Por Rody Rodriguez.
Hurlingham tiene al Río Reconquista como uno de los límites del distrito, es el que lo separa del partido de San Miguel. Denominado hasta el 1 de julio de 1954 como Rio de las Conchas, pasó a llamarse Reconquista en recuerdo del desembarco en 1806 de las tropas comandadas por Santiago de Liniers en el puerto del Tigre, sobre el río en cuestión. El Reconquista es más que un límite geográfico, el río es una referencia histórica de la región, escenario de hechos trascendentes y protagonista de no pocas tragedias.
El Río Reconquista es el límite norte del distrito de Hurlingham, es el que lo separa del partido de San Miguel, específicamente de la localidad de Bella Vista.
La primera mención histórica sobre el río es del 24 de octubre de 1580, cuando el fundador de Buenos Aires, Juan de Garay otorgó el valle del riachuelo de las Conchas a Gonzalo Martel de Guzmán.
Garay llamó al río «de las Conchas» debido a la «gran cantidad de conchas que realmente se crían en sus orillas», así aparece en el libro IV del Diario de Aguirre (Pablo Groussac anales de la Biblioteca Nacional. BA 1911), en ese mismo documento se indica que «el terreno de sus orillas es bajo y expuesto a las inundaciones del río y solo con buenos días se puede andar».
En un antiguo plano de 1749 figura como río «Conxas» y con el nombre de «Conja» en otro de 1758 copiado por el cartógrafo portugués, radicado por estas tierras, José Custodio de Sáa y Faría.
El historiador Edgardo Coria rescató otro nombre para el río de acuerdo a un mapa de 1599, que lo menciona como Río de Caramagna.
En sus inicios, el río actuaba como frontera natural entre las tierras destinadas a la agricultura y las de ganadería, pero también fue «el primer obstáculo serio que detenía el camino del Oeste, sobre todo en épocas de lluvias. De allí la importancia fundamental que tuvo la construcción del Puente por Pablo Márquez, entre 1771 y 1773» explicó el historiador Alberto Guercio, en el portal La Ciudad de Ituzaingó. Ese puente se construyó en las cercanías de la actual estación de Paso del Rey en el partido de Moreno.
Pero antes y en paralelo al puente Márquez, se habilitaron algunos pocos pasos utilizando vados naturales, donde las barrancas permitían la bajada y el lecho del río era firme. El más transitado de esos pasos era el llamado Paso Morales.
PASO MORALES
Uno de los Caminos Reales, el denominado «Camino Viejo», por el que se llegaba de Buenos Aires a Córdoba atravesaba el Río de las Conchas en un paso que adquirió el nombre del propietario de esas tierras desde 1723, Don Domingo Morales, la zona era conocida como Paso Morales y ese paso está ubicado dentro de lo que hoy es Campo de Mayo, sobre la calle General Rawson, continuidad de la calle Coronel San Martín (donde está ubicado el Polideportivo municipal del mismo nombre).
El camino muchas veces se tornaba intransitable sobre todo en tiempos de lluvia, debido a los pantanos, pero aún así, existía allí una parte poco profunda, con piso bastante firme, reforzado con troncos, que soportaron el paso continuo de diligencias, del servicio de mensajería y tropas de ganado que venían del interior a Buenos Aires para consumo de sus habitantes.
EL MOLINO HARINERO
A la vera del río y muy cerca del Paso Morales se construyó el molino harinero de Louis Languevin, que comenzó a funcionar en 1863 y siendo la primera construcción importante en el territorio que hoy abarca Hurlingham y la primera actividad comercial e industrial de la zona. Y allí Languevin, Adolfo Sourdeaux y José María Casullo conformaron la empresa que construyó en 1869 el Puente de Paso Morales. Otro hito importante en el progreso del lugar.
No hay dudas que toda esta zona que hoy es Hurlingham nació y se desarrolló a la vera del río, pero la trascendencia que el Reconquista tiene para Hurlingham no es recíproca. Para el río, Hurlingham es uno más de los 18 distritos que él atraviesa. La cuenca comprende 134 cursos de agua que recorren 606 Km., de los cuales 82 corresponden al Río Reconquista que se divide en tres tramos: la cuenca alta, desde sus nacientes hasta Paso del Rey e incluye arroyos como La Choza, Arias, Durazno, Mostaza, y Eulalia; el curso medio, desde Paso del Rey hasta su confluencia con el arroyo Morón; y el curso inferior, desde la confluencia hasta su desembocadura en el río Luján (con una longitud total de 46 Km), pasando por los brazos del Tigre y el canal aliviador Guazú-Nambí.
ATRACCIÓN
A fines del siglo XIX el Río de las Conchas era una atracción para el desarrollo de actividades deportivas. En las zonas del Tigre, San Fernando, San Isidro, se generó un fuerte movimiento de fundaciones de clubes náuticos. Y en la zona de Hurlingham, del otro lado del río, nació eL 14 de febrero de 1895 el Club Regatas Bella Vista. Entre sus fundadores, hubo algunos inmigrantes ingleses vecinos de Hurlingham, que años antes habían fundado el Hurlingham Club, como por ejemplo John Ravenscroft y Michael Fortune.

Más allá de las actividades náuticas realizadas por el club de Bella Vista, hasta mediados del siglo pasado el río fue un lugar de esparcimiento para los vecinos. Incluso en su costa estuvo el primer balneario nudista de la Argentina. En 1934, en lo que ahora es el Partido de Ituzaingó se formó la Primera Asociación Naturo Desnudista Argentina, difundida por su sigla PANDA.
Hasta mediados del siglo pasado, eran muchas las familias que se acercaban al río cada fin de semana organizando picnics y en verano era un verdadero centro turístico, a tal punto que en 1965 estuvo en tratamiento un proyecto para construir un balneario en la zona de Bella Vista, frente al actual campo de deportes del Club El Retiro (ver EL CLÁSICO N°12 de enero 2026).
También es cierto que el río era una atracción peligrosa. Era habitual que las autoridades publicaran avisos advirtiendo el riesgo de arrojarse al río (al que llamaban «traicionero»), porque había producido numerosos casos de víctimas fatales entre los chicos y jóvenes que salían a nadar, uno de los casos más comentados fue el de Domingo Tesei, uno de los hijos de Santos Tesei.
DE LAS CONCHAS AL RECONQUISTA
El 1° de julio de 1954 el río De las Conchas cambió su nombre por el de Río Reconquista; fue a través de la Ley Provincial Nº 5759 en recuerdo del desembarco en 1806 de las tropas comandadas por Santiago de Liniers, en el puerto del Tigre, sobre el río en cuestión logrando la Reconquista de Buenos Aires el 12 de agosto, tras derrotar a las fuerzas británicas del general Guillermo Carr Beresford que habían tomado la ciudad a finales de junio, en lo que fue la primera invasión inglesa.

TRAGEDIAS
Pero el Río Reconquista lejos estará de ser recordado por sus antecedentes históricos o sus bondades turísticas. Las frecuentes crecidas, sus desbordes provocaron inundaciones catastróficas, como la de 1959 o peor aún la de octubre de 1967, cuando el desborde del río afectó a barrios completos llegando hasta la zona de Km.18, arruinando centenares de casas e incluso lamentando la pérdida de vidas. Estos desastres tuvieron algún alivio con la construcción de la Presa de Regulación Ingeniero Carlos F. Roggero, inaugurada en 1971, sin embargo no fue una solución definitiva. El río volvió a castigar a los vecinos de Hurlingham en las inundaciones de julio de 1978 y en las del 1° de marzo de 1984.
Pero sin dudas la consecuencia más letal está dada por el grado de contaminación que tienen sus aguas.
Después del Riachuelo, el río Reconquista es el segundo cauce más contaminado de la Argentina, además de uno de los más contaminados del planeta.
Más de 12 mil industrias lo usan como cloaca y como basural. Sus aguas están atestadas de metales pesados y microorganismos patógenos que provienen de las descargas del alcantarillado, mataderos, curtiembres y otras industrias que se ubican en su cuenca y que vuelcan en él sus desechos sin tratamiento previo, se suma que en varios municipios gran parte de la población no tiene cloacas y los efluentes cloacales se vuelcan crudos al Río Reconquista, siendo más de 3.000 los camiones atmosféricos que descargan en forma directa diariamente.
Como corolario de un panorama desolador, hay cinco millones de personas que viven en condiciones precarias sobre sus márgenes.
Para enfrentar este problema la provincia de Buenos Aires cuenta desde el año 2006 con el Comité de Cuenca del Río Reconquista (COMIREC).
Desde el 2019 el COMIREC ha avanzado en la ejecución del Programa de Saneamiento Ambiental del Reconquista con aportes del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y del Banco de la provincia de Buenos Aires.
Los especialistas estiman que el saneamiento del Reconquista puede alcanzarse en unos 15 años, eso sí, para que eso ocurra debe intensificarse el control a las industrias para evitar que arrojen desechos o químicos al río, construir redes de cloacas en las zonas donde no está este servicio y realizar operativos constantes de limpieza.





