Acuña cumple 14 años como intendente

NOTA 1  ACUÑA
Por Rody Rodríguez ||

El 26 de octubre, cuando se esté analizando los resultados del escrutinio, Luis Acuña estará cumpliendo 14 años como intendente. Se presume que no habrá festejos.

El 26 de octubre de 2001, Luis Emilio Acuña asumía interinamente como intendente de Hurlingham, reemplazando a Juan José Álvarez, que había sido designado Ministro de Seguridad de la Provincia. Pasaron 14 años, en los que Acuña logró una fuerte hegemonía, que no contribuyó para el crecimiento de su espacio político, todo lo contrario, ejerció una práctica mezquina y de mucha desconfianza, prestándole protagonismo solo a sus familiares y a su secretaria privada. Lo comprueban sus listas en las últimas tres elecciones. En ellas sus primeros candidatos a concejales fueron sus hijos Fabrizio y Emiliano, y el único cargo legislativo que tuvo para Hurlingham se lo concedió a su esposa, Azucena Ehcosor.

Promesas
Son varias las obras prometidas por Luis Acuña una y otra vez a lo largo de los años.

Es curioso comprobar cómo fue prometiendo casi siempre lo mismo, incluso fijando plazos, pero nada se cumplía. En el 2003 prometió la creación de un Parque Industrial, la construcción de un Hospital de mediana complejidad, el 100 % de cloacas y aguas corrientes para el distrito y el que no haya una sola calle de tierra.

Luego de la derrota de su lista en el 2005, Acuña repitió esas mismas promesas y agregó un nuevo centro cultural para William Morris, un estadio cerrado en el Polideportivo y dos túneles en pasos a nivel del distrito. Dijo que todo se iba a concretar en dos años.

En noviembre de 2010 volvió a anunciar la realización de un parque industrial, esta vez detrás del Polideportivo.

Luego de ganar en el 2011, Luis Acuña anunció cuales serían las obras para sus próximos 4 años de gobierno y volvió a prometer “100% de cloacas y agua corriente, la construcción de un Hospital de mediana complejidad, la creación de un parque industrial, terminar con todas las calles de tierra del distrito y un nuevo polideportivo”.

Luis Acuña cumplió 14 años como intendente, aún le quedan 50 días de gestión para poder concretar esas promesas.

Etapa crepuscular
Ante tanta promesa vana alguno puede preguntarse como hizo para mantenerse en el poder por 14 años. Una de las respuestas puede estar en cierta habilidad que Acuña tuvo para congraciarse con el kirchnerismo, del que obtuvo importantes beneficios y le permitió triunfos electorales destacados como en el 2011.

Tampoco tuvo una oposición que le hiciera “fuerza” ni dentro de su partido y mucho menos afuera.

Ese cómodo liderazgo puede que lo haya mareado y lo haya confundido a la hora de planificar su futuro político, solo así se entiende sus deseos expansionistas. Luis Acuña sorprendió declarando en julio de 2012, “pienso seriamente en ser intendente de Morón”.

La expresión de ese deseo terminó siendo como un boomerang que con fuerza le aterrizó en el medio de la cara.

El 20 de setiembre de 2012, Juan Zabaleta festejaba el día del Jubilado con unos 500 jubilados de Hurlingham. Ese día, empezó a escribirse una historia distinta en la política local.

La aparición de Zabaleta inmovilizó a Luis Acuña, y la gestión municipal profundizó su quietud.

Fue el comienzo de una etapa “crepuscular” como la caracterizó el periodista Gustavo Mayares.

Allí comenzó una confrontación entre el intendente Luis Acuña y el dirigente kirchnerista Juan Zabaleta que ya lleva más de tres intensos años. Zabaleta unificó a todo el kirchnerismo local, (se alinearon los planetas, dijo Patricia Fernández) y el liderazgo de Acuña se apagó. Estas elecciones del domingo pueden marcar un punto de inflexión en la corta historia del municipio de Hurlingham.

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