Elena Pott: “Quiero que todos los farmacéuticos tengan sentido de pertenencia con nuestra institución”


Elena Pott es la nueva presidenta del Colegio de Farmacéuticos de Morón, Hurlingham e Ituzaingó. Es vecina de Hurlingham.

En un hecho casi inédito hubo confrontación de dos listas en las elecciones del Colegio de Farmacéuticos de Morón, Hurlingham e Ituzaingó, que agrupa a más de 300 farmacéuticos. Elena Pott, que participa en la institución desde muy joven, encabezó la lista opositora y ganó. Ahora reemplaza a Guillermo Bideberry. Para hablar de la profesión que ejerce desde hace 38 años y de los proyectos que tiene para la entidad, recibió a El Ciudadano, en su farmacia de Marqués de Aviles al 2200 que atiende casi desde que se recibió.

-Llama la atención la supremacía de mujeres en la Lista, hay un solo varón en la comisión directiva…
-Responde a lo que es el padrón que está conformado por un 70 % de mujeres. La profesión de farmacéutico dejó de ser masculina, con el tiempo se transformó en una profesión más que nada femenina. Igualmente en nuestra lista había hombres, pero no llegaron a entrar. Igualmente todos estos ellos quedaron como colaboradores.
-Pero las que mandan son las mujeres.
-Pero los escuchamos. Esto es un 50 y un 50.
-¿Quiénes integran el colegio? No son solos los que trabajan en las farmacias.
-No. Hay farmacéuticos directores técnicos,auxiliares, voluntarios, tenemos farmacéuticos de industria, que involucra a droguerías, importación de insumos médicos,laboratorios, distribuidoras… y por primera vez en la lista hay vocales farmacéuticos de industria y de hospital. Tenemos una colega que es delo que era el UPA de Hurlingham, que ahora se municipalizó. Estamos convocando a todos los farmacéuticos de hospitales de la zona, que nunca tuvieron una voz en el colegio.
-¿Esa es una de las innovaciones que presentaría la nueva gestión?
-Hicimos una apertura, mi idea central es que en el Colegio, que es de todos los farmacéuticos, puedan participar farmacéuticos de otras incumbencias. Por ejemplo, que las capacitaciones, los cursos no se hagansolo pensando en el farmacéutico de oficina, o sea de Farmacia. Hay quienes tienen otros requerimientos, otras necesidades, entonces también es interesante tener un farmacéutico con otra incumbencia para hacer acciones orientadas a lo que ellos necesitan.
-¿Cuál es el principal problema que hoy enfrenta el profesional farmacéutico?
.Varios. Uno de ellos el de los honorarios profesionales. Están bajos. El arancel para un farmacéutico de hospital es extremadamente bajo, por eso a veces hay lugares donde no hay farmacéutico. A veces quedan vacantes los cargos porque no se puede vivir con un sueldo tan bajo y si es Director Técnico, cobra de 10 a 12 mil pesos y además, por su cargo, no puede trabajar en otro. No está permitido.
-Siguiendo con el tema de los problemas, hace 20 años, El Ciudadano entrevistó al entonces presidente del Colegio de Farmacéuticos, Roberto Rodríguez, que también era de Hurlingham, y en ese entonces planteaba su preocupación por la inseguridad, y decía estamos enrejando nuestras farmacias. Nos tenemos que encerrar. Hoy, no creo que no haya ni una sola farmacia sin rejas.
-Conozco a Roberto, es amigo mío, y se fue de Hurlingham a vivir al sur, cansado por la inseguridad. Y sí, ahora es un escenario común. Yo no tenía rejas y tuve que ponerlas por la gran cantidad de robos. Es una realidad. Y ahora se agravó, dada la situación económica del país.
-¿Y cómo impacta esa situación económica agravada en la venta de medicamentos?
-Se complica. Hasta hace un tiempo atrás nuestro mayor consumidor erael abuelito que tiene PAMI y PAMI cubría muchísimos medicamentos. Ahora cubre muchos menos, porque cuando son pensionados o jubilados, si tienen dos entradas ya no tienen más el plan de gratuidad, salvo los que tienen alguna enfermedad crónica, si no tienen que pagarlo. Lo que hacemos desde el mostrador es darle alternativas, con medicamentos similares de muy buenos laboratorios y a casi siempre muchísimo más económico. Estamos hablando de un medicamento que la marca conocida está en $ 400 y a lo mejor otra marca está $ 200, con la misma calidad. Yo misma cuando mi doctora me dice ‘tenés que tomar tal droga’ yo me saco el genérico más económico y acá estoy en pie. La mayoría de los alternativos son todos de muy buena calidad.
-Tal vez un motivo más de preocupación es el desembarco de las grandes cadenas de farmacias. En Capital y en gran parte del país está Farmacity, en la provincia de Buenos Aires, todavía no estás autorizados, pero en Hurlingham ya llegó Simplicity, que es una especia de punta de lanza.
-Yo estoy altamente preocupada, ya lo expresé a mis autoridades centrales y lo hablamos con los colegas siempre. Estoy preocupada por el modo de venta. Hayun montón de medicamentos que los han cambiado a la categoría de alimentos o suplementos dietarios. Es un horror. Muchísimas vitaminas, muchos productos los han pasado como alimento y no son para uso indiscriminado. Esa es mi preocupación. Hace muchos años, hemos estado trabajando con unos colegas en el Centro de Intoxicaciones del Posadas, y veíamos las cantidades de intoxicaciones que había por el tema del consumo indiscriminado de medicamentos. Hoy, 15 años después, donde aumentó el consumo de los medicamentos, donde uno toma cualquier cosa, se autoreceta o se sugiere la vecina o la cuñada, todo eso va en detrimento de la salud, porque nadie controla. En esos comercios cargan en la canastita esto, lo otro, lo otro, sin control, y algunos productos, por ejemplo hierro, calcio, son medicamentos y hay que tener cuidado porque pueden traer daños renales.
Que algunos medicamentos, vitaminas, sean ahora consideradas suplementos dietarios, hace que lo pueda vender cualquiera, no solo Simplicity.
Eso como lo más importante, pero también sufrimos una competencia despareja.
Para poder vender productos de perfumería tengo que estar inscripta como perfumería, pero el autoservicio del barrio, cualquier kiosco, tiene una cajita llena de medicamentos, estamos hablando de antibióticos, no solo productos de venta libre. Entonces ¿cómo es? A mí me exigen tener todo en regla, tener una cantidad de metros al techo, azulejado, heladera, un montón de cosas y ¿el kiosco no tiene nada? Yo espero poder hablar de estas cosas con Juan Zabaleta, lo mismo con Ramiro Tagliaferro.
-¿Cómo desea que sea vista su gestión al frente del Colegio?
-Yo quiero que en nuestra gestión todos los colegas se sientan representados. Todos pagan su matrícula, todos tenemos problemas en común, si estamos juntos será más fácil resolverlos. Quiero que los colegas tengan sentido de pertenencia con nuestra institución. Yo deseo que esta renovación nos lleve a tener un Colegio abierto, que miremos menos hacia adentro y podamos trabajar un poco más en la comunidad, por ejemplo apadrinando una biblioteca de una escuelita que necesita ayuda, que ya la fui a ver este fin de semana.

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