
Por Rody Rodríguez.
El 22 de junio se cumplieron 65 años de la muerte de Santos Tesei, el adolescente italiano que a cargo de un almacén de ramos generales, fue la principal referencia entre inmigrantes y chacareros del lugar e impuso su apellido como nombre a una de las ciudades más populares del conurbano.
Hace 65 años, el 22 de junio de 1961 fallecía Santos Tesei. Tenía 68 años. El velorio se hizo en su domicilio, (una costumbre muy habitual en la época), allí en Vergara al 2200. Una multitud se acercó a despedir al vecino más representativo del lugar.
Nacido en Macera (Italia) en 1893, Santos Tesei viajó a la Argentina cuando aún no había cumplido 17 años. Primero recaló en Pigüé, en la provincia de Buenos Aires, y en 1914, buscando un nuevo destino llegó a un paraje cercano al arroyo Morón, en el camino hacia el Paso Morales, una zona casi intransitable, lleno de lagunas y barriales pero también poblados de quintas.
La horticultura, la floricultura y la producción lechera fueron las actividades dominantes en el lugar entre los finales del siglo XIX y los inicios del XX.
Santos hizo changas en algunas de las quintas del lugar. Por esos años ya estaban radicados allí los Valerga, los Rovira, los Rossi, los Petezurra, también la familia Papetta que tenía su quinta entre los campos de Quirno y Andrada (lo que hoy es Vergara a la altura de la calle Balboa), allí trabajó Santos como peón.
Santos Tesei se hizo querer rápidamente por la gente del lugar, sobre todo por sus compatriotas, siempre servicial, predispuesto a ayudar a los recién llegados; también se ganó el cariño de sus patrones, pero fundamentalmente se hizo querer por Augusta, la joven hija de los Papetta con la que comenzó a noviar para casarse el 16 de agosto de 1919.

Dos años después don Santos instaló un típico almacén de ramos generales en unos terrenos ubicados en lo que hoy es Vergara y Martínez (continuidad de la Av. Pedro Díaz) hasta la altura de la actual Stephan Zweig. Lo bautizó inicialmente con el nombre de «La Estrella», pero poco tiempo después decidió reemplazar el nombre primitivo de su almacén por su apellido y le agregó el «Villa», imponiendo ese nombre a todo un barrio.
A don Santos se lo recuerda como un hombre trabajador, solidario y generoso. Tesei recibió a muchos de sus coterráneos italianos, les conseguía trabajo en las quintas para tareas agrícolas o en los hornos de ladrillos de la zona. Para que tuvieran domicilio legal, todos los inmigrantes tenían como dirección la de los Tesei, incluso varios de ellos se hospedaron en el almacén hasta que pudieron construirse sus casas.
Es muy numerosa la lista de acciones de Santos Tesei para acelerar el progreso de la zona. Promovió la instalación del primer destacamento policial (actual Comisaría 2°del distrito de la policía bonaerense) y con tenacidad obtuvo los terrenos para que se construya la parroquia Santa Marta sobre la Av. Vergara (entre las calles Juan de Salazar y Av. Gaona). Impulsó la fundación de un club que presidió su hijo Tito y que llevó su nombre, Club Tesei, y creó y presidió la Sociedad de Fomento que también se llamó Tesei.
Todo lo importante que ocurría en el barrio pasaba por sus manos. Era notable la enorme influencia de este inmigrante italiano.

Cuando Santos -recién llegado al lugar- trabajaba en la quinta de los Papetta, Hipólito Yrigoyen asumía como presidente de la Nación. Ganó con el apoyo popular de las clases trabajadoras, de los campesinos y de los inmigrantes. Tesei abrazó la causa radical y fue con el pasar de los años un activo militante de la UCR como mucho de los vecinos más destacados de Hurlingham, como los Finochietto, como Adrián Luna, Délfor Díaz y varios más.
En esos años juveniles, Santos Tesei fue testigo de una etapa magistral de Racing Club en el futbol argentino. Santos se hizo fanático de la Academia y a finales de la década del 20, comenzó a equipar con botines y camisetas a los chicos que jugaban al futbol en los potreros de la zona, (entre ellos su hijo Tito»). Con esos pibes armó el primer equipo de barrio. La única condición que estableció fue que la camisera tuviera los colores de Racing Club, que fueron los colores elegidos para el Club Tesei fundado en 1947.
La honradez de Santos Tesei, sus respetuosos modales, su abnegación por el trabajo fueron algunas de sus virtudes más visibles. Virtudes que justificaron su creciente popularidad. Aquella zona que algunos conocían como Villa Rosso o Villa Rossi; que en tiempos de los primeros peronismos en el poder bautizaron como Villa Eva Perón y que la revolución Libertadora rebautizó como Villa General San Martín, que algunos intentaron denominar como Villa Schcolnik, nunca dejó de ser Villa Tesei.
Fue el mejor tributo a ese inmigrante italiano, que de adolescente se afincó en un desolado paraje para trabajar de peón rural y se convirtió en artífice del nacimiento de una populosa ciudad.
Santos y Augusta tuvieron cuatro hijos, Santos (al que llamaban Tito), Domingo (que murió a los 18 años ahogado en el Río Reconquista -que era usado como balneario-), Ana Rufina y Augusta Mercedes (conocida como Loly).
A fines de los años ‘50, Don Santos le transfirió una propiedad a su hijo Tito para que llevara adelante su propio emprendimiento. Tito se asoció con José Rimoldi y su cuñado Elpidio Sosa, ambos empresarios de la construcción, para abrir una estación de servicio, que se inauguró el 1° de julio de 1960 con un gran cena encabezada por Don Santos Tesei, el obispo de Morón, Miguel Raspanti más otras figuras públicas de la zona. En esa misma esquina, 60 años después sigue habiendo una estación de servicio: la YPF.
Enfrente, sobre Vergara al 2200, al lado de la actual sede administrativa de UNAHUR, vivía Don Santos, allí murió el 22 de junio de 1961, allí se hizo el multitudinario velorio, en esa casa que debería ser declarada sitio de interés histórico.





