locales bajo la supervisión de la empresa constructora que era la firma Hopkins and Gardom Ltd. cuyo dueño era Benjamin Gardon, responsable de la primera construcción del edificio del Hurlingham Club, entidad de la que fue presidente en 1894. La inauguración fue el 24 de mayo de 1916, vispera del Día de la Revolución de Mayo en Argentina, pero en Gran Bretaña, el 24 de mayo era el Día del Imperio, en la fecha del cumpleaños de la reina Victoria.

Acto de inauguración de la Torre de los Ingleses, el 24 de mayo de 1916, en ese entonces «Día del Imperio» en Gran Bretaña (por el cumpleaños de la reina Victoria) y vísperas del Día de la Revolución de Mayo en Argentina. Asistió el presidente de la Nación Victorino de la Plaza.

Un siglo después de su inauguración, Roderick Cameron, bisnieto de Benjamin Gardom relató: «Durante gran parte de mi infancia estuve convencido de que la Torre del Reloj de Retiro estaba hecha de ladrillos de juguete de Mis Ladrillos, una versión argentina de Lego. A veces pasaba unos días con mis abuelos en Hurlingham, y cuando mi abuela tenía que venir a la ciudad, viajaba en tren con ella, bajábamos en la terminal del San Martín (que para ella era el Pacífico) y, al pasar junto a la Torre, me decía con gran orgullo: ‘El abuelo construyó esa torre’. Desde mi perspectiva de niño, la única manera en que un hombre podía construir una torre era como yo lo hacía, con ladrillos de juguete, así que en mi imaginación el abuelo había hecho la torre con los ladrillos de goma de Mis Ladrillos, que de hecho eran rojos y blancos, exactamente como la torre».

Benjamin William Gardom nació el 19 de setiembre de 1847 en Manchester, Lancashire, Inglaterra. Benjamin había emigrado de Inglaterra a Argentina a mediados del siglo XIX, probablemente en la década de 1870; era propietario de un rancho en Buenos Aires y se dedicó inicialmente a la actividad ganadera.

Casado con Agnes Martha Krabbe, tuvieron seis hijos: Agnes Isabel (nacida alrededor de 1877), William Douglas (nacido el 18 de junio de 1879); Elinor Beatrice (nacida alrededor de 1884), John Dale (nacido el 9 de septiembre de 1886), Winifred Mary (nacida en 1890) y Muriel Edith (nacida el 7 de mayo de 1895).

Como la gran mayoría de los angloargentinos tuvieron la fortuna de verse beneficiados por la gran influencia económica y cultural británica en el país. Ben Gardom, formado como ingeniero civil, comenzó a trabajar en la creciente red ferroviaria argentina, un sector dominado por la inversión británica

Para familias de clase media como los Gardom, vinculadas a la ingeniería y el comercio, la vida giraba en torno a los consulados británicos, las iglesias y las reuniones sociales que reforzaban la identidad de expatriados, intentando, a la vez, a adaptarse a las realidades locales.

La actividad deportiva era el pasatiempo fundamental en la comunidad angloargentina, también era una forma de preservar las tradiciones de su tierra natal. Gardon fue unos de los socios fundadores del Hurlingham Club, un lugar en el cual podían no solo practicar todo tipo de deporte sino que además fortalecía la interacción social entre las familias británicas.

La empresa de Benjamín Gardom participó en numerosos e importantes proyectos de construcción durante las últimas décadas del siglo XIX y las dos primeras del siglo XX: por ejemplo los muelles del puerto de Bahía Blanca en Ing. White, el alcantarillado de Buenos Aires y el puente Victorino de la Plaza sobre el Riachuelo.

Sobre Benjamin Gardom y la Torre de los Ingleses, Roderick Cameron cuenta que «cuando los residentes británicos en Argentina decidieron construir una columna monumental para conmemorar el centenario del país en el que habían decidido vivir, Ben Gardom se mostró deseoso de participar desde el principio. Donó la piedra angular, colocada el 25 de noviembre de 1910».

Algunos detalles relatados por Cameron dan cuenta que «los ingenieros lograron levantar la Torre de una manera inusual para la época: la sección principal, entre el primer piso y el balcón del reloj, se construyó sin andamios externos, desde el interior, una proeza constructiva que redujo considerablemente el costo».

Todo el material necesario para la edificación, con la excepción de la arena y el agua, fue traído desde Inglaterra. Al respecto Cameron cuenta que los residentes británicos que financiaron la obra «coincidieron en que para el monumento solo servirían los materiales más sólidos y permanentes disponibles (…) se rechazó el acero en favor del hormigón, el cemento Portland, la piedra de Portland, el granito de Aberdeen y el ladrillo rojo de Leicester (…). Se propuso la piedra de Bath como sustituto de la de Portland, lo que habría supuesto un ahorro de aproximadamente el veinticinco por ciento en el coste de la obra de piedra, pero se criticó que solo lo mejor era suficiente para el monumento británico al primer siglo de la República Argentina».

La ubicación de la Torre Monumental, también llamada Torre del Reloj, Torre Británica o Torre de los Ingleses, fue fijada en el predio donde en la época colonial había una plaza de toros, y desde mediados del siglo XIX se hallaba la Usina de Gas de Retiro, y desde el cual se distribuía el combustible para el alumbrado público de la ciudad de Buenos Aires. Desde 1945 el lugar se llamó Plaza Britania, y desde 1982, tras la guerra de Malvinas, se denominó Plaza Fuerza Aérea Argentina.

La Torre Monumental es de estilo neoclasisista y está emplazada sobre una plataforma con cuatro escaleras de acceso. Dos escudos argentinos y británicos están grabados en la piedra superior en cada uno de los accesos y varios símbolos se alternan justo debajo de los escudos. Se suceden el sol incaico de la bandera argentina y uno de los siguientes: una rosa inglesa, un trébol irlandés, un dragón galés y un cardo escocés.

Al monumento también se lo conoció como «Torre Británica» y también se le llamaba «la Torre del Reloj» porque tiene un reloj (el más grande de la Ciudad de Buenos Aires) obra de la prestigiosa relojería Gillett & Johnston de Croydon, Inglaterra, y la melodía de sus campanadas es de los Cuartos de la Abadía de Westminster, la misma que posee el icónico Big Ben de Londres.

El monumento mostraba la hora oficial en una zona de enorme tránsito. Por allí pasaban tranvías, autobuses y estaban las cuatro compañías ferroviarias más grandes de Argentina, que pertenecían a inversores británicos. La torre se encuentra frente a las estaciones de tren de la ciudad, que pertenecían a estas compañías ferroviarias.

Durante la guerra de Malvinas la Torre sufrió muchos daños, fue destruido gran parte de su basamento, se incendió su interior destruyendo el recubrimiento de madera y mobiliario, tras algunos años cerrado y luego de varias refacciones volvió a ser una de las atracciones turísticas de la Ciudad de Buenos Aires y desde hace unos años se puede entrar  a la Torre, tomar el ascensor, hacer visitas guiadas y observar esa zona de Buenos Aires desde su mirador.

El hurlinguense Benjamín Gardon, a la derecha, pasea junto a su hijo Douglas y su nuera Ursula Waggett en una foto de 1919.

El constructor de la Torre Monumental, Torre del Reloj o Torre de los Ingleses, el hurlinguense Benjamin Gardon, fue además pionero del golf en Argentina, en 1896 junto a algunos vecinos de Hurlingham como Michael Gibson Fortune, Frederic Carlisle y M. Withington y otros coterráneos representantes de los clubes Lomas, Flores y el actual San Andrés, organizaron el golf en el país, creando en 1897 The River Plate Amateur Championship Executive, antecedente de la Asociación Argentina de Golf.

Ben Gardom falleció el 22 de octubre de 1926 en Buenos Aires.

Publicado en EL CLÁSICO #16, edición de mayo 2026.

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