El nombre de Néstor Kirchner en debate

 

Télam Buenos Aires, 29/06/06 Los presidentes de Argentina, Néstor Kirchner, y de Bolivia, Evo Morales, y la senadora y Primera Dama argentina Cristina Fernández de Kirchner, saludan a la multitud reunida en el acto realizado en Hurlingham. Foto: Presidencia de la Nación/Télam/tlp

 

Por Rody Rodríguez.

Habrá Audiencia Pública en el Concejo Deliberante Hurlingham para debatir el cambio de nombre de la calle Villegas por el del ex mandatario.

 

Cómo respuesta a la torpe decisión del intendente de Morón, Ramiro Tagliaferro, de querer sacar el busto de Néstor Kirchner de la Plaza del Libertador San Martín en ese distrito, concejales de Unidad Ciudadana de varios municipios proponen rebautizar algunas calles con el nombre del ex presidente.

En Hurlingham el pasado jueves 13 se aprobó en el Concejo Deliberante convocar a una audiencia pública para tratar el cambio de nombre de la calle Villegas, en William Morris, por la de Néstor Carlos Kirchner. La propuesta obviamente, es rechazada por el bloque de Cambiemos. Fue el concejal Alfredo Carrasco quien argumentó que “le están arrancando la identidad a un barrio emblemático de Hurlingham”. Luego, con un tono pretendidamente gracioso y provocador, Carrasco trató de ridiculizar la propuesta de Unidad Ciudadana proponiendo cambiar el nombre de otras calles por la de ex funcionarios kirchneristas, mientras que Lucas Delfino insistió con lo que él denomina la defensa de “la identidad de una localidad que llevó por años en su arteria principal el nombre del Gral. Conrado Villegas y donde está establecido uno de los centros comerciales más importantes”.

Los cambios de nombres en lugares públicos conllevan a discusiones y polémicas plagadas de intolerancia y fanatismo. Fue siempre así. Ocurrió en 1930 cuando el primer gobierno de facto cambió el nombre de Morón por el de 6 de Setiembre (el día del golpe). Pasó durante los primeros gobiernos peronistas cuando centenares de calles y ciudades pasaron a llamarse Eva Perón, como ocurrió con Villa Tesei o con la misma capital bonaerense: La Plata. Ni hablar de la fobia antiperonista de la Libertadora en el 55 o de la dictadura que detentó el poder desde 1976. Basta recordar que una de las principales avenidas de Hurlingham (la actual Jauretche) se llamaba Tte. Gral. Aramburu y que ese nombre aún aparece en muchos documentos oficiales para denominar la continuidad de Jauretche, que es Debussy.

Es en el fondo una batalla cultural (siempre política), que tiene a los sectores liberales y conservadores como claro vencedores. Una multitud de calles, plazas y pueblos llevan el nombre de Julio A. Roca, Rivadavia, Bartolomé Mitre y medio centenar de municipios bonaerenses llevan el nombre de militares y santos.

En referencia al tema que debate el Concejo Deliberante, también Hurlingham homenajea con la calle principal de Morris, al General Conrado Blas Excelso del Corazón de Jesús Villegas, alias El Tigre, un célebre exterminador de indígenas, soldado de Julio A. Roca en las campañas contra ranqueles, mapuches y tehuelches en uno de los genocidios más atroces contra los pueblos originarios.

Sin embargo, durante el gobierno anterior, tras la muerte sorpresiva del ex presidente Kirchner, abundaron los homenajes a su figura. Hay 1.300 lugares públicos en Argentina dedicados a su memoria. Desde el Centro Cultural (ex Correo Central) hasta la avenida principal de su pueblo natal, Río Gallegos (antes Av. Roca) llevan su nombre. También hay bustos, como el que estaba en Morón, que Tagliaferro al sacarlo, ayudó a visibilizar.

El nombre de Néstor Kirchner no aparece recordado en lugares públicos de Hurlingham. Poner su nombre en una calle que él pidió conocer y transitar en reemplazo de un Villegas, que por lo que ya dijimos, no merece ser recordado ni en una lápida, no está mal. Aunque es innegable que los cambios de nombre en las calles generan alguna incomodidad administrativa. Es un cambio en el domicilio que obliga a trámites que casi siempre son engorrosos. Y encima no siempre se cumple el objetivo de recordar al homenajeado. Un ejemplo: Hace años que la calle Bustamante se llama Eva Perón, pues para todos sigue siendo Bustamante.

Tal vez sea mejor homenaje bautizar con su nombre al Estadio Municipal ubicado sobre Pedro Díaz.

La construcción de ese estadio fue decisión del presidente Kirchner, su gobierno financió la obra y la inauguración, el 29 de junio de 2006, fue una verdadera cumbre americana, que contó con la presencia del primer mandatario argentino y del presidente de Bolivia, Evo Morales. Más de 30 mil personas asistieron al acto en el que hablaron el intendente Luis Acuña, el gobernador Felipe Solá y Kirchner. Bautizar con el nombre de Presidente Néstor Kirchner a una de las obras más importantes desde que Hurlingham es municipio también merecería ser discutido por los concejales y los vecinos.

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1 respuesta

  1. Max dice:

    Lisandro de la Torre, René Favaloro, o hasta incluso Ginóbili, resulta más oportuno. Pero bueno, es imperioso cambiar el nombre de una calle…

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