Tesei quiere respirar: Los vecinos marcharon por los malos olores de la fábrica Rousselot

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Por Aldana Farinelli. 

Los vecinos ya no se quieren reunir más con las autoridades de la fábrica: «no tiene sentido, nos engañan, siempre nos engañan»

Convocados por los vecinos que se agrupan a través del Facebook «Tesei quiere respirar» los ciudadanos afectados por la fábrica de gelatinas Rousselot SA, ubicada en Av. Vergara 2532 organizaron el pasado viernes 17 de marzo, un festival en la puerta de la planta para continuar con su reclamo, del que aún no tienen respuesta.

Los vecinos marcharon desde la intersección de Vergara y Bustamante hasta la puerta de la fábrica, para decir «basta» a los olores nauseabundos y exigirle a la planta que dé una solución o se retire, por los problemas de salud que está ocasionando.

Una vez en la puerta de la industria, un escenario levantado por los vecinos esperaba a quienes se movilizaban para que pudieran hacer su descargo. Cacho, con un barbijo en su boca, fue quien tomó la palabra y exclamó: «No queremos que esta fábrica que nos bicicleteó cada reunión, envenene a nuestros hijos, nuestros nietos. Nosotros los viejos ya estamos jugados porque tenemos muchas enfermedades por causa de esta química. Esta vez va la vía pacífica, la próxima va a ser una vía más rigurosa».

Así, los más pesimistas, consideraron que esta era «una marcha pacífica y absolutamente inútil, porque esta gente evidentemente no está convencida de qué podemos hacer. Lamentablemente esta gente no son iguales a la que ocupa la misma empresa en otros lugares del mundo, porque estoy seguro que en la central de Holanda no pasa este problema porque ya los hubiesen tirado al mar con piedras y todo».

La marcha seguía su rumbo y los oradores pedían por el Gerente General Lucas Raimondi, y el Jefe de Planta Daniel Ponte, pero al ver que no había respuestas decidieron acercarse al portón principal con megáfonos para asegurarse de que los estuvieran escuchando. Sin embargo, en el interior de la fábrica una camioneta con tres encargados de seguridad que miraban a los vecinos y se reían, enojó aún más a los denunciantes que comenzaron a golpear el portón y a escribir el suelo con aerosol al pedido de «Basta de olores a mierda».

Entre los asistentes a la marcha, estuvo el concejal socialista Lautaro Aragón quien dijo que se ve afectado por el problema como muchos de los ciudadanos y agregó: «Me parece que si intentamos representar también hay que acompañar cuando los vecinos organizan, cuando los vecinos deciden hacerse cargo de los problemas que tienen» y consideró que el Municipio «está actuando bien, está acompañando. Es significativo y valorable que tengamos un Estado municipal que escuchó este reclamo y se puso al servicio de la comunidad» en referencia a la denuncia que realizó el Estado local ante la Justicia Federal.

Consultado por El Ciudadano, Oscar Cragno, uno de los referentes de la movilización, explicó que decidieron organizarla ya que «los olores son cada vez más profundos, más insoportables y resulta que no lo podemos tolerar, no podemos respirar. Tenemos que estar con nauseas, vómitos, gastritis, llamando al médico, problema de irritación en los ojos» y durante el verano «teníamos que dormir con la ventana abierta y nos invadía de olor adentro de nuestras casas».

Además, Cragno afirmó que «se están dando casos de cáncer de vejiga. Acá hay un doctor, un urólogo, que ha comprobado como diez casos de cáncer de vejiga porque tiran a los pluviales de Av. Vergara y Malaspina líquidos nocivos, ácidos nocivos para la salud».

Ante la consulta de si se cumplió alguna promesa de parte de la fábrica, Cragno señaló que sólo hicieron las obras parcialmente pero que «lo hicieron para optimizar su producción» y se preguntó: «¿Para qué se hicieron esas obras? ¿Cuál fue el gasto tan grande que hicieron que dijeron que iban a sacar los olores con esas obras? Nos engañaron alevosamente».

Por otro parte, el organizador señaló como culpable no sólo a la fábrica Rousselot, sino también a la autoridad ambiental bonaerense (OPDS) porque «viene a medir los niveles de contaminación cuando no hay olor, entonces hay una trampa encubierta que nos está perjudicando a todos los vecinos».

Por último, Cragno afirmó que los vecinos decidieron cortar la comunicación con la planta y no reunirse más desde hace dos meses porque «nos llamaban todos los meses para ver las obras pero dijimos basta, no tiene sentido, nos engañan, siempre nos engañan, ¿De qué sirve ir a ver obras que no dan resultado?» concluyó.

La marcha concluyó con un festival en la puerta de la fábrica Rousselot a cargo de artistas locales que acompañaron el reclamo de los vecinos quienes, a pesar de sus años de lucha y la falta de soluciones, no bajan sus brazos a la espera de una respuesta que mejore su calidad de vida, garantice su salud y les permita vivir dignamente en sus hogares.

 

 

EL ACCIONAR DEL MUNICIPIO:

La fábrica Rousselot viene prometiendo un plan de obras que, en teoría, erradicará los añejos malos olores. El plan que difunde la empresa contempla que «todo el ciclo productivo se realice a cielo cerrado. Luego de ello, cuando no se manipulen ni materias primas ni residuos al aire libre la empresa instalará un sistema de cañerías que optimizará el proceso de disposición de los desechos en los contenedores». Desde el Municipio, que ya hizo una denuncia contra la fábrica ante la Justicia Federal por contaminación, esperan que «cuando las obras concluyan se eliminen definitivamente los olores que afectan a los vecinos y que la producción se realice de acuerdo a estándares ambientales de calidad». El jefe de Gabinete municipal, Pablo del Valle, aclaró que la espera pasiva, «no solo el intendente Juan Zabaleta decidió dar intervención a la justicia federal por aplicación del artículo 41 de la Constitución Nacional y de las leyes de presupuestos mínimos ambientales y de residuos peligrosos, sino que además ordenó que el Municipio inicie un relevamiento casa por casa con un equipo interdisciplinario compuesto por las áreas de Salud y de jurídicos, a fin de determinar potenciales afecciones y remitirlas al juzgado interviniente».

 

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1 respuesta

  1. Marcela dice:

    Esto es de antaño.Me fui a vivir a Tesei a los 9 años. Tengo 53 y los olores son iguales o peores

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