Las serias deficiencias que determinaron el cierre de Palomar como aeropuerto comercial

El Palomar necesita «importantes inversiones en la terminal de pasajeros para dar un servicio mínimo, y sobre todo una importante inversión de reconstrucción de la pista de aterrizaje».

Un informe oficial detalla las deficiencias en el Aeropuerto de El Palomar, actualmente sin operaciones, y afirma que son necesarias «importantes inversiones en la terminal de pasajeros para dar un servicio mínimo, y sobre todo una importante inversión de reconstrucción de la pista de aterrizaje».

En este informe difundido por la Agencia Telam, se indica que la pista «está hecha de losas de hormigón, que presentan un altísimo nivel de deterioro».

Agrega que «hoy, las aeronaves deben ser remolcadas debido al riesgo de ingesta, producto del desgrane de piedras de las losas de hormigón existentes».

También se consigna que durante la gestión de Mauricio Macri «el Estado se encargó de desviar fondos y recursos, destinados previamente para ser aplicados en aeropuertos del interior del país, para adecuar a El Palomar a las necesidades requeridas para la operación de las low cost».

El texto concluye que «el resultado final fue una solución precaria; una terminal de pasajeros con una superficie de 2.520 m2, y una terminal satélite de 462m2. Sin parkings habilitados para pasajeros, un solo local gastronómico complementado con foodtrucks al aire libre sin resguardo climático para los pasajeros».

El documento precisa que «la operación demandó modificar la dotación de personal de distintos organismos públicos (AA2000, EANA, PSA, Aduana, Sanidad de Fronteras, Anac, Senasa, Migraciones), llegando a un total superior a los 200 agentes, agrupados en reducidos módulos de oficinas de dos pisos y complementados con containers precarios y baños químicos».

También señala que «previo a su inclusión en el Sistema Nacional de Aeropuertos (SNA), la línea aérea Flybondi presento un proyecto que comprometía inversiones por un monto no menor a los treinta millones de dólares. Esto no sucedió».

«Una vez adjudicadas las rutas, Flybondi no efectuó ninguna inversión en ese aeropuerto», precisa el documento oficial. En el texto se consigna con precisión la inversión requerida para la operación de El Palomar, con valores a diciembre de 2019. Allí se especifica que para la terminal de pasajeros y edificios de soporte se necesitan $ 1.957.637.358; para la rehabilitación de pista, rodajes y plataforma $ 1.936.000.000; y para la readecuación de baldamiento de la pista 17-35 $ 59.866.499. Esto da un total de $ 3.953.503.857.

Sobre la política aerocomercial, se indica que «eliminaron el piso de cabotaje, liberalizando tarifas a modo facilitar estrategias de precios predatorios. Como consecuencia, todas las líneas aéreas que ofrecían servicios regulares ingresaron en una guerra de precios y dejaron de ser rentables».

«Quebró Sol, Avianca dejó de operar, Lasa apareció y se fue, Andes devolvió su flota completa de B737 en menos de un año y Norwegian Argentina como apareció se fue», se fundamenta en el informe dado a conocer.

Sobre la decisión de la lowcost Flybondi de operar ahora desde el Aeropuerto de Ezeiza se explica que «Flybondi, quien en la actualidad posee un único avión, acordó operar desde Ezeiza por qué en dialogo con el gobierno entendió que era inviable la operación desde el Palomar. Acordó además operar en el Aeroparque, con un amarre asegurado, una vez que en este se retome la operación».

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