Samanta Schweblin otra vez entre los finalistas del prestigioso premio Booker

La escritora oriunda de Hurlingham, Samanta Schweblin, fue nominada al International Booker Prize 2020, el más prestigioso reconocimiento del mundo de los libros traducidos al inglés. Entre los 13 finalistas, además de Samanta hay otra argentina Gabriela Cabezón Cámara.

La revista Ñ recordó que el International Booker Prize está dotado con 50.000 libras -unos 64.500 dólares-, que se reparten entre autores y traductores. Y de una enorme exhibición en el amplio territorio del idioma inglés, que es la base para que editores de muchos idiomas conozcan los libros.

Samanta Schweblin (nacida y criada en Hurlingham) está nominada por tercera vez para este premio. En esta oportunidad la postulación llega por su libro Kentukis, que en su versión en inglés fue publicado por Oneworld como Little Eyes.

En su nueva novela, la autora presenta un mundo en que los seres humanos habitan o poseen mascotas electrónicas: los kentukis, a los que alude el título, son artefactos con forma de animales de peluche (topos, conejos, dragones, lechuzas) que permiten el acceso remoto a la vida privada de sus dueños. Los muñecos tienen un “amo” y un usuario, con el que conviven. Se trata de una serie de historias que funcionan de manera autónoma pero que, puestas en relación, revelan interconexiones inesperadas entre los personajes.

En una entrevista reciente con el diario Clarín, Samanta expresó que «la sensación de hiperconexión de las redes estuvo en el origen de este libro, pero los kentukis son otra cosa. Las redes nos vinculan a muchos otros en simultáneo mientras que un kentuki supone un acceso directo a la vida de otro ser humano. Me inspiró más bien la idea de los drones: esa posibilidad de superar la distancia que imponen los muros para ver lo que hay más allá de esas fronteras”.

La escritora contó que su infancia en Parque Quirno fue parte de la inspiración del libro: «Yo en Hurlingham, el lugar donde crecí, vivía de espaldas a un potrero al que nunca pude ver por dentro, aunque vivía a pocos metros. El kentuki tiene que ver con esta fantasía, de navegar sin ser persona. ¿Cómo será, por ejemplo, pasearse por los cuartos vacíos de una coreana que trabaja todo el día fuera de su casa? Pensaba ese tipo de cosas, y tardé en advertir que estaba frente a una idea literaria.»

Samanta Schweblin vive en Berlín, publicó los libros de cuentos El núcleo del disturbio, Pájaros en la boca (2009), que han sido traducidos a doce idiomas y publicados en veintidós países, y la novela Distancia de rescate (2014), por la que fue finalista del premio Man Booker en 2017. En 2019 la volvieron a nominar, por la traducción del extraordinario libro de cuentos Pájaros en la boca.

La prestigiosa revista Granta la ha presentado como una de las mejores jóvenes narradoras en español y ha obtenido, entre otros, los premios Juan Rulfo de Francia, Casa de las Américas de Cuba y Fondo Nacional de las Artes de Argentina.

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