El almacén del Santito y la historia de la Virgen de la Guardia

Por Rody Rodríguez.

El 29 de agosto es el Día de la Virgen de la Guardia, “Patrona de Hurlingham”. La historia de la Virgen de la Guardia en Hurlingham se remonta a 1875, cuando uno de los primeros habitantes de este pueblo, el genovés Nicolás Machiavello, puso en el frente de su almacén una estatuilla de la Virgen que es Patrona de Génova.

CÓMO NACIÓ LA HISTORIA

En los inicios de la década del ’70 del siglo XIX, la actividad del molino harinero de Louis Languevin más el tránsito constante en el puente de Paso Morales, generó un desarrollo importante en la zona

Nicolás Machiavello, un italiano nacido en un pueblito ubicado en los bordes del río Polcevera en Génova, hacía un tiempo que se había radicado en lo que hoy conocemos como Kilómetro 18.

Machiavello, al que llamaban «Nicolín» o el «Genovesito», -aunque ya tenía cerca de 40 años- se propuso reemplazar su rancho por una casa de material para instalar allí un almacén y tener espacio suficiente para que familiares italianos pudieran venir a radicarse en la Argentina. «Vislumbraba un futuro grandioso para Paso Morales» escribió Javier Cornejo en su Historia de Hurlingham.

Buen albañil, como casi todos los italianos que emigraron a la Argentina en esos tiempos, el genovesito Nicolín encaró la construcción de su casa con sus propias manos ayudado por Carlos Lana, otro inmigrante italiano.

Machiavello sufrió un accidente, cayó de un andamio y dejó muy mal herida una de sus manos. Lo primero que le dijeron era que probablemente esa mano debía ser amputada.

Desesperado se encomendó a la Virgen de la Guardia, Patrona de su Génova natal. Con el pasar de los días, la mano mejoró. Para el genovés no había duda que se había tratado de un milagro.

Una vez recuperado, Maquiavello viajó a Italia, adquirió una imagen tallada en mármol de Carrara de la Virgen de la Guardia, tal como se la conoce en Génova, con el niño Jesús en sus brazos, un pastor hincado frente a ella y unas ovejitas alrededor.

Ya de regreso a Paso Morales, terminó la construcción del almacén y colocó en el frontispicio del lugar esas esculturas con las imágenes religiosas.

DE VIRGEN A SANTITO

Nicolás Machiavello finalmente inauguró su almacén en 1875, que era una típica pulpería de campaña con mostrador protegido por barrotes de hierro para atender sin riesgos a los troperos que cruzaban el Paso Morales arriando ganado, y entre los que siempre solía haber algún sujeto de mala entraña.

Ese tipo de establecimientos eran muy comunes en la época. Uno de los primeros fue el de Francisco Planes al lado del Río de las Conchas (Reconquista) en Paso Morales, también estaba el de Juan Pisorno en la zona de chacras que perduró más de 20 años.

Los vecinos y los parroquianos que hacían su posta en lo del genovesito, comenzaron a llamar al lugar como «el almacén del Santito». Es que la imagen de la virgen no era muy grande y estaba ubicada en un lugar bastante elevado por eso la dificultad para determinar detalles. Era obvio que se trataba de una imagen religiosa, y para los pobladores era un santito.

Machiavello y su familia, ante el interés de muchos parroquianos de poder rezar ante una figura sagrada, habilitó una habitación que estaba detrás de su casa para que los creyentes pudieran rendir culto a la virgen.

Fondo de la casa de Nicolás Machiavello publicada en la Revista Caras y Caretas el 30 de diciembre de 1916. Marcado con una X está la entrada a una capilla que Nicolín» y su familia habían instalado en una sala donde los vecinos podían venerar a la Virgen.

La propiedad está ubicada en lo que hoy es el camino al Polideportivo, en la calle Coronel San Martín a metros del cruce con la Av. Roca.

La historia del almacén del genovés y su santito también llegó a la afamada revista Caras y Caretas, en un artículo de Héctor Bignone publicado el 30 de diciembre de 1916, titulado «El Santito de Campo de Mayo». En la nota decía que era tal la fama del lugar que el guarda del tranvía Lacroze llamaba como parada El Santito la que estaba ubicada en la entrada de Campo de Mayo. Remarcaba también que los vecinos de los alrededores se acercaban al almacén como si fuera una capilla, y le pedían a los dueños de casa que «les permitan colocar flores y velas a la virgen en cumplimiento de promesas hechas en momentos de tribulación. Y lo hacen sin entrar en averiguaciones, ni preguntar el motivo de la existencia de esa imagen que es un símbolo en medio de la soledad de esos lugares».

En la crónica de la revista Caras y Caretas detallaba que «los humildes comarcanos, gente trabajadora que pasa las horas en tareas agrícolas, roturando o sembrando el pequeño campo que es su subsistencia, dedican en sus momentos de ocio un pensamiento a la virgen, que venida desde lejos, es ahora el ídolo del lugar, y los mismos viajeros que pasan indiferentes por la parada solitaria, tiene casi siempre una mirada para la imagen que pronto queda atrás con el correr del tranvía».

Años después, ya cuando Hurlingham fue autónomo, el Obispo de Morón, Justo Oscar Laguna le asignó en 1996 a la Virgen de la Guardia, el título de Patrona de Hurlingham «por ser la advocación más antigua de nuestro distrito y la titular del primer centro de culto de la región».

La imagen original de la Virgen quedó en poder del Municipio, mientras que en la vieja casa que fue de Machiavello, donde hacía más de 130 años estaba la estatuilla religiosa, está una desgastada imagen de Yoda, uno de los personajes más conocidos del universo Star Wars.

La Virgen del Guardia también es desde 1986 Patrona de la ciudad de Bernal, por decisión del entonces obispo de Quilmes, Jorge Novak. En Hurlingham una parroquia lleva el nombre de Capilla Nuestra Señora De La Guardia y está ubicada en Necochea 550.

El que fue almacén de Machiavello, es una de las construcciones más antiguas de Hurlingham y esa propiedad, que fue el primer sitio en el que los católicos de la zona pudieron profesar su fe, corre riesgo de ser demolida. La propiedad fue vendida recientemente.

Frente actual de la propiedad que fue de Machiavello. Donde hacía más de 130 años estaba la estatuilla religiosa, hubo una desgastada imagen del Yoda, un conocido personaje de Star Wars. La histórica casa, la construcción más antigua de Hurlingham, ya se vendió y puede ser derrumbada.

No tiene protección estatal ni de la iglesia. Debería haber sido declarada patrimonio histórico de Hurlingham, pero eso nunca ocurrió.

LA HISTORIA DE LA VIRGEN DE LA GUARDIA

El 29 de agosto de 1490, Benedetto Paretto, un humilde pastor de Livellato, un pequeño pueblo del valle de Polcevera, próximo a Génova, cuidaba su rebaño cuando repentinamente se le apareció la Virgen María para ordenarle que le construyera un santuario sobre el Monte Figogna y que para eso sería ayudado. Benedetto le contó a su familia lo ocurrido y su preocupación de cómo siendo tan pobre podría construir una capilla. La esposa le dijo que lo iban a acusar de loco y que se olvidara de lo que pasó. Días después Benedetto se cayó de una higuera y quedó muy gravemente herido. Postrado en su casa, Benedetto reconoció en aquella caída el castigo a su desobediencia, pero la Virgen se le apareció nuevamente, lo curó de sus heridas y le pidió nuevamente que construyera una capilla. Benedetto entendió que debía renunciar a la preocupación del «qué dirán» y decidió que lo importante era la obediencia a Dios y la opinión que Dios tuviera de él. Resolvió entonces atender el pedido de la Virgen y para ello consiguió rápidamente el apoyo y los medios materiales que necesitaba para construir la capilla en ese monte Figogna, que los genoveses llamaban «Monte de la Guardia» porque allí se ubicaban vigías para cuidar a la población. (Fabio Arduino. http://www.santiebeati.it/)

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