En una sociedad marcada por barreras físicas y culturales, la necesidad de vinculación humana, amor y compañerismo suele ser ignorada cuando se trata de las personas con discapacidad. Frente a este vacío estructural, dos vecinos de Hurlingham decidieron pasar a la acción. Pablo Mallo y Leonardo Eulogio crearon Discapp, la primera aplicación de citas y amistad inclusiva de Latinoamérica.
Los fundadores pasaron por el estudio de Radio UNAHUR 90.1 y mantuvieron una profunda charla en el programa «Cómo sigue Esto” por Radio UNAHUR. Durante el encuentro, detallaron cómo este desarrollo a pulmón le devuelve la dignidad y la privacidad a miles de usuarios en un contexto político y social sumamente adverso.
La sexualidad y la afectividad en las personas con discapacidad continúan siendo tabúes sociales. Las plataformas tradicionales replican lógicas de exclusión donde la diferencia se castiga con el rechazo sistemático o la invisibilidad. Pablo Mallo detalló con claridad la frustración que sufrían sus allegados antes de la llegada de la app:
«Tenemos amigos que tienen un hijo con discapacidad, una amiga también que había tenido un problema a los 34 años… querían conocer a gente, y lo hacían a través de las redes convencionales. ¿Qué pasaba? Cuando contaban la discapacidad… ya inmediatamente se borraban. Era una doble frustración… nos pusimos a buscar con Leo y no había ninguna en Latinoamérica».
La importancia de pensar en estas minorías radica en derribar un sinnúmero de limitaciones impuestas por una sociedad que discursea sobre la inclusión, pero no la ejerce. Discapp no limita las interacciones por rango geográfico estricto, entendiendo que la vinculación rompe el aislamiento y la soledad, permitiendo incluso conexiones de amistad a cientos de kilómetros.
«No somos ingenieros, pero somos ingeniosos… La aplicación la hicimos y la mantenemos nosotros a pulmón. No le debemos nada a nadie; lo logramos con nuestro propio esfuerzo, dinero y sacrificio» exclamaron Mallo, que se dedica al mantenimiento y limpieza de piletas, y Eulogio que es profesor de tenis.
«ATENDIDA POR SUS DUEÑOS»
Con más de 1.700 usuarios activos y un crecimiento sostenido de 300 nuevos registros mensuales, la plataforma se financia de forma directa con los sueldos de sus creadores. Esto implica no solo costear la ampliación de servidores a medida que la comunidad crece, sino también encargarse de manera personalizada de la atención al usuario:
«La atendemos nosotros. Atendida por sus dueños es así. Cuando vemos una queja o cuando hay algo, lo primero que hacemos es agarrar y solucionarlo nosotros. A veces nos llaman… y preguntan: ‘¿Me pasás con el programador?’. Le digo: ‘Sí, no… te voy a atender yo'».
Acompañados por los programadores Facu y Pedro, la community manager Dani, Nati (una usuaria que genera contenido visual) y el asesoramiento legal del abogado Agustín Lodeiro, el equipo busca expandirse hacia mercados como Uruguay y España. No obstante, el principal freno es el costo de los marcos legales internacionales, un gasto que hoy no pueden asumir en solitario.
ACCESIBILIDAD TÉCNICA Y EL CAMINO A SEGUIR
La plataforma cuenta con un diseño de navegación simple, botones grandes, colores distintivos y plena compatibilidad con lectores de pantalla como Be My Eyes. Aun así, los fundadores reconocen que los desafíos de accesibilidad varían según la condición de cada usuario y ya planean una futura versión web:
«Hay gente con parálisis en las manos, o una discapacidad cognitiva que quizás es más complicada. Por eso tenemos que hacer los términos y condiciones, porque un chico con síndrome de Down no puede hacerlo libremente; tiene que tener alguien que lo acompañe. También queremos hacer una versión web porque un chico nos decía que se maneja solamente por computadora y que con el celular perdía su privacidad al necesitar asistencia».
Ante la falta de presupuesto para campañas publicitarias tradicionales, el proyecto se ramifica gracias a la repercusión en portales como Infobae o Clarín. Al cerrar la entrevista en «Cómo sigue Esto», dejaron un mensaje contundente para quienes buscan emprender con impacto social: «Que sigan, que no se caigan». En un contexto de abandono, Discapp demuestra que la verdadera inclusión se gestiona con empatía, ingenio y una profunda convicción humana.





