Ningún afiliado del PAMI se volverá a atender en la Clínica Sagrado Corazón

Tras dos auditorías con resultados desastrosos el organismo decidió dar por finalizado el vínculo con la empresa de salud que acumula críticas desde hace décadas. Los pacientes del PAMI internados allí fueron trasladados a otras clínicas.

El Programa de Atención Médica Integral (PAMI) anunció la rescisión del contrato con la clínica Sagrado Corazón de Hurlingham, única prestadora del distrito para los afiliados.

El anuncio lo hizo el sub-director nacional de PAMI Martín Rodríguez: «Estoy en la clínica Sagrado Corazón para anunciar que PAMI rescinde a partir de este momento su contrato con ellos. Ahora estamos supervisando el traslado de los pacientes de nuestra obra social hacia otras instituciones. Ningún afiliado de PAMI volverá a atenderse aquí» dijo el funcionario. Consideró además que «en el contexto de la pandemia de Covid-19, este lugar puede convertirse además en un foco infeccioso». «Así que decidimos cortar por lo sano. Hoy se termina el vínculo de PAMI con esta institución», planteó, al tiempo que admitió que «esto no repara todo el daño que la clínica ya hizo a muchas familias, pero evita daños futuros».

Según informaron desde el organismo, la decisión se tomó en base a dos auditorías que Rodríguez ordenó casi desde el momento mismo de asumir. En enero pasado se labró una primera auditoría médica en la Sagrado Corazón. Un equipo especializado analizó el servicio de terapia intensiva, enfermería, farmacia, insumos, internación y laboratorio, entre otros índices. La Clínica Sagrado Corazón mostró una tasa de cumplimiento de sólo 2,6 puntos sobre 10. El puntaje ubica a la Sagrado Corazón como la peor clínica de la provincia de Buenos Aires.

A principios de abril se instaló un Centro Coordinador de PAMI dentro de la institución. «Vamos a controlar la calidad de atención desde adentro, con personal médico propio», precisó Rodríguez en aquel momento, pero el resultado de la segunda auditoría tampoco fue bueno. Además, el equipo auditor de PAMI detectó la ausencia de protocolos adecuados para el tratamiento de COVID-19.

La medida fue bien recibida por la comunidad en su conjunto. El añejo desprestigio de la Clínica hacía insostenible la situación. Martín Rodríguez, en tiempos en lo que ejerció la presidencia del Concejo Deliberante de Hurlingham, había impulsado pedidos de informes al PAMI en base a las quejas y reclamos constantes de pacientes y familiares, ahora como número 2 del PAMI, tomó el tema como prioridad. Resta saber cual serán las posibilidades de atención que tendrán los miles de afiliados del PAMI en Hurlingham, ya que el Sagrado Corazón era la única institución prestadora en el distrito.

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